Santiago Corella Ruiz (Auñón, Guadalajara, 12 de enero de 1954 - desaparecido el 12 de noviembre de 1983), alias «El Nani», fue un conocido delincuente español durante los años 1980 que adquirió cierta fama a partir de su desaparición. Su historia fue llevada a la gran pantalla. En 1996 la justicia española lo declaró fallecido tras llevar desaparecido más de diez años.
Hijo de Santos Corella y Consuelo Ruiz, siendo un niño se mudó a Madrid. A comienzos de los años 1980 ya era un delincuente conocido en la Brigada Regional de la Policía Judicial de Madrid. Con anterioridad a su desaparición había sido detenido en tres ocasiones (una de ellas el 12 de noviembre de 1981) por su relación con un atraco a una joyería de León. El botín de aquel atraco, unos 40 kilos de oro, no se llegó a encontrar. Tras un atraco perpetrado en 1980, durante la huida, "El Nani" atropelló a un inspector de policía, Victoriano Gutiérrez Lobo, con el que años después se volvería a cruzar.
Después de haber salido de prisión, el 12 de noviembre de 1983 fue detenido otra vez por su posible relación con un atraco que se había cometido recientemente en una joyería. Poco antes, a Corella le habían ofrecido cometer un atraco en una joyería de Lavapiés, aunque este lo había rechazado.
Además de a "El Nani", los policías (entre los que se encontraba el inspector Victoriano Gutiérrez Lobo) también detuvieron a su esposa y a varios miembros de su familia. Todos ellos fueron llevados a las dependencias policiales de la Dirección General de Seguridad (DGS), en la Puerta del Sol. Una vez allí, durante el interrogatorio, "El Nani" recibió torturas por parte de varios policías, que insistían en atribuirle el atraco a una joyería, a pesar de que él lo negaba, y sobre el paradero de las joyas robadas. Uno de los socios de "El Nani", también detenido, fue el último en verlo con vida, mientras era trasladado a rastras por un pasillo. Posteriormente se informó que Corella fue llevado por policías a un descampado de Vicálvaro para que indicara la ubicación de varias armas, pero que aprovechó la oscuridad para escapar. Desde ese mismo momento hubo contradicciones en torno a lo que había sucedido durante la detención, y la propia familia denunció que había sido asesinado por los policías.
Posteriormente fueron detenidos los auténticos autores del atraco, aunque Santiago Corella seguía estando en paradero desconocido. Meses después de la desaparición, la prensa se empezó a hacer eco del hecho y también comenzó una investigación sobre lo acaecido durante su detención. Durante algún tiempo el caso estuvo parado, pero cuando, en 1986, un joyero denunció la existencia de una mafia policial que organizaba atracos y su relación con el "Caso Nani", ello supuso la reapertura de la investigación. En su declaración, el joyero señaló que Corella había muerto de un infarto en la comisaría y que había sido enterrado en cal viva en el descampado de Vicálvaro.
En enero de 1988 el aristócrata Jaime Mesía Figueroa, que mantenía una estrecha amistad con los policías implicados, declaró a la revista Interviú que el Nani estaba muerto y que "él mismo lo había enterrado". Asimismo, declaró que junto a Corella podrían encontrarse otros cadáveres. La justicia creyó que era posible que el cadáver se encontrara en la finca que Mesía tenía entonces en la provincia de Córdoba. La Guardia Civil también buscó el cadáver en los embalses de Guadalén (Jaén), y en los de Puente Nuevo y Guadanuño (Córdoba).
En septiembre de 1988, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Madrid condenó al comisario Francisco Javier Fernández Álvarez a un total de 29 años, siete meses y un día de cárcel; al inspector Victoriano Gutiérrez Lobo a un total de 29 años, dos meses y un día; y al inspector Francisco Aguilar González a un total de 29 años, cinco meses y un día. El tribunal absolvió de todas las acusaciones a los otros cuatro policías procesados en la causa. Los tres policías fueron condenados como autores criminalmente responsables de un delito continuado de falsedad documental y de un delito de detención ilegal con "desaparición forzada", tipo recogido en el artículo 483 del Código Penal entonces vigente. Además, dichos policías fueron también condenados a otras penas menores por torturas y privación de derechos cívicos a Ángel Manzano (compañero de atracos de Santiago Corella) y Soledad Montero (esposa de Santiago Corella), por detención ilegal de tres de las hermanas de Santiago Corella y por un delito de quebranto domiciliario.
Después de conocer la sentencia, Jaime Sanz de Bremond, abogado de la acusación particular, destacó:
La sentencia produjo malestar entre los policías por estimar que se había vulnerado la presunción de inocencia. Miguel Martín Pedraz, dirigente del Sindicato Profesional de Policía, manifestó que la sentencia sobre la desaparición del Nani era "la gota que colma el vaso", ya que los funcionarios que prestaban servicio en grupos de lucha directa contra la delincuencia y el terrorismo se sentían "maltratados". El Sindicato Unificado de Policía hizo público un comunicado en el que consideraba "excesivas" las condenas contenidas en la citada sentencia y recordaba que en otros casos con personas encausadas por delitos de asesinato las condenas han sido "bastante inferiores".
El 25 de junio de 1990 el Tribunal Supremo pronunció una sentencia (de la que fue ponente precisamente Enrique Ruiz Vadillo, antes citado) que confirmó las condenas.
Santiago Corella estaba casado con Soledad («Sol») Montero, a la que maltrataba, antes y después de la boda, a la que era infiel y con la que estaba en proceso de separación:
El matrimonio tuvo dos hijos, Eva y Rubén.
Hay una película dirigida por Roberto Bodegas, titulada Matar al Nani, basada en este delincuente. Dicha película se estrenó en abril de 1988, es decir, antes de la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid condenando a tres policías en relación con el caso "El Nani".
En 2023, RTVE estrenó el documental Pacto de silencio, que reconstruía el proceso judicial y su contexto con material inédito.
Aroca, Santiago (1987). Canta, Nani ¿dónde está el oro? (primera edición). Barcelona: Ediciones B, S.A. ISBN 84-7735-131-7.