La sociología es la ciencia social que se encarga del análisis de la sociedad humana o población global. De manera sucinta se puede decir que esta estudia la sociedad humana, a los grupos humanos y las relaciones que forman la sociedad. Lo que significa que la sociología analiza las relaciones (de producción, distribución, consumo, solidaridad, división del trabajo, etc.) que se establecen entre esos grupos humanos (la familia, los clubes, las pandillas,las asociaciones, las instituciones, etc.). En general pretende dar cuenta de las interacciones sociales, las instituciones, la producción y las formas de sociedades existentes.
En la sociología se utilizan las metodologías de investigación interdisciplinarias para el análisis e interpretación, desde diversas perspectivas teóricas, de las causas y significados que motivan la aparición de diversas tendencias de comportamiento social. Mientras algunos sociólogos realizan investigaciones que pueden aplicarse directamente a la política social y el bienestar, otros se centran en refinar la comprensión de los procesos sociales. Abarca desde el nivel de microsociología de la interacción y las organizaciones, hasta el nivel macro de los sistemas y la estructura social.
Los diferentes enfoques tradicionales de la sociología incluyen estratificación social, clase social, movilidad social, religión, derecho y desviación social. Como todas las esferas de la actividad humana se ven afectadas por la interacción entre la estructura social y la agencia individual, la sociología ha ampliado gradualmente su enfoque a otros temas, como ambiente, salud, economía, instituciones penales, Internet, educación y el conocimiento científico, la criminología, entre otros.
Los orígenes de la sociología están asociados a los nombres de Alexis de Tocqueville, Ibn Jaldún, Karl Marx, Henri de Saint-Simon, Auguste Comte, Herbert Spencer, Émile Durkheim, Georg Simmel, Ferdinand Tönnies, Vilfredo Pareto, Max Weber, Alfred Schütz, Harriet Martineau, Jane Addams, Anna J. Cooper, Ida Wells-Barnett,Charlotte Perkins Gilman, Beatrice Webb y Marianne Weber.
Algunos de los sociólogos más destacados del siglo XX han sido Talcott Parsons, Erving Goffman, Robert K. Merton, Wright Mills, Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Niklas Luhmann y Jürgen Habermas. En la actualidad, algunos de los sociólogos más citados son George Ritzer, Anthony Giddens, Manuel Castells, Bruno Latour, Zygmunt Bauman, Norbert Elías, James S. Coleman y Alain Touraine, entre otros.
El razonamiento sociológico es preexistente a la fundación de la disciplina. El análisis social tiene su origen en el conocimiento y la filosofía occidental, desarrollados desde la Antigua Grecia por filósofos como Platón. El origen de la encuesta, es decir, la obtención de información a partir de una muestra de individuos, se remonta a por lo menos el Libro Domesday en 1086. El antiguo filósofo oriental Confucio escribió sobre la importancia de los roles sociales. Hay pruebas de la sociología temprana en el islam medieval. Algunos consideran que Ibn Jaldún, un erudito musulmán del norte de África (Túnez), ha sido el primer sociólogo y padre de la sociología. Su Muqaddima fue quizás el primer trabajo para avanzar en el razonamiento científico-social de la cohesión social y el conflicto social.
Durante la época de la Ilustración y después de la Revolución Francesa, lo social y las actividades del hombre fueron ganando interés. Escritores como Voltaire, Montesquieu, y Giambattista Vico, se interesaron por analizar las instituciones sociales y políticas europeas. Y Lord Kames inició el análisis de las causas del cambio social, y tras él, surgió una corriente conservadora, muy interesada en saber las razones de los cambios y de la estabilidad existentes en la sociedad, liderada por Joseph de Maistre y Edmund Burke, quienes criticaron muchas de las premisas de la Ilustración.
La voluntad de crear una "física social", esto es, un conocimiento indiscutible de la sociedad, de forma análoga a como se establece en la Física, surgió con el positivismo del siglo XIX. El primero en defender una teoría e investigación científica de los fenómenos sociales fue Henri de Saint-Simon (1760-1825) a mediados del siglo XIX. Auguste Comte, quien fue secretario de Saint-Simon entre 1817 y 1823, desarrolló sus teorías bajo las premisas del positivismo. Comte acuñó la palabra «sociología» en 1824 (del latín socius, ‘socio, compañero’, y el sufijo griego -λογία -loguía, ‘tratado’, ‘estudio’). La primera vez que apareció impresa esta palabra fue en su Curso de filosofía positiva de 1838.
Durante mucho tiempo, la figura de Harriet Martineau (1802-1876) fue desconocida como “madre fundadora” de la sociología. Entre sus obras destacan How to Observe Morals and Manners (1836) y Society in America (1836) donde desarrolla una metodología de estudio de la sociedad y su aplicación al analizar la sociedad estadounidense, respectivamente. A pesar de esto, dentro de la sociología solo era reconocido su trabajo de traducción al inglés de los Cursos de filosofía positiva de Comte. Martineau redujo tal obra de seis volúmenes a solo dos lo que facilitó su difusión en habla inglesa; incluso, el mismo Comte reconoció la mejora y le propuso traducir de nuevo dicha síntesis del inglés al francés
Casi en simultáneo, en Alemania, Von Stein (1815-1890), introdujo el concepto de sociología como ciencia (Die Wissenschaft der Gesellschaft) incorporando a su estudio lo que él llamó "Movimientos sociales" y la dialéctica hegeliana. De esta manera logró darle a la disciplina una visión dinámica. Von Stein es considerado como el fundador de las ciencias de la Administración Pública.
Alexis de Tocqueville (1805-1859) por su parte, es también reconocido como uno de los precursores de la sociología, por sus estudios sobre la Revolución francesa y sobre los Estados Unidos (La democracia en América, publicada entre 1835-1840). El citado analizó a las sociedades en general e hizo una comparación entre las sociedades americanas y las sociedades europeas.
La sociología continuó con un desarrollo intenso y regular a principio del siglo XX. Émile Durkheim, quien se inspiró en algunas teorías de Auguste Comte para renovar la sociología, quería en particular "estudiar los hechos sociales como si fueran cosas". Uno de los retos de la sociología era desarrollarse como una ciencia autónoma. Durkheim buscó distinguir a la sociología de la filosofía por un lado y de la psicología por el otro. Por ello, se le considera como uno de los padres fundadores de la sociología.
El citado postuló las bases de una metodología científica para la sociología, en particular en la obra Las reglas del método sociológico (1895), y en La división del trabajo social (1893), libro que además es su tesis. Su método reposa esencialmente en la comparación de estadísticas y características cuantitativas, buscando liberarse de todo subjetivismo ligado a toda interpretación cualitativa, y a desembarazarse de todos los prejuicios morales o moralizadores a priori para comprender los hechos sociales como en su obra: El Suicidio.
Karl Marx es otro científico que ha tenido una profunda influencia en el pensamiento social y la crítica del siglo XIX. Fue principalmente en Alemania donde desarrollara una teoría mayor de la sociología, influenciando posteriormente, entre otros, en la Escuela de Fráncfort.
Max Weber, contemporáneo de Durkheim, tomó un camino diferente: empleó la Ciencia política, la Economía política, la Filosofía de la cultura y del derecho, los estudios religiosos que son, según él, todo como la sociología, las "ciencias de la cultura". De acuerdo a toda una tradición de la filosofía alemana (sobre todo Wilhelm Dilthey), estas ciencias son diferentes de las Ciencias naturales ya que tienen su propio método. Ellas proponen una comprensión de los fenómenos colectivos antes que la búsqueda de leyes (es el método comprensivo).
Una primera característica de estos métodos se manifiesta en su estrategia para tratar de conocer los hechos, procesos, estructuras y personas en su totalidad, y no a través de la medición de algunos de sus elementos. La misma estrategia indica ya el empleo de procedimientos que dan un carácter único a las observaciones. La segunda característica es el uso de procedimientos que hacen menos comparables las observaciones en el tiempo y en diferentes circunstancias culturales, es decir, este método busca menos la generalización y se acerca más a la fenomenología y al interaccionismo simbólico. Una tercera característica estratégica importante para este trabajo (ya que sienta bases para el método de la investigación participativa), se refiere al papel del investigador en su trato -intensivo- con las personas involucradas en el proceso de investigación, para entenderlas.