Sean Michael Spicer (pronunciado /ʃɔːn ˈmaɪkəl ˈspaɪsəɹ/; Manhasset, Nueva York, 23 de septiembre de 1971) es un político estadounidense que fue el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, sirviendo a la administración de Donald Trump desde el 20 de enero de 2017. También ocupó el cargo de Director de Comunicaciones interino desde ese día hasta el 6 de marzo de 2017, y nuevamente desde el 2 de junio hasta agosto de 2017. Anteriormente Spicer fue director de comunicaciones del Comité Nacional Republicano entre 2011 y 2017 y jefe de estrategia entre 2015 y 2017.
Presentó su renuncia al cargo de Secretario de Prensa el 21 de julio de 2017. Su dimisión se dio efectiva en agosto de 2017.
Nació en la localidad de Manhasset en Long Island. Era hijo de Kathryn Grossman, administradora del departamento de Estudios de Asia Oriental de la Universidad Brown, y de Michael William Spicer, agente de seguros, ambos residentes en Port Washington al momento de su nacimiento. Spicer es de ascendencia irlandesa, pues su bisabuelo William Spicer emigró de Kinsale en 1872 y luchó en la Guerra hispano-estadounidense.
Creció en Barrington (Rhode Island) y fue estudiante de la escuela benedictina Portsmouth Abbey School en Portsmouth (Rhode Island) de 1985 a 1989. Durante sus estudios secundarios y universitarios contribuyó como voluntario a campañas políticas locales en Rhode Island y en Connecticut.
Cursó la carrera de Gobierno en Connecticut College y fue elegido senador de la institución. En abril de 1993 el periódico universitario The College Voice publicó su nombre como "Sean Sphincter" (esfínter), propiciando fuertes quejas de su parte y posteriores burlas por parte de la publicación satírica Blats. Este incidente ha sido citado como el inicio de sus dificultosas relaciones con la prensa.
En 2012 recibió el grado de máster en Seguridad Nacional y Estudios Estratégicos, otorgado por Naval War College en Newport (Rhode Island).
Carrera previa a la presidencia de Trump
Tras graduarse de sus estudios universitarios en 1993, trabajó para varias campañas políticas y congresistas republicanos en ejercicio: Mike Pappas (Nueva Jersey), Frank LoBiondo (Nueva Jersey), Mark Foley (Florida) y Clay Shaw (Florida).
En 1999 se unió a la reserva de la Armada estadounidense; su rango actual es de Comandante.
Entre 2000 y 2001 dirigió las Comunicaciones del Comité de Reformas Gubernamentales de la Cámara de Representantes y posteriormente fue el director de retención de incumbents (funcionarios en el cargo) en el Comité Congresional Nacional Republicano (NRCC).
Entre 2003 y 2005, fue director de comunicaciones y portavoz del Comité de Presupuestos de la Cámara. Posteriormente fue director de comunicaciones de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes. Entre 2006 y 2009 fue Representante de Comercio asistente ante la prensa bajo la administración de George W. Bush.
Desde 2009 y hasta febrero de 2011 fue socio en Endeavor Global Strategies, una firma de relaciones públicas que representa a organizaciones y gobiernos extranjeros ante el Gobierno estadounidense, incluyendo al Gobierno colombiano, que en aquel tiempo buscaba alcanzar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos.
En febrero de 2011 asumió el cargo de director de comunicaciones del Comité Nacional Republicano (RNC, en sus siglas en inglés). Allí expandió las operaciones en redes sociales, fundó un equipo de producción interna televisiva y creó un programa de respuesta rápida ante ataques. En febrero de 2015 asumió el papel adicional de jefe de estrategia del partido.
Durante su labor en el RNC hizo declaraciones críticas del entonces candidato presidencial republicano Donald Trump. En junio del 2015, en respuesta a los comentarios de Trump sobre la criminalidad de los inmigrantes mexicanos, dijo que afirmaciones de tal naturaleza "son algo que creo no ayuda a la causa". En julio del mismo año lanzó un comunicado en respuesta a las críticas de Trump hacia el senador John McCain, en el que afirmó que "no hay lugar en nuestro partido ni en nuestro país para comentarios que menosprecian a los que han servido (militarmente) con honor."
El 22 de diciembre de 2016 fue nombrado Secretario de Prensa de Donald Trump. El 24 de diciembre fue nombrado además Director de Comunicaciones, tras la renuncia de Jason Miller.
El 7 de febrero de 2017 CNN reportó que "el presidente Trump está decepcionado con el desempeño de Spicer en las dos primeras semanas de su administración" y que lamentaba "a diario" la recomendación de su jefe de gabinete, Reince Priebus, a su favor para la posición de secretario de prensa. El 6 de marzo de 2017 finalizó su primer periodo de Director de Comunicaciones interino de la Casa Blanca. Retomó el cargo el 2 de junio de 2017 tras la renuncia de Michael Dubke.
Rueda de prensa del 21 de enero de 2017
El 21 de enero de 2017, el día posterior a la investidura de Trump y dos días antes de su primera conferencia de prensa oficial, hizo una declaración de prensa fuertemente crítica, en la que afirmaba que los medios habían subestimado el número de espectadores presentes en la ceremonia de investidura de Trump. Afirmó que la ceremonia había atraído a la "mayor audiencia que jamás ha tenido una investidura, punto, tanto en persona como alrededor del mundo." Múltiples medios inmediatamente señalaron que tal afirmación era falsa. Spicer incluso acusó a la prensa de alterar las fotografías de la multitud presente en la investidura. Afirmó que los plásticos blancos que cubrían el césped causaron un efecto visual que minimizó el tamaño aparente de la audiencia, y dijo que tales plásticos no se habían usado nunca antes, a pesar de que sí se habían utilizado durante la segunda investidura de Barack Obama. Además citó cifras erróneas de utilización del metro de Washington que favorecían su afirmación de una mayor audiencia en la investidura de Trump; en realidad las cifras correctas de utilización del metro fueron mayores en los días correspondientes a las investiduras de Obama. Al acabar su declaración, no aceptó preguntas de los presentes. Posteriormente defendió sus afirmaciones previas diciendo que "a veces podemos estar en desacuerdo sobre los hechos". Pronto surgieron reportes que sostenían que había hecho su declaración bajo órdenes directas de Trump, quien estaba enfurecido con una cobertura de prensa de su investidura que él consideraba injusta.