San Marino (pronunciado en italiano estándar según el AFI /sam ma'riːno/), oficialmente llamada República de San Marino (en italiano, Repubblica di San Marino; en emiliano-romañol, Ripóbblica d’ San Marein), también conocida como Serenísima República de San Marino (Serenissima Repubblica di San Marino), es una república parlamentaria y el Estado soberano más antiguo del mundo. Es un enclave rodeado de territorio italiano, entre las regiones de Emilia-Romaña y las Marcas. La mayor parte de su territorio corresponde a las laderas del monte Titano, de 739 metros de altura, y se encuentra a, aproximadamente, 9,7 kilómetros del mar Adriático, por lo que, dada su ubicación, es un Estado sin salida al mar.
San Marino es uno de los tres únicos Estados soberanos enclavados sin litoral del mundo (Estados cuyo territorio está completamente rodeado por un solo país), junto con la Ciudad del Vaticano, también enclave en Italia, y Lesoto, estado enclave en Sudáfrica. Es además uno de los seis micro-Estados europeos.
El país debe su nombre a Marino, un diácono, santo de la Iglesia católica. Según la tradición, Marino dejó la isla de Arbe (Rab), en la actual Croacia, para vivir en la ciudad de Rímini como cantero. Después de verse víctima de la persecución de Diocleciano por sus sermones cristianos, se escapó a las cercanías del Monte Titano, donde construyó una pequeña iglesia y así fundó la actual capital del Estado de San Marino. La fecha oficial de la fundación de la ciudad es el 3 de septiembre de 301.
Está demostrado que el lugar ha sido habitado desde tiempos prehistóricos, aunque la existencia documentada de la República comienza en el siglo X. En memoria del cantero Marino, la zona se llamó Tierra de San Marino, y más tarde se le dio el nombre de «República».
De acuerdo a la tradición, fue fundada en el año 301 cuando un cantero cristiano llamado Marinus el Dálmata o San Marino dejó la isla de Arbe para escapar de la política anticristiana del emperador romano Diocleciano. Marinus se escondió en la cima del Monte Titano, el más alto de los siete que posee San Marino, y fundó una pequeña comunidad cristiana. La propietaria del terreno, una compasiva mujer de Rímini, les dejó en herencia el territorio.
En tiempos de los lombardos, San Marino era propiedad del Ducado de Spoleto.
A principios de la Edad Media se formó una comunidad monástica que, con el tiempo, prosperó y se constituyó en comuna, con ordenanzas republicanas propias que actualmente permanecen en vigor en su mayor parte y casi inalteradas.[cita requerida]
La comuna consiguió conservar, durante siglos, su propia independencia (gracias a la situación casi inaccesible del pueblo), a pesar de las continuas agresiones de las potencias limítrofes. El terreno disputado por las familias de los Rímini y Montefeltro, y sujeta a las luchas entre güelfos y gibelinos, logró mantener su independencia y aumentar su territorio.
El Gobierno estaba compuesto por una asamblea llamada Arengo, que estaba compuesta por todos los cabezas de familia. En 1243, San Marino abandonó el sistema feudal para convertirse en República, y se estableció la figura de los capitanes regentes (Capitani Reggenti) para actuar como jefes de Estado. Las primeras leyes datan de 1263. La Santa Sede, en ese tiempo en manos del papa Nicolás IV, reconoció la independencia de San Marino en 1291. El territorio, al principio, consistía únicamente en el monte Titano. Esto cambió en 1463, cuando entró en la alianza contra Segismundo Pandolfo Malatesta, señor de Rímini, que sería derrotado; debido a ello, el papa Pío II cedió a San Marino las ciudades de Fiorentino, Montegiardino y Serravalle. Y en ese mismo año, la ciudad de Faetano se unió a la República por su propia voluntad. Desde entonces, la superficie de la República ha permanecido hasta la actualidad invariable.
San Marino redactó su actual conjunto de normas constitucionales el 8 de octubre de 1600.
En 1631, el papa reconoció definitivamente su independencia.El pequeño Estado fue reconocido por la Francia napoleónica en 1797, y por otros Estados europeos en 1815 durante el Congreso de Viena.
La «Serenísima República» ha sido ocupada militarmente tres veces en toda su historia, aunque por breve tiempo. Dos de ellas tuvieron lugar en la Edad Moderna. En 1503, César Borgia ocupó la república hasta poco antes de morir al cabo de unos meses. En 1739, el cardenal Alberoni volvió a invadir el pequeño Estado pero la desobediencia civil y las protestas ante el papa Clemente XII para obtener justicia dieron resultado.
Durante la Unificación italiana, San Marino participó en las guerras de Independencia y acogió a numerosos perseguidos políticos (entre ellos a Giuseppe Garibaldi).San Marino desempeñó un papel fundamental para Garibaldi, que encontró refugio en el monte Titano cuando se vio rodeado por cuatro ejércitos en Macerata Feltria en 1849 mientras intentaba llegar a Venecia.
Garibaldi pidió al Gran Consejo General el paso por San Marino. Al principio, la petición fue rechazada; más tarde se reiteró, pero Garibaldi, sin esperar respuesta, cruzó las fronteras con los mil quinientos hombres que le quedaban y solicitó personalmente el asilo. Uno de los Capitanes Regentes, Domenico Maria Belzoppi I —liberal y Carbonaro, encarcelado tras los disturbios de Rímini de 1845— se lo concedió a cambio de una garantía de independencia y de la defensa del pequeño Estado de los enfrentamientos armados.
A partir de entonces, San Marino siguió dando asilo a los refugiados y apoyando los levantamientos, aunque en un clima de recelo por parte del Estado Pontificio y de Austria. Los dos países planearon una ocupación armada para desafiar la libertad de la República. Gracias a la intervención de la Francia de Napoleón III, este intento no tuvo éxito. De hecho, en 1853, el secretario general de la República, Gian Battista Bonelli, fue asesinado por un grupo democrático.
Con la unificación de Italia, cesaron los peligros de invasión por países extranjeros. Un «Tratado de Amistad», firmado el 22 de marzo de 1862 y revisado en 1939 y 1971, garantizaba la independencia de la República, la buena vecindad y fomentaba las relaciones comerciales. Las revisiones establecen una unión aduanera y una contribución anual garantizada por Italia.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, ciertas élites culturales abogaron por un proyecto de reforma para modernizar una sociedad agrícola fuertemente conservadora y atrasada cultural y económicamente.
Algunos signos de la transformación socioeconómica pueden verse en la creación del registro de la propiedad en 1858, la apertura de un nuevo hospital en 1865, la racionalización del sistema postal y la puesta en marcha del servicio telegráfico en 1880, la promulgación de un nuevo código penal que excluía la pena de muerte en 1865. De nuevo, en 1880, se refuerza el sector educativo con la contratación de numerosos profesores, se funda la Sociedad de Ayuda Mutua en 1876 para ayudar a la escasa clase trabajadora, que promueve la creación de la Cassa di Risparmio (Caja de Ahorros) en 1882.Debido a la unificación de la península itálica, la independencia de San Marino tuvo que sellarse con un tratado en 1862 con el emergente Reino de Italia, que fue revisado y corroborado en 1939 y 1971.