Seann William Scott (Cottage Grove, Minnesota; 3 de octubre de 1976) es un actor estadounidense. Tras finalizar sus estudios, decidió dedicarse a la actuación y en 1996 se mudó a Los Ángeles, donde tuvo una serie de trabajos ocasionales. Su salto a la fama se produjo al poco tiempo, cuando en 1999 se estrenó su segunda película, la comedia sexual American Pie, en la que interpretó al estudiante fiestero Steve Stifler.
El éxito de crítica y comercial de American Pie derivó en una saga de películas, de las que Scott actuó en tres: American Pie 2 (2001), American Wedding (2003) y American Reunion (2012), que le dejaron buenas críticas. Entretanto, participó en varios filmes de buena recepción como Destino final, Road Trip y Dude, Where's My Car?, todos del año 2000. Sus siguientes películas, sin embargo, obtuvieron comentarios negativos de la prensa y tuvieron malos ingresos en la taquilla: entre ellas, destacan Evolution (2001), Bulletproof Monk (2003) y The Rundown (2003), proyectos diferentes a las comedias para adolescentes por las que había sido reconocido.
En 2005 protagonizó The Dukes of Hazzard, que también fue mal recibida, y un año después dio voz a una zarigüeya en la segunda parte de la franquicia Ice Age, Ice Age: The Meltdown. Scott participó en tres películas más de esa saga: Ice Age: Dawn of the Dinosaurs (2009), Ice Age: Continental Drift (2012) y Ice Age: Collision Course (2016). Por otro lado, en una época en la que se había encasillado en papeles cómicos, interpretó personajes «con más matices» en producciones como Southland Tales (2006), Trainwreck: My Life as an Idiot (2007) y The Promotion (2008). No obstante, todas ellas fracasaron en la taquilla o fueron objeto de críticas por parte del público y la prensa.
Scott volvió a conseguir elogios de los críticos cuando interpretó a un torpe jugador de hockey sobre hielo en la película canadiense Goon (2011) y en su secuela, mientras que en 2018 asumió un papel inusual para él, el de asesino en serie en la película de terror Bloodline, por el que también recibió buenos comentarios de los medios. Ese mismo año, participó en la serie Lethal Weapon, de la que fue protagonista durante una temporada. Regresó a la televisión en 2022, al interpretar a un personaje secundario en la comedia de situación Welcome to Flatch.
Seann William Scott nació el 3 de octubre de 1976 en Cottage Grove (Minnesota), hijo de un empleado de una fábrica de cinta adhesiva Scotch y una madre a la se refirió como «una chica cristiana». Tiene cuatro medio hermanos y dos medio hermanas por parte paterna, todos mayores que él. Su hermano mayor, a quien describió como su modelo a seguir, participó en la creación del periódico satírico The Onion. Por el lado de su padre, posee ascendencia escocesa. En su niñez, Scott practicó béisbol, fútbol americano y baloncesto. Posteriormente, fue a la Park High School e integró los equipos de fútbol americano y baloncesto. No obstante, dejó los deportes cuando coincidió con Sam Jacobson y, al compararse con este, se dio cuenta de que no tenía el potencial para convertirse en un atleta profesional.
Más tarde, asistió a la Universidad de Wisconsin-Madison, aunque no se informó qué carrera eligió. Sobre su personalidad durante sus años como estudiante, dijo: «Yo era bastante tímido. No era bueno hablando con chicas. En realidad, era bastante patético». Scott tuvo varios trabajos ocasionales, como empleado en The Home Depot, experiencia que le resultó extremadamente aburrida, y se vistió de churro para el Zoológico de Los Ángeles. Además, trabajó en la cadena de restaurantes California Pizza Kitchen, en un bufete de abogados, fue vendedor en Scientific Revolution, acomodador en un cine y entrenador en un gimnasio. Scott abandonó todo empleo temporal a finales de la década de 1990, cuando consiguió un papel en Destino final.
Poco antes de graduarse del colegio, Scott tomó la decisión de dedicarse a la actuación, aun cuando no contaba con ninguna experiencia. En 1996 se mudó a Los Ángeles, donde se dio a conocer en un concurso de talentos, y más tarde audicionó en Nueva York para obtener un papel en All My Children, serie de la ABC. También, hizo una prueba para trabajar en Baywatch, de la NBC, que terminó siendo infructuosa; en el camino de ida le robaron ropa y dinero y, luego, perdió el papel al no tener el físico apropiado para interpretar a un socorrista de playa. Entre sus primeros trabajos, se encuentran un comercial de la bebida Sunny Delight, un episodio de la comedia de situación de The WB Unhappily Ever After (1997) y el telefilme dramático de la NBC Born Into Exile (1997), que protagonizó con Talia Shire. Ese mismo año, interpretó a un jugador de fútbol americano que le roba la novia a un nerd en el video musical de «Hole in My Soul», canción de Aerosmith. Scott dijo, años más tarde, que en esa época buscaba papeles oscuros, dado que «odiaba hacer audiciones para comedias», y que cuando llegó a Los Ángeles «la realidad le cayó encima», al darse cuenta de que no sabía nada sobre el negocio. En 1998 encarnó a Jim en el piloto de la serie web Chad's World, que trata sobre un adolescente confundido sexualmente que convive con tres hombres homosexuales, entre ellos el personaje de Scott.
El actor logró reconocimiento al integrar el reparto de American Pie (1999), una comedia sexual acerca de un grupo de amigos que se comprometen a perder la virginidad antes de graduarse de la secundaria. Scott interpretó a Steve Stifler, un estudiante popular, promiscuo y fiestero que no forma parte del pacto, pero que interviene indirectamente en él. En el guion, que fue el primero que recibió, originalmente su personaje era «demasiado imbécil», por lo que modificó muchos aspectos del mismo para convertirlo en «un tipo al que la gente, muy a su pesar, termina queriendo». Además, entrenó en un gimnasio para obtener el cuerpo adecuado para el papel, ya que se trata de un jugador de lacrosse. Por su trabajo, le pagaron 8000 USD. Tanto American Pie como la actuación de Scott recibieron comentarios positivos de la crítica; Brianna Hyneman, por ejemplo, escribió que él «prácticamente le robó la película a los otros actores». Su interpretación le valió una nominación en los Teen Choice Awards al Choice Sleazebag, que es la categoría que premia al mejor antagonista.
Scott creyó que el éxito comercial de American Pie iba a permitirle obtener los papeles en producciones dramáticas que buscaba, cosa que no sucedió. Tiempo después, reflexionó de la siguiente forma: «No es que creyese que Martin Scorsese me iba a elegir para su próximo proyecto. [...] Entendí por qué no me llamaban para ese tipo de películas. Yo solo hubiera distraído a la audiencia. Terminé encasillado, pero me sentí afortunado de tener la posibilidad de hacer reír a la gente». Conscientes del éxito que tendría la mencionada comedia, incluso antes de que se estrenara, los productores de Destino final contrataron a Scott para «beneficiarse» de su presencia. En esta película, estrenada en marzo de 2000, interpretó a Billy Hitchcock, uno de varios jóvenes que son asesinados en orden por una fuerza invisible. Scott describió a su personaje como un payaso de la clase que «no es muy hábil socialmente ni es bueno haciendo amigos. Es un tipo que sigue a los demás». El filme tuvo un buen rendimiento en taquilla, dado que recaudó 112 000 000 USD, cifra casi cinco veces mayor que su presupuesto. Por otra parte, fue valorado positivamente por la audiencia, pero recibió críticas poco favorables de la prensa.
El actor interpretó un papel similar a Stifler que, en palabras del periodista Devin Gordon, «aparentemente es para lo que nació», en su siguiente trabajo: Road Trip, comedia sexual estrenada en mayo de 2000. Scott encarnó a E.L., uno de los amigos del protagonista que lo acompañan en un viaje por la carretera para recuperar un video que este envió erróneamente a su novia. La película recibió comentarios de todo tipo, mientras que un crítico mencionó que Scott, «con sus característicos ojos azules y rostro de plastilina, es el designado para robarse todas las escenas graciosas de la película». En cuanto a lo recaudado, Road Trip obtuvo éxito comercial dado que, al requerir de un presupuesto de 16 000 000 USD, recolectó casi 120 000 000 de esa moneda. También en 2000 protagonizó, con Ashton Kutcher, la comedia stoner Dude, Where's My Car?, como uno de dos drogadictos que no pueden recordar dónde estacionaron su vehículo luego de una noche de excesos. Scott dijo que el guion original le pareció uno de los más divertidos que había leído hasta ese entonces y que era «una mezcla entre una oscura Dumb and Dumber y Being John Malkovich». A su actuación se la valoró positivamente, lo que no sucedió con la película, que fracasó rotundamente en la crítica. A pesar de ello, un periodista de The Guardian mencionó, años más tarde, que Dude, Where's My Car? es un «placer culposo» y que «Kutcher y Scott son excelentes actores cómicos que deberían recibir más crédito». Por otro lado, el filme tuvo un rendimiento aceptable en la taquilla.