El Shinsengumi (en japonés: 新選組, lit. 'Unidad recién seleccionada') fue una fuerza militar y de policía especial del último período del shogunato en Japón (período Edo) dedicada a reprimir las actividades contra el shogunato. Se trataba de un pequeño grupo de élite de espadachines (rōnin) organizado por plebeyos y samuráis de bajo rango, encargado mediante reclutamiento por el bakufu (gobierno militar) durante el periodo del Bakumatsu en Japón (finales del shogunato Tokugawa) en 1863, primero bajo la autoridad de Matsudaira Katamori y luego directamente bajo la del shōgun. Estuvo activo hasta 1869. Se fundó para proteger a los representantes del shogunato en Kioto en un momento en el que se había realizado un controvertido edicto imperial para excluir el comercio exterior de Japón y el clan Chōshū había sido obligado a abandonar la corte imperial. Se dedicaba especialmente a actividades para desenmascarar a los pro-imperialistas ishin shishi, partidarios de la facción sonnō jōi. Ganaron considerable fama en el incidente de Ikedaya y en los sucesos del golpe del 18 de agosto, entre otros. Durante el agravamiento del conflicto, el grupo fue uno de los últimos bastiones del bakufu, con el dominio de Aizu, contra los ishin shishi. Su fama está asociada a la eficacia de una organización de guerreros altamente competentes sujetos a normas basadas en un estricto código de honor.
Los hombres procedían de las escuelas de espada de Edo. En sus inicios, el Shinsengumi contaba con 24 miembros, pero se dice que en su momento de mayor actividad llegó a tener unos 230 miembros. Aunque era una organización irregular bajo la custodia del dominio de Aizu, fue absorbida por el shogunato en junio de 1867. El Shinsen gumi constaba de diez divisiones con Kondō Isami como comandante hasta su muerte en 1868. Tras su muerte, el grupo fue comandado por Hijikata Toshizō. La organización contaba entre sus principales reclutas con los capitanes Okita Sōji, Saitō Hajime y Nagakura Shinpachi. En 1868, pasó a llamarse kōyōchinbu-tai (en japonés: 甲陽鎮撫隊) cuando el antiguo shogunato le ordenó pacificar Kōshū. Sin embargo, llegó a su fin el 18 de mayo de 1869 cuando las fuerzas del antiguo shogunato se rindieron en la Guerra Boshin. Los pocos supervivientes continuaron sirviendo al gobierno Meiji en carreras relacionadas con el mantenimiento del orden.
Si bien la contribución del Shinsengumi a los acontecimientos políticos de la época fue más bien escasa y bastante limitada, la popularidad del Shinsengumi ha sido constante a lo largo de la historia, en contraste con la fluctuante popularidad de otras figuras históricas del mismo periodo, popularidad que se ve reflejada en su aparición constante en la literatura y la ficción populares, por ejemplo en la popular novela Moeyo ken (en japonés: 燃えよ剣) del escritor japonés Ryōtarō Shiba, o en obras de manga y anime como Gintama de Hideaki Sorachi.
Durante el período Edo (1603-1868), Japón fue gobernado por el shogunato Tokugawa (en japonés: 徳川幕府, romanizado: Tokugawa bakufu). Una de las características del shogunato (bakufu) fue la implementación de una política exterior aislacionista conocida como sakoku, en la que las relaciones y el comercio entre Japón y otros países fueron severamente limitados, y se le prohibió a casi todos los ciudadanos extranjeros entrar a Japón, al tiempo que a los japoneses comunes se les impedía salir del país. Esta política llegó a su fin después de 1853, cuando la Expedición Perry comandada por el comodoro Matthew C. Perry, forzó la apertura de Japón al comercio estadounidense (y por extensión, occidental) mediante una serie de tratados, llamados Tratado de Kanagawa. La llegada y posterior amenaza de las fragatas blindadas y barcos a vapor estadounidenses de Perry hizo que el sentimiento hacia el shogunato Tokugawa creciera negativamente al tiempo que los ciudadanos anhelaban el retorno del poder del emperador. De esta manera, entre 1853 y 1867, y bajo la presión diplomática y militar extranjera, Japón se vio forzado a poner fin a su política exterior aislacionista y pasó de un feudal shogunato Tokugawa al imperio moderno del gobierno Meiji. Estos años finales del shogunato se conocen como Bakumatsu (en japonés: 幕末, lit. 'Final del bakufu').
Una oposición beligerante a la influencia occidental estalló en un conflicto abierto cuando el emperador Kōmei, rompiendo con siglos de tradición imperial, empezó a asumir un papel activo en asuntos de estado y emitió, el 11 de marzo y el 11 de abril de 1863, su «Orden de expulsión de los bárbaros» (en japonés: 攘夷実行の勅命, romanizado: jōi jikkō no chokumei). El clan Mōri de Chōshū, bajo el mando del señor feudal Mōri Takachika, siguió la orden y comenzó a tomar medidas para expulsar a todos los extranjeros a partir de la fecha límite fijada (el 10 de mayo, calendario lunar). Desafiando abiertamente al shogunato, Mōri ordenó a sus fuerzas que dispararan sin previo aviso contra todos los barcos extranjeros que atravesaran el estrecho de Shimonoseki. Bajo la presión del emperador, el shogun también se vio obligado a emitir una declaración promulgando el fin de las relaciones con los extranjeros.
La principal división ideológica y política durante este periodo fue entre nacionalistas proimperialistas llamados ishin shishi y las fuerzas del shogunato. Aunque estos dos grupos eran los poderes más visibles, muchas otras facciones intentaron utilizar el caos del bakumatsu para hacerse con el poder personal. Además, hubo otras dos fuerzas impulsoras principales de la disidencia. En primer lugar, el creciente resentimiento por parte de los tozama daimyō (o señores foráneos), señores feudales cuyos predecesores habían luchado contra las fuerzas Tokugawa en la Batalla de Sekigahara en 1600, tras lo cual habían sido excluidos permanentemente de todas las posiciones de poder dentro del shogunato. En segundo lugar, el creciente sentimiento antioccidental tras la llegada del comodoro Perry, expresado en la frase sonnō jōi, o «reverenciar al Emperador, expulsar a los bárbaros».
La apertura forzada de Japón hacia el oeste en 1854 tras el Tratado de Kanagawa, que obligaba a que abriera sus costas al comercio o enfrentara un conflicto militar, exacerbó la inestabilidad política interna. Una línea de opinión política de larga data fue la de sonnō jōi («reverenciar al Emperador, expulsar a los bárbaros»). Partidarios del emperador (particularmente en el Dominio Chōshū) en Kioto comenzaron a rebelarse. En respuesta, el shogunato Tokugawa formó el Rōshigumi (en japonés: 浪士組, lit. 'Escuadrón rōnin') el 19 de octubre de 1862, un escuadrón de 234 rōnin (samuráis sin amos o señores) extraídos de las escuelas de espada de Edo.Fue fundado por Kiyokawa Hachirō.
La misión del Rōshigumi era la de proteger a Tokugawa Iemochi, el decimocuarto shogun, durante un importante viaje a Kioto para reunirse con el emperador Kōmei. No había habido una reunión de ese tipo desde que el tercer shogun del bakufu Tokugawa, Tokugawa Iemitsu, había visitado Kioto en el siglo XVII. Tokugawa Iemochi, jefe del gobierno militar, había sido invitado a discutir cómo Japón debería promulgar el reciente edicto imperial que pedía la expulsión de los extranjeros.Entre los reclutados al grupo estaba Kondō Isami, un instructor de espada en Kobusho, una exclusiva escuela de entrenamiento militar, principalmente para altos cargos en el shogunato, quien al tener noticias de los disturbios que estaban ocurriendo en Kioto, marchó con sus hombres para enlistarse con Kiyokawa. La escuela quedó bajo el mando del hermano mayor de Hijikata.
Aunque el Rōshigumi estaba financiado por el bakufu Tokugawa, su líder Kiyokawa Hachirō y otros tenían una fuerte lealtad al emperador y planeaban reunir a otros rōnin en Kioto para vigilar la ciudad de insurgentes. El 26 de marzo (8 de febrero según el calendario lunar) de 1863, Kiyokawa lideró al Rōshigumi fuera de Edo como vanguardia de la procesión del shōgun Iemochi hacia Kioto, a donde llegaron el 10 de abril (23 de febrero según el calendario lunar) de 1863.