Singapur, oficialmente conocida como República de Singapur, es una ciudad-Estado y país insular, situada en el corazón marítimo del Sudeste asiático. Enclavada entre el estrecho de Malaca, el estrecho de Singapur, el mar de la China Meridional y el estrecho de Johor, tiene una posición geográfica estratégica que ha influido significativamente en la historia de la región. El territorio del país comprende una isla principal y 63 islas e islotes satélites y una periférica. Sus proyectos de tierras ganadas al mar han aumentado la superficie combinada en aproximadamente un 25 % desde la independencia del país.
Singapur es una sociedad multicultural con una densidad de población que ocupa el tercer puesto mundial. Sin embargo, ha conseguido mantener amplios espacios verdes y recreativos gracias a su cuidadoso planeamiento urbanístico. La diversidad lingüística del país se refleja en sus lenguas oficiales: inglés, malayo, mandarín y tamil, con el inglés como lengua franca. El multirracialismo está profundamente arraigado en la constitución de Singapur y desempeña un papel importante en la configuración de las políticas nacionales de educación, vivienda y política.
La historia de Singapur es rica y antigua, se remonta a más de ochocientos años. Como emporio marítimo conocido como Temasek (‘ciudad en el mar’), fue protagonista de varios imperios talasocráticos. Su era moderna comenzó en 1819, cuando Stamford Raffles la estableció como puesto comercial para el Imperio británico. Tras formar parte de las colonias del Estrecho, Singapur obtuvo el autogobierno en 1959 y pasó a formar parte de la Federación malaya en 1963. Sin embargo, diferencias ideológicas provocaron la expulsión de Singapur de la federación en 1965, y surgió como país soberano independiente.
A pesar de sus dificultades, como la falta de recursos naturales y de un territorio interior, Singapur se ha transformado en uno de los cuatro tigres asiáticos. Su rápido desarrollo se basa en el comercio internacional y la globalización económica, con un fuerte énfasis en el libre comercio, la industrialización orientada a la exportación y la acumulación de inversiones extranjeras directas, reservas y activos. Como resultado, Singapur tiene el PIB per cápita (PPA) más alto del mundo y está considerado un paraíso fiscal, con una calificación crediticia soberana AAA otorgada por las principales agencias de calificación.
Singapur, es uno de los principales centros aeronáuticos, financieros y de transporte marítimo, se clasifica sistemáticamente como una de las ciudades más caras para vivir para expatriados y trabajadores extranjeros. Sin embargo, también ocupa un lugar destacado en indicadores sociales clave como: educación, sanidad, calidad de vida, seguridad humana, infraestructuras y vivienda. Con una tasa de propiedad de la vivienda del 88 %, los singapurenses disfrutan de una de las esperanzas de vida más largas, las velocidades de conexión a Internet más rápidas, las tasas de mortalidad infantil más bajas y los niveles de corrupción más bajos del mundo.
Gobernado por el Partido de Acción Popular (PAP) desde que alcanzó la plena autonomía interna en 1959, Singapur funciona como una república parlamentaria unitaria con un sistema de Westminster de gobierno parlamentario unicameral. Aunque el país es una democracia multipartidista con elecciones libres, el PAP ejerce un importante control y dominio sobre la política y la sociedad. Singapur también es miembro de varias organizaciones internacionales, como la ASEAN, las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio, la Cumbre de Asia Oriental, el Movimiento de Países No Alineados y la Mancomunidad de Naciones. Como sede de la Secretaría de Cooperación Económica Asia-Pacífico y de la Secretaría del Consejo de Cooperación Económica del Pacífico, acoge numerosas conferencias y eventos internacionales, lo que consolida aún más su papel como actor regional y mundial.
El nombre español de Singapur deriva de la palabra en idioma malayo Singapura (en sánscrito: siṅhapūra, literalmente «ciudad de los leones», siendo siṃha «león» y -pūra «ciudad»), heredando la referencia a la ciudad a nivel nacional como Ciudad León. Los leones probablemente nunca vivieron aquí; la bestia que fue vista por Sang Nila Utama —quien fundó y dio nombre a la antigua Singapur― tenía más similitud a un tigre.
Pulau Ujong fue una de las primeras referencias a la isla de Singapur, que corresponde a un relato chino del siglo III que se refiere a un lugar como Pú Luó Zhōng (chino:蒲 羅 中), una transcripción del malayo para 'isla al final de una península'. Se encuentran referencias tempranas al nombre Temasek Nagarakretagama, un panegírico javanés escrito en 1365, y en una vietnamita de la misma época. El nombre posiblemente significa "ciudad del mar", derivado del malayo tasek, que significa "mar" o "lago". El viajero chino Wang Dayuan visitó un lugar alrededor de 1330 llamado Danmaxi (chino:淡馬錫;pinyin: Dànmǎxí ;Wade–Giles: Tan Ma Hsi) oTam ma siak, según la pronunciación; esto podría ser una transcripción de Temasek, o bien, una combinación del malayo Tanah, que significa "tierra", y el chino xi, que significa "estaño", que se comerciaba en la isla.
Bajo la ocupación japonesa, Singapur pasó a llamarse Syonan (en japonés: 昭南; Shōnan), que significa «Luz del Sur». A Singapur se le conoce a veces con el sobrenombre de «Ciudad Jardín», en referencia a sus parques y calles arboladas. Otro nombre, el «pequeño punto rojo», fue adoptado después de que el presidente de Indonesia B. J. Habibie desestimó Singapur al referirse a él como un punto rojo en un mapa.
La isla, anteriormente llamada Temasek, fue bautizada Singapur en el siglo XIV por el príncipe Paramésuara. Este territorio adquirió considerable importancia en el siglo XIV, pero fue arrasado por los javaneses y quedó desierto hasta el año 1819, cuando el británico Stamford Raffles, con el dinero saqueado de las Haciendas Españolas de América, única moneda aceptada entonces en Asia, adquirió y fundó un asentamiento en el sitio donde actualmente se encuentra la moderna ciudad.
El sultán de Johor y Temenggong arrendó este territorio a la Compañía Británica de las Indias Orientales. A través de un tratado, la isla se cedió definitivamente a la compañía en 1824 a cambio de una renta vitalicia al sultán de Johor.
En 1826, Singapur se unió a Penang y Malaca, quedando su control en manos de un Gobierno con presidencia india y residencia en Penang. En 1830, se reunieron bajo la presidencia de Bengala, trasladándose la residencia a Singapur. El 1 de abril de 1867, la autoridad de estos tres asentamientos pasó del Gobierno indio al ministro inglés de colonias.
Las islas Cocos, la isla de Navidad y la antigua colonia de Labuán fueron puestas bajo el control del gobernador de las Colonias del Estrecho (Straits Settlements) y fueron incorporadas a Singapur en 1900, 1903 y 1907, respectivamente. Singapur se constituyó como colonia separada en el año 1912, siendo utilizada como base naval hasta la ocupación japonesa.
El 15 de febrero de 1942, la isla cayó durante la Segunda Guerra Mundial bajo dominio del Imperio japonés, que la atacó desde tierra aprovechando que las defensas de la ciudad estaban orientadas hacia el mar. Fue la mayor humillación británica sufrida en la guerra, ya que no solo fue una derrota militar, sino que también fue un duro golpe a la dominación occidental en toda Asia.
En 1959, Lee Kuan Yew fue elegido primer ministro. Su partido, el Partido de Acción Popular, propuso entonces la integración en la Federación de Malasia, lo cual se consiguió en septiembre de 1963. Poco después, en 1964, las diferencias se manifestaron y se acordó la secesión de la República de Singapur, siendo proclamada el 9 de agosto de 1965. Recordado como el fundador de la patria singapurense, Lee Kuan Yew murió en 2015.
Singapur funciona como una república parlamentaria, inspirada en el sistema de Westminster, y su Constitución es la ley suprema del país. La estructura de gobierno se divide en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial, cada uno con funciones y responsabilidades distintas.