La sordera (también sordez)es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y unilateral o bilateral. Así pues, una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para oír. Esta puede ser un rasgo hereditario o puede ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo.
La pérdida de audición se produce cuando se disminuye la sensibilidad a los sonidos que normalmente se sienten. Los términos de deterioro o con problemas de audición son generalmente reservados a las personas que tienen insensibilidad relativa a los sonidos en las frecuencias del habla. La gravedad de la pérdida auditiva se clasifica de acuerdo con la necesidad de ampliar el aumento del volumen por encima del nivel normal antes de que el oyente lo pueda detectar.
La sordera se define como un grado de deterioro que una persona es incapaz de comprender el habla, incluso en la presencia de amplificación. En sordera profunda, incluso los sonidos más fuertes producidos por un audiómetro (un instrumento utilizado para medir la audición mediante la producción de tonos puros a través de una gama de frecuencias) no pueden ser detectados. En sordera total, no se percibe ningún sonido en absoluto, independientemente de la amplificación o método de producción escuchado.
En el caso humano, al someter el tímpano a 150 decibelios éste se rompe, quedando la persona sorda.
Otro aspecto de la audición implica la claridad percibida de un sonido en lugar de su amplitud. En los seres humanos, este aspecto se mide generalmente por medio de pruebas de percepción de habla. Estas pruebas miden la capacidad para entender el habla, no sólo la detección del sonido. Hay tipo de trastornos muy raros que afectan la audición y la comprensión del habla.
Sordera parcial: Se manifiesta cuando la persona tiene una leve capacidad auditiva (hipoacusia) y pueden usar un aparato auditivo para que ésta mejore, pero no se ven obligados a hacerlo.
Sordera total o completa: Se manifiesta cuando la persona afectada no tiene capacidad para oír absolutamente nada. En este caso se puede llegar a utilizar el implante coclear, aunque dependerá de la particularidad de cada persona.
La sordera también se da por desgaste de los oídos; esto explica por qué los adultos no pueden oír algunas frecuencias que personas de menor edad sí pueden.
Para comprobar el grado de sordera de una persona, se le hace una prueba de audiometría, de manera que una persona con sordera puede tener problemas en la percepción correcta de la intensidad (decibelios) o de la frecuencia (hercios) de sonidos relacionados con el lenguaje oral, y es frecuente que se den resultados diferentes para cada oído. La pérdida de la capacidad auditiva generalmente se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, dependiendo de dicha prueba. Generalmente, cuando una persona cuya pérdida de la capacidad auditiva supere a los 90 dB, se considera entonces persona sorda.
Existen diversos criterios a la hora de clasificar las diferentes tipologías de pérdida auditiva o sordera.[cita requerida]
Según la localización de la lesión.
Según el grado de pérdida auditiva.
Según las causa de pérdida auditiva.
Según la edad de comienzo de la pérdida auditiva.
1. Según la localización de la lesión
Pérdida auditiva conductiva o de transmisión
Causadas por enfermedades u obstrucciones en el oído exterior o medio (las vías de conducción a través de las cuales el sonido llega al oído interior), las pérdidas auditivas conductivas normalmente afectan a todas las frecuencias del oído de manera uniforme.
Pérdida auditiva sensorial, neurosensorial o de percepción