Soria es un municipio y una ciudad española, capital de la provincia homónima, situada al este de la comunidad autónoma de Castilla y León. Cuenta con una población de 41 025 habitantes (INE 2025). El término municipal tiene una superficie de 271,77 km², con una densidad de 143,07 hab./km². Situada a unos 1063 m de altitud, es la segunda capital de provincia más alta, tras Ávila.
Aunque existen indicios de asentamientos de la Edad del Hierro y celtibéricos, Soria entra en la historia propiamente con su repoblación entre el 1109 y el 1114, por el rey aragonés Alfonso I el Batallador. Enclave estratégico debido a las luchas por el territorio entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón, Soria pasó a formar parte de Castilla definitivamente en 1134, durante el reinado de Alfonso VII. En Soria nació Alfonso VIII, y tenía establecida su corte Alfonso X cuando recibió la oferta al trono del Sacro Imperio Romano-Germánico. En Soria murió el depuesto rey Jaime IV de Mallorca, y se casó en primeras nupcias Juana I de Nápoles. Pujante durante la Baja Edad Media gracias a su situación fronteriza y su extensa cabaña ovina, Soria entró luego en una lenta decadencia durante los siguientes siglos. Sufrió daños en la Guerra de Sucesión y, más graves, durante la Guerra de la Independencia. La ciudad conserva un importante patrimonio arquitectónico (extensa muralla medieval, palacios renacentistas e iglesias románicas) y es sede del Museo Numantino (con piezas de la cercana ciudad celtíbera de Numancia).
Actualmente, su población de 40 096 habitantes hace de Soria la capital de provincia menos poblada de Castilla y León y la segunda menos poblada de España (tras Teruel). Es particularmente importante en su economía la industria agroalimentaria, y un creciente turismo atraído por su patrimonio cultural. Soria fue mencionada por la Unesco como buen ejemplo al incluir la dieta mediterránea en su lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. También está bajo consideración su inclusión como reserva de la biosfera.
Bartolomé de Torres, en su Topografía de la ciudad de Numancia, asegura que el castillo de esta ciudad tomó el nombre de Oria de un caballero griego llamado Dórico, capitán de los dorios, que llegó a Soria desde Acaya. De esta noticia deducen algunos historiadores que los primeros pobladores de la actual Soria fueron los dorios. No obstante, nada a este respecto ha corroborado la arqueología y para otro grupo de expertos los primeros pobladores de Soria fueron los suevos, cuyos reyes, según Tutor y Malo en su Compendio historial de las dos Numancias, establecieron en ella una de sus cortes.
Ambas hipótesis han caído en desuso con el paso del tiempo porque ningún documento las acredita de manera fidedigna. Parece lógico suponer que la palabra «Soria» deriva de dauria, a su vez derivada de daurius, Duero. A estas versiones, sobre el origen del nombre de Soria, se suman la de Pedro de Rúa, que deriva Soria de Sarra, nombre de la ciudad de Tiro, y de sarranos, sus moradores, de donde viene sorianos. En un libro de armas se narra que cuando Alfonso VII el Emperador reedificó Soria se descubrió una gran piedra con un signo grabado que recordaba a una «S», la cual se añadió al castillo de Oria y dio la actual voz Soria.
Según el profesor Guillermo Tejada Álamo, el nombre de Soria sería una palabra compuesta y sincopada de origen prerromano debida a la repoblación medieval, hacia finales de la Alta Edad Media o principios de la Baja, hecha por algún grupo de repobladores procedente del norte, seguramente del área vascófona (como en el caso de Garray), que se situó en el actual Mirón. Las palabras serían: So (que mira o mirador) y oria, de ur-a (río o corriente de agua), que seguramente es como se le conocía entonces, antes de ser sustituido por la palabra hermana, D(T)urio/a (fuente, y también río). Es decir, «El Mirador (o El Mirón) del / al / sobre el río», en este caso, el Duero (en romance castellano, «Miranda del Río», o «de(l) Duero»). Y se referiría a una especie de atalaya con un poblado que, a partir de la muerte del hijo de Almanzor, en el 1010, podrá bajar con más tranquilidad por la ladera hacia el valle del río y hacia el collado (barranco en oblicuo en el lado derecho del valle, que dará lugar a un collado y paso hacia el oeste), lo que daría origen a la Soria actual.
Según el historiador Antonio Ubieto Arteta «un texto cronístico muy repetido señala que Alfonso I el Batallador repobló Soria», por lo que cabe concluir que en 1119 ya existía una población andalusí con ese nombre, y por tanto el topónimo sería árabe, سوريا, Sūriyā (pronúnciese Soria). «La invasión musulmana trajo a árabes y bereberes que se extendieron a lo largo de la Marca Superior, lo que se refleja en la toponimia con una serie de nombres de lugar: Mequinenza poblada por la tribu Miknāsa, o Fabara por los Ḥawwāra, etc». En tal caso, el topónimo Sūriyā nos indicaría que sus primeros habitantes procedían de Siria.
El escudo de Soria posee la siguiente descripción heráldica:
El rey en el escudo es Alfonso VIII, natural de la ciudad, y el campo rojo representa la sangre derramada por los sorianos, particularmente en las batallas de Alarcos, Navas de Tolosa y Aljubarrota. El ejemplo más antiguo que se conserva del escudo se encuentra en la campana alto-medieval de San Gil, hoy iglesia de Santa María la Mayor, en la que ya se reflejaba el lema de la ciudad. A diferencia del escudo que actualmente se tiene como oficial, el rey que ahora aparece en busto sobre la torre del homenaje del castillo, en la campana de San Gil se representa de cuerpo entero a los pies de este, saliendo por su puerta.
La bandera del municipio es rectangular de proporciones 1:2, de color blanco con el escudo de Soria en el centro
El lema que aparece en el escudo es «Soria pura, cabeza de Estremadura». Desde el siglo XIX hasta tiempos recientes, se usó la variante «Soria pura, cabeza de Extremadura». Hay diversas explicaciones sobre el origen de este lema. Algunas hacen referencia a la importancia de Soria en la Mesta. Otras hablan de la preponderancia de Soria en su zona de influencia, una de las «extremaduras» o tierras fronterizas con el islam, repobladas en el siglo XII.
Otros lemas y títulos otorgados a Soria son:
«Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Soria».
«Soria, Ciudad de los Poetas».
El municipio de Soria está a orillas del río Duero, en su curso alto, sobre las estribaciones del sistema Ibérico. La ciudad de Soria se extiende sobre dos cerros (el cerro del Castillo, y el cerro del Mirón) y la cañada que los separa, en la margen derecha del Duero. Pese a que hay un barrio en la margen izquierda del Duero (al otro lado del puente de Piedra), la ciudad se ha extendido hacia el oeste.
Además de la ciudad de Soria, en el término municipal se encuentran el barrio Las Casas, a 1,2 km de la ciudad, y tres localidades: Oteruelos, Pedrajas y Toledillo, situadas a varios kilómetros al noroeste. También incluye dos exclaves despoblados, el de los Pinares de Soria al oeste y un pequeño sector en la sierra de Toranzo al este. En su territorio hay tres embalses en el curso del río Duero: Los Rábanos (al sur), Campillo de Buitrago (al noroeste) y La Cuerda del Pozo (en el exclave de Los Pinares de Soria).
El término municipal se extiende un total de 27 240 ha y su altitud oscila entre los 1000 y los 1200 m. Por ejemplo, la ciudad de Soria está a unos 1064 m, el cerro de Santa Ana a 1268 m y el pico del Berrún a 1224 m. A grandes rasgos, el relieve está determinado por el río Duero en su curso alto y las sierras que forman parte de las estribaciones del sistema Ibérico soriano.
Forma parte de la comarca de Soria y se sitúa a 101 km de Logroño, a 142 km de Burgos, a 159 km de Zaragoza, a 178 km de Pamplona, a 207 km de Valladolid y a 231 km de Madrid.