Sophia Lillis (Nueva York, 13 de febrero de 2002) es una actriz estadounidense. Habiendo adquirido primero cierto conocimiento sobre el cine europeo de mediados del siglo XX, su primera experiencia interpretativa se dio en un cortometraje realizado por su padrastro, Virgil's Day Off (2009). Después de eso, pulió sus habilidades estudiando en dos instituciones: la Repertory Company High School for Theatre y el Instituto de Teatro y Cine Lee Strasberg. Gracias a la mediación de uno de sus profesores, obtuvo un papel en otro cortometraje, The Lipstick Stain (2013), el primero de varios proyectos en los que participó bajo las órdenes de estudiantes de la Universidad de Nueva York.
Luego de sumar experiencia en cortometrajes, teatro y películas independientes, tuvo un aumento de popularidad en virtud de su trabajo en It (2017). Tanto su intervención en una película de terror como su interpretación de una muchacha con problemas familiares se iban a convertir en patrones habituales en la carrera de Lillis. Después de eso, fue incorporando papeles principales a su filmografía, con resultados dispares: interpretó al personaje que proporciona título a la película Nancy Drew and the Hidden Staircase (2019), que en términos de recaudación fue un fracaso; coprotagonizó Uncle Frank (2020), un filme dramático que le valió comentarios alentadores de la prensa; y encabezó el elenco de Gretel y Hansel (2020), que obtuvo una recepción favorable tanto en la crítica como en la taquilla.
Ya convertida en la «nueva reina del grito de Hollywood», alternó su actividad en producciones cinematográficas actuando en series desarrolladas por cadenas televisivas o plataformas, como Sharp Objects (HBO, 2018) o Esta mierda me supera (Netflix, 2020), la última de las cuales protagonizó. Por mucho que le dejara buenas críticas, Esta mierda me supera fue cancelada al cabo de una temporada. Desde 2023 su carrera cambió a un rumbo orientado a papeles más adultos, que se reflejó en trabajos como The Adults, Asteroid City y Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves.
Sophia Lillis nació el 13 de febrero de 2002 en el barrio de Crown Heights, en el distrito neoyorquino de Brooklyn. Sus padres se divorciaron cuando era pequeña, a partir de lo que vivió con su madre, Juliana, y con la pareja de esta, el fotógrafo Christopher Mellevold. La mayoría de sus familiares, entre ellos su madre, ejercen la abogacía. La susodicha ha sido un bastión fundamental en su carrera artística; según Lillis, interviene en «al menos el 80 % de mi trabajo. Mi madre me ayuda a leer mis líneas. Me ayuda a elegir trabajos: lee los guiones con antelación y luego me los envía». Tiene un hermano gemelo llamado Jack y un hermanastro, Philip. Jack también hizo intentos de entrar en el mundo de la actuación, pero no tuvo una buena experiencia audicionando y abandonó la idea.
Fomentó su interés por el espectáculo admirando el trabajo de cómicos como Bill Murray o Steve Martin y viendo números viejos de Saturday Night Live. También acostumbraba a ver cine italiano y francés con sus padres, y la actuación que decididamente despertó su gusto por el medio fue la de Giulietta Masina en La strada (1954). Su primera experiencia en ese rubro ocurrió por casualidad, cuando su padrastro le dio un papel en su proyecto Virgil's Day Off (2009), ya que no había otra que lo interpretara. En este cortometraje independiente de once minutos, encarnó a Beatrice en una reimaginación del Infierno de Dante Alighieri.
A los siete u ocho años, se matriculó en el Instituto de Teatro y Cine Lee Strasberg en Manhattan y posteriormente compaginó esa labor con los estudios secundarios. Con el tiempo, acabó graduándose de esa institución. Paralelamente, cursó los estudios secundarios en la Repertory Company High School for Theatre, un colegio público ubicado en Times Square que está orientado a las artes escénicas. El hecho de participar en rodajes la hacía faltar a clases durante meses, por lo que nunca acabó de adaptarse al ámbito escolar y en cierta medida se convirtió en una «marginada». Sea como fuera, se graduó a principios de 2020 y no continuó los estudios terciarios, aunque no descartó tomarse un descanso del trabajo en algún momento para atender a una escuela de arte o una universidad.
2013-2016: Inicios interpretativos
Tras Virgil's Day Off, comenzó a tomarse la actuación como un pasatiempo y un profesor de interpretación la contactó con Dagny Looper, por entonces una estudiante de cine de la Universidad de Nueva York que buscaba una actriz para su cortometraje The Lipstick Stain (2013). Finalmente, Lillis se hizo con el papel —una niña que se desenvuelve en una funeraria— y su labor llamó la atención de más alumnos de esa institución, que le ofrecieron actuar en sus trabajos de grado, muchos de los cuales eran de carácter «deprimente». La actriz las vio como oportunidades perfectas para salir de su zona de confort y socavar su timidez.
Entre el 19 de octubre de 2013 y el 12 de enero de 2014 trabajó en teatro, concretamente en una puesta de Sueño de una noche de verano dirigida por Julie Taymor, presentada en el Theatre for a New Audience y filmada para su posterior distribución en formato audiovisual. En 2016 participó en la película de Puk Grasten 37, que recrea los sucesos en relación con el asesinato de Kitty Genovese en 1964; en lo que posteriormente se convertiría en una tónica en su trayectoria, su personaje acarrea inconvenientes con su madre. Paralelamente, asumió el protagonismo del cortometraje The Garden, de Natalia Iyudin, un «cuento de hadas postapocalíptico» que se presentó en varios festivales de cine de ciencia ficción.
2017-2018: Despegue en la industria
En 2017 actuó en It, película basada en la novela homónima de Stephen King que narra las desventuras del «Club de los Perdedores», un conjunto de preadolescentes a quienes persigue un espíritu maligno con forma de payaso asesino; entre ellos se encuentra su personaje, Beverly Marsh, la única chica del grupo y quien menos temor le demuestra al villano. Lillis audicionó dos veces para el proyecto: la primera, cuando Andy Muschietti aún no estaba a cargo, fue infructuosa; y la segunda corrió con el mismo resultado. Los responsables de la producción creían que su «aspecto masculino» —enmarcado en su cabello corto y en no seguir los cánones femeninos de vestimenta— no la hacían idónea para el papel. Con la finalidad de satisfacer al resto del equipo, Muschietti le tomó la audición definitiva haciéndole portar extensiones y un vestido. Una vez que fue seleccionada, el director ajustó la escena donde el personaje se corta el cabello —una de las primeras—, de manera que Lillis pudo actuar al natural.
En principio, este personaje supondría complejidad interpretativa, por tratarse de una joven sin madre y cuyo padre ejerce una influencia perturbadora. Sin embargo, nada de ello fue un reto para la actriz, porque hasta entonces todos sus papeles habían sido tanto o más «deprimentes» en lo relativo a su situación familiar. De todos modos, cumplió con el proceso de reunirse con un profesor y con sus compañeros para realizar diferentes ejercicios generadores de confianza. El estreno de la película recibió críticas positivas, generó un microclima de entusiasmo en los seguidores del cine de terror e impulsó la carrera de los actores infantiles que la protagonizaron, especialmente la de Lillis. Aunado a eso, batió registros en la taquilla y recaudó más de setecientos millones de dólares en todo el mundo. Fue en ese punto en que Lillis decidió tomarse la actuación como su trabajo.
La intérprete recibió comentarios positivos de la prensa especializada, como el de Alan French en Sunshine State Cineplex, que tachó su desempeño de «magistral, digno de cualquier época del terror». Para Karen Han, de /Film, Lillis equilibró perfectamente el espectro de emociones adolescentes, que en este caso van desde la alegría hasta el horror. Por su labor, fue nominada al premio Saturn a la mejor actuación de actor o actriz joven, al MTV Movie Award a la mejor actuación aterrorizada y mejor equipo en pantalla —ganó la segunda—, al San Diego Film Critics Society Award al artista revelación, a los Teen Choice Awards a la actuación revelación y a la mejor pareja —en esta última categoría, junto con Jeremy Ray Taylor—, entre otros.