San Pedro Sula (del náhuatl: Sollan ‘Lugar de codornices’) es una ciudad del norte de la República de Honduras. La ciudad es conocida por muchos como la “capital industrial” de Honduras; es también la cabecera administrativa del departamento de Cortés, una de las ciudades más grandes de Centroamérica y la segunda ciudad en población detrás de las ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayagüela. Entre otras muestras de su importancia, la ciudad es sede de las empresas industriales más importantes del país, por lo que también es conocida como la ciudad industrial del país.
Esta ciudad se encuentra flanqueada por la Sierra del Omoa y está ubicada en el extremo suroeste del extenso y fértil Valle de Sula, una región que genera aproximadamente el 62% del producto interno bruto (PIB) y el 68 % de las exportaciones de la nación. Además es la única ciudad no capital de todo Centroamérica con importancia estratégica e industrial.
San Pedro Sula fue fundada el 27 de junio de 1536, bajo el nombre de San Pedro de Puerto Caballos, por el conquistador español Pedro de Alvarado. Inicialmente, la villa se estableció en el pueblo indígena de Choloma, al norte de la actual ciudad y muy próxima a Puerto Cortés. Debido a esta proximidad con este puerto, la villa de San Pedro fue víctima de ataques y saqueos por parte de piratas europeos que desembarcaban en ese puerto. Por esta razón, las autoridades españolas se vieron forzadas a reubicar la villa en más de una oportunidad.
Por más de dos siglos, desde su fundación, el crecimiento demográfico de San Pedro Sula fue bastante lento. En la actualidad, San Pedro Sula es la ciudad con la más alta tasa de crecimiento poblacional de Honduras. El desarrollo económico alcanzado a raíz de la llegada de las transnacionales bananeras a principios del siglo XX, y el posterior establecimiento de parques industriales (ZIP) en el valle de Sula impulsó en gran medida el aumento poblacional de San Pedro Sula..
Fue fundada con el nombre de "San Pedro de Puerto Caballos" según lo establece el escribano, Gerónimo de San Martín. El agregado de Puerto Caballos se debió a su proximidad con ese puerto, hoy llamado Puerto Cortés.
"A la muerte de Alvarado, en 1541, se menciona la Villa de San Pedro Sula y no se sabe si el agregado Sula fue disposición oficial", dice la historiadora y miembro de la Academia Hondureña de Geografía e Historia, Carmen Fiallos en su libro Los municipios de Honduras (1989). Asimismo, agrega Fiallos, "se ignora si a la Villa de San Pedro se le adjudicó formalmente el título de Ciudad."
La palabra "Sula" dice Alberto de Jesús Membreño (escritor y expresidente de Honduras) en su libro, Nombres geográficos indígenas de la república de Honduras (1901), que esta "significa en náhuatl 'abundancia de codornices'" y "se compone de çolin, codorniz, y la abundancia la."
Según Pedro Aplícano Mendieta, escritor de Los mayas: un pueblo elegido (1971) "Zula significa lirio en Maya o región donde esta planta abunda." Según Aplícano, "San Pedro tuvo que añadir Sula, del mismo modo que en El Salvador el pueblo de San Pedro agregó el de Perulapan, que era el toponímico indígena de la región."
Lo que sí está establecido es que la palabra "Sula" es una abreviatura de la palabra "Usula" (Valle de Pájaros), antiguo nombre del valle donde se encuentra localizada actualmente San Pedro y "cuyos rasgos etimológicos son los siguientes: Sula, Zula, Usula, Sola, Solía, de Zolin o Zulin." según Carmen Fiallos.
Mientras que su nombre es en honor a Pedro, santo de la iglesia católica.
Luego de vencer en una "guerra brutal" a varios cacicazgos que ocupaban el valle de Sula", Pedro de Alvarado fundó, el 27 de junio de 1536, la villa de San Pedro de Puerto Caballos. Según lo describe Gerónimo de San Martín escribano del rey Carlos V, "el muy magnífico señor don Pedro de Alvarado, Adelantado de las provincias de Guatemala, capitán general" y "justicia mayor" de la gobernación de Honduras "fundó" y "pobló la villa de San Pedro de Puerto de Caballos", "hizo repartimiento general de los pueblos é indios naturales de la tierra á los vecinos...pobladores y conquistadores" de la villa.
Al momento de la conquista, San Pedro Sula y sus alrededores se encontraba densamente poblada. Los indios fueron tomados por miles, marcados como ganado, se los dividieron entre los españoles y estos los trataron con la máxima crueldad. Creyendo que el suministro de indios sería inagotable, los obligaban a trabajar más allá de su resistencia en las plantaciones y minas, donde solo la muerte aliviaba a los pobres indios de su sufrimiento.
Tal era el exceso de trabajo que se les imponía a los indígenas, -dice el historiador, José Milla en su libro, "Historia de Centroamérica"- en el año de 1539, a su regreso de España, para reasumir el gobierno de Guatemala, conquistado por él unos años antes; Alvarado tenía un camino hecho desde Puerto Caballos hasta San Pedro. Este camino era lo suficientemente amplio como para permitir que pasaran dos trenes de mulas cargadas. Fue terminado en el corto espacio de diez días por los indígenas, para que Alvarado, su esposa, doña Beatriz, sus criadas y seguidores cruzaran con comodidad su pesado equipaje y armamento." Los indígenas que ocupaban el valle de Sula, aproximadamente cincuenta mil cuando se impuso el terror español", se vieron reducidos a la mitad. Para 1582 la población indígena sampedrana era de 415 indios, y 135 en 1735.
Originalmente la villa se estableció en el pueblo indígena llamado "Tholoma", al norte de la actual ciudad y muy próxima a Puerto Cortés. Debido a esta proximidad con el puerto, la villa de San Pedro fue víctima de ataques y saqueos por piratas europeos que desembarcaban en ese puerto.
En 1592 piratas franceses desembarcaron en Puerto Caballos. Se tomaron el puerto, "quemaron la población y enardecidos con la victoria, quisieron continuar hacia San Pedro Sula," con el propósito de destruir la villa. Pero estos fueron frenados por "el comendador Jerónimo Sánchez de Carranza (Gobernador de la provincia de Honduras), quien marchó a su encuentro, al frente de algunos españoles, vaqueros arrieros e indios flecheros."
A finales de la década de 1660, Jean-David Nau, más conocido como François l'Olonnais o 'El Olonés' luego de haberse tomado Puerto Caballos (Puerto Cortés) se dirigió con dirección a la villa de San Pedro. A su arribo, El Olonés observó "lo bien fortificado de la villa." "La rodeaban, además, trincheras y barrizales sembrados de espinas." "Esto aumentó el coraje del pirata". El Olonés consolidó a sus hombres e inició el combate. -De acuerdo al escritor Pedro Pérez Valenzuela- "...Recio se defendían los de San Pedro. Cuatro horas duró la lucha, reñida y porfiada. Treinta hombres había perdido el Olonés y tenía veinte heridos. En medio de todo "esto los sampedranos le pidieron" tregua "y le prometieron entregarle la villa con la condición que se les permitiera a los moradores dos horas para desocuparla."
"El Olonés aceptó convencido de que de lo contrario, la lucha se prolongaría quien sabe por cuanto tiempo y con que resultado pues los españoles se defendían con bravura. Vencido el plazo, entró a la villa y se encontró con que los vecinos se habían llevado sus riquezas, los comerciantes" ocultaron "sus mercancías y apenas quedaba una pequeña porción de índigo." Tras el fracaso, El Olonés quemó la villa. Por acciones como éstas y otras, las autoridades españolas de San Pedro Sula, se vieron en la necesidad de reubicar la villa en más de una oportunidad. Hasta que finalmente, se terminaron por establecer al sur del poblado indígena de Azula, cerca del "Río de las Piedras".
En 1775 se terminó de construir la Fortaleza de San Fernando de Omoa. Este lugar se convirtió en un importante puerto para el país y provocó el ascenso de San Pedro, como vía intermedia para el transporte de productos hacia el interior de Honduras y viceversa. Durante este período (1714–1789) la población de San San Pedro aumentó de 70 habitantes a 375.