Simona Amânar (Constanza; 7 de octubre de 1979), también conocida como Simona Amanar, es una gimnasta artística rumana, ganadora de siete medallas olímpicas y campeona individual de gimnasia artística en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Es una de las mejores gimnastas de las últimas décadas.
Empezó a practicar la gimnasia con solo 6 años.
En 1994 entró a formar parte del equipo nacional rumano senior. Ese mismo año participó en los Mundiales de Dortmund y en los Europeos de Estocolmo, y en ambos Rumania ganó el oro por equipos.
En 1995 comenzó a destacar a nivel individual, ganando la medalla de oro en salto (compartida con la ucraniana Lilia Podkopayeva) en los mundiales de Sabae, Japón. El salto fue siempre su mejor aparato, y en él sería campeona olímpica, mundial y europea.
En los europeos de Birmingham 1996 ganó las medallas de oro en salto y barras asimétricas, aunque en este último aparato hubo un triple empate entre Amânar, Podkopayeva y la rusa Svetlana Khorkina.
Poco después fue medalla de plata en salto en los Mundiales de Puerto Rico detrás de su compatriota Gina Gogean, en una decisión muy discutida ya que para muchos la victoria debió corresponder a la cubana Annia Portuondo, que fue finalmente bronce.
En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 la competición no comenzó bien para ella, al fallar sobre la barra de equilibrios durante la competición por equipos. Las rumanas, vigentes campeonas mundiales y europeas se vieron relegadas a la medalla de bronce.
Además Simona Amânar solo fue la 4ª rumana mejor clasificada, lo que en principio le impedía participar en la competición general individual, donde solo se permiten tres gimnastas por país. Sin embargo el entrenador rumano Octavian Belu decidieró que Amânar reemplazara en ella a su compañera Alexandra Marinescu, quien si estaba clasificada, pues consideraba que Amânar estaba mejor preparada.
Finalmente Amânar ganó la medalla de bronce compartida con su compañera de equipo Lavinia Milosovici, obteniendo ambas la misma puntuación. El oro fue para la ucraniana Lilia Podkopayeva y la plata para la también rumana Gina Gogean. Curiosamente las rumanas ganaron tres medallas, pero no la de oro...
En las finales por aparatos, Amânar tuvo una buena actuación en suelo donde con un 9.850 se llevó la medalla de plata detrás de la ucraniana Podkopayeva. Pero el momento más importante llegó en la final de salto, su mejor aparato, donde realizó un extraordinario Yurchenko con doble giro que fue puntuado con un 9.875 y que le valió la medalla de oro.
Finalmente Amânar ganó en Atlanta cuatro medallas, una de ellas de oro.
En los Campeonatos del Mundo de Lausana 1997, aunque Rumania revalidó el título mundial por equipos, Amanâr volvió a fallar en esta competición, e irónicamente volvieron a decidir que sustituyera a su compañera Marinescu en la competición general.
Como había sucedido en Atlanta, Amanâr respondió bien a la confianza de sus entrenadores, ganando la medalla de plata y solo por detrás de la gran favorita Svetlana Khorkina. Amanar fue mejor que Khorkina en tres de los cuatro aparatos, pero Khorkina le sacó mucha ventaja en las barras asimétricas, su mejor aparato y el peor de Amânar, por lo que se llevó el título.
Amanâr obtuvo también su segundo título mundial en salto. Los de Lausana fueron su mejores Campeonatos del Mundo.
Al año siguiente obtuvo también un gran éxito en los europeos de San Petersburgo, donde ganó cinco medallas, incluyendo la de plata en la competición general, de nuevo tras Svetlana Khorkina. Sin embargo no pudo revalidar su título europeo en salto donde sorprendió la húngara Adrienn Varga.
Los mundiales de Tianyin de 1999 no fueron demasiado brillantes para ella. Tras ganar por cuarta vez consecutiva el título mundial por equipos, en la competición individual se cayó de la barra de equilibrios y perdió todas sus opciones a medalla. El oro sería de forma sorprendente para su compatriota Maria Olaru.
Tampoco pudo ganar en la final de salto, donde el oro fue para la rusa Elena Zamolodchikova con un Tsukahara de doble giro. Amânar tuvo que conformarse con las medallas de plata en salto y en suelo.
En los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, las rumanas empezaron de manera inmejorable, ganando el título por equipos por segunda vez en su historia y por primera vez desde los Juegos de Los Ángeles '84 Teniendo en cuenta que en aquellos juegos no participaron las gimnastas soviéticas, el triunfo en Sídney era sin duda de mucho más valor. El equipo rumano lo formaban Andrea Raducan, Maria Olaru, Loredana Boboc, Andrea Isarescu, Claudia Presacan y Simona Amânar.