Somalia (en somalí, Soomaaliya; en árabe, الصومال, As-Sūmāl), cuyo nombre oficial es República Federal de Somalia (en somalí, Jamhuuriyadda Federaalka Soomaaliya; en árabe, جمهورية الصومال الفيدرالية, Jumhūriyyat aş Şūmāl al-Fīdirāliyah), es un país ubicado en el Cuerno de África, al este del continente africano. Limita al oeste y noroeste con Etiopía y Yibuti, al sur con Kenia, al norte con el golfo de Adén, y al este con el océano Índico. Su capital y ciudad más poblada es Mogadiscio.
En la antigüedad, Somalia fue un importante punto comercial. Es una de las ubicaciones más probables del antiguo Punt. Durante la Edad Media, sultanatos somalíes dominaron la región, incluidos los de Adel, Ajuran y Geledi. A finales del siglo XIX, el sultanato Majeerteen fue colonizado por Italia, el Imperio británico y el Imperio etíope. Los colonizadores europeos fusionaron el territorio en dos colonias, la Somalia italiana y el Protectorado de la Somalia británica. Mientras tanto, en el interior, los derviches liderados por Mohammed Abdullá Hassan se enfrentaron durante dos décadas a las fuerzas colonizadoras hasta su derrota en la campaña de Somalilandia de 1920. Italia adquirió el control total de las regiones noreste, central y sur de la región tras colonizar los sultanatos de Hobyo y Majeerteen. En 1960, ambos territorios se unieron para formar la independiente República de Somalia bajo un Gobierno civil.
En 1969, un Estado socialista liderado por Mohamed Siad Barre tomó el poder tras un golpe de Estado y estableció la República Democrática de Somalia. La república colapsó en 1991 con el inicio de la guerra civil. Durante la guerra, Somalia se dividió de facto en pequeñas regiones independientes, sin un poder que gobernara en su totalidad. En este período, la mayoría de estas regiones regresaron al derecho consuetudinario y religioso, y Somalilandia declaró su independencia. En 2004, diferentes facciones acordaron conformar un Gobierno federal de transición, unificando el país, y en 2006, con una intervención etíope respaldada por Estados Unidos, el Gobierno federal de transición tomó el control de la mayoría de las zonas en conflicto del sur de la recién formada Unión de Tribunales Islámicos (UCI). Posteriormente, la UCI se dividió en grupos más radicales, como Al-Shabab, que han luchado contra el Gobierno y sus aliados de la Misión de la Unión Africana en Somalia.
Para mediados de 2012, los insurgentes habían perdido la mayor parte de los territorios bajo su control. En agosto de 2012 se aprobó una nueva constitución provisional para el país unificado, llevando a la creación del Gobierno Federal de Somalia. Somalia ha sido considerado un Estado fallido o frágil por diversos medios de comunicación. Es miembro de las Naciones Unidas, la Liga Árabe, la Unión Africana, el Movimiento de Países No Alineados, y la Organización para la Cooperación Islámica.
La historia del actual territorio de Somalia se remonta a la Antigüedad, cuando la región fue conocida por los antiguos egipcios. Entre el siglo II y el siglo VII de nuestra era, varias partes del territorio fueron incluidas en el reinado etíope de Aksum. Poco tiempo después, ciertas tribus árabes se instalaron a lo largo de la costa del golfo de Adén y fundaron allí un sultanato centrado en el puerto de Zeila. Al mismo tiempo, el país se islamizó debido a la influencia de chiitas llegados de Irán. De todas formas, los habitantes conservaron sus lenguas ancestrales en lugar de adoptar el árabe.
A partir del siglo XIII, somalíes y pastores nómadas instalados en el norte del cuerno de África comenzaron a emigrar hacia la región actual de Somalia. Anteriormente los oromo, pastores-agricultores, habían iniciado una migración hacia el Ogadén y la llanura abisinia. Todos estos pueblos se instalaron definitivamente en el territorio. Algunos pueblos árabes intentaron apropiarse del territorio y muchos somalíes fueron desplazándose hacia el exterior, sobre todo hacia Etiopía.
Desde finales del siglo XV, la presencia portuguesa en Somalia se sintió en toda la costa hasta la entrada del mar Rojo. Desde un punto de vista estratégico, el cuerno de África fue crucial para los portugueses para poder controlar algunas de las rutas comerciales más ricas que conectaban África con Europa y China. En la parte norte del territorio, las ciudades atacan para mantener el dominio portugués de la entrada del mar Rojo, y para mantener la conexión entre el Estado aliado etíope. Mogadiscio y varias otras ciudades fueron atacadas a finales del siglo XV y principios del siglo XVI. Durante décadas habrá una guerra contra los imperios ajuran y otomano por el control de las principales ciudades costeras.
Durante un tiempo perteneció a la colonia portuguesa de Mozambique, pero como un protectorado.[cita requerida]
Siglos XIX y primera mitad del siglo XX
Durante el siglo XIX, diversos sultanatos fueron establecidos a lo largo del actual territorio somalí, siendo el más importante el de Geledi, que vivió una edad dorada debido al comercio de marfil y estableciendo importantes relaciones comerciales con el imperio omaní.
Tras la Conferencia de Berlín, en 1885, los británicos, franceses e italianos establecieron sedes en esta región. La parte norte de la actual Somalia se convirtió en colonia británica, mientras que la mitad sur quedó en manos italianas, quienes en 1905 hicieron de Mogadiscio la capital de su Somalia italiana y la convirtieron en pocas décadas en la principal ciudad somalí, registrando un enorme desarrollo.
Para luchar contra la ocupación europea, se funda el movimiento derviche por Mohammed Abdullah Hassan, que buscaba crear la Gran Somalia, estado que incorporara los territorios habitados por todos los pueblos somalíes, incluyendo territorios de la actual Etiopía y Kenia. Sin embargo, el avance de las potencias europeos hizo que únicamente pudiera establecerse un Estado Derviche en la región de Ogadén (actual Etiopía), que se mantuvo hasta 1920. La llegada del fascismo a Italia, y la ansias expansionistas de Benito Mussolini, hizo que desde Somalia y Eritrea se invadiera a la actual Etiopía, creándose la África Oriental Italiana que aglutinaba a estos tres territorios.
En 1940, y dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Italia invadió además la Somalia Británica, integrando dicho territorio en la África Oriental Italiana. Un año más tarde, las tropas británicas expulsaron a los italianos y ocuparon la Somalia Italiana, que finalmente continuó en manos italianas con el nombre de Fidecomiso de Somalia. La Somalia Británica por su parte es convertida en un protectorado.
La Somalia actual surgió el 1 de julio de 1960 con la unión de los territorios del Protectorado de la Somalilandia Británica y la Somalia Italiana, hasta entonces parte del África Oriental Italiana. La entonces denominada Somalilandia Francesa conseguiría la independencia por separado, convirtiéndose en el actual estado de Yibuti.
Tras la independencia, La Liga de Juventud Somalí tomó el poder bajo el gobierno del presidente Abdirashid Ali Shermarke, quien redactó la primera constitución somalí en 1961, que llevó a una estabilidad durante dicha década la cual finalizó cuando Shermarke fue asesinado en 1969, y un golpe militar estableció como presidente a Mohamed Siad Barre, que transformó al país en la República Democrática Somalí.
El Gobierno de Barre estableció programas a largo plazo para fomentar el empleo. También desempeñó con éxito una campaña urbana y rural por la alfabetización, que ayudó a incrementar en gran medida la tasa de alfabetización somalí. En adición al programa de nacionalización de tierras e industrias, la política exterior del nuevo régimen hizo énfasis en la recuperación de los valores religiosos tradicionales de Somalia y sus relaciones con el mundo árabe, ingresando en la Liga Árabe en 1974.
Según el ex diplomático etíope Mohamed Hassan, los primeros años del régimen de Siyaad Barre fueron los más prósperos de la historia de Somalia. La educación y las condiciones sociales mejoraron, y una escritura oficial es finalmente adoptada. Sin embargo, el Gobierno de Barre seguía siendo ante todo nacionalista; el socialismo en el que decía basarse era pragmático y tenía como objetivo acelerar el desarrollo del país. Otro de los objetivos del Partido Socialista de Somalia, encabezado por Barre, era la unión de los pueblos somalíes bajo un mismo estado, especialmente los somalíes que se encontraban en Etiopía, lo que llevó a iniciar una guerra contra dicho país en 1977, la Guerra de Ogadén. A pesar de que Somalia mantuvo estrechas relaciones con la Unión Soviética, ésta apoyó a Etiopía, rival de Somalia, en la guerra entre ambos, por lo que Somalia se volvió hacia Occidente. Por entonces, la situación económica del país era muy delicada, agravada por la crisis de refugiados en el norte del país debido al conflicto armado.