Samuel [de] Champlain (Brouage, Charente-Maritime, 13 de agosto de 1567 - Quebec, 25 de diciembre de 1635) (AFI: [samɥɛl də ʃɑ̃plɛ̃]), fue un navegante, cartógrafo, dibujante, soldado, explorador, geógrafo, etnógrafo, diplomático y cronista francés que fundó la Ciudad de Quebec el 3 de julio de 1608 y está considerado el «padre de la Nueva Francia».
Nacido en una familia de maestros marineros, Champlain, siendo todavía joven, participó en la exploración de Norteamérica en 1603 bajo la dirección de François Gravé Du Pont (1560-ca. 1629) y al servicio de Aymar de Chaste, gobernador de Dieppe, que tenía en ese momento el monopolio para explotar la incipiente industria de pieles en la Nueva Francia. En el periodo 1604-1607, Champlain participó en la exploración y colonización de Acadia (hoy Nueva Escocia) y luego, en 1608, estableció la colonia francesa que ahora es la ciudad de Quebec. Champlain fue el primer europeo que exploró y describió la región de los Grandes Lagos y publicó mapas de sus viajes y las cosas que aprendió de los indígenas y de los franceses que vivían entre los nativos. Estableció relaciones con los locales, montagnais e innu, y más tarde con otros más al oeste (en la región del río Ottawa, lago Nipissing o bahía Georgian), con algonquinos y con hurones wendat, y acordó brindarles asistencia en sus guerras contra los iroqueses.
En 1620, Luis XIII de Francia encomendó a Champlain poner fin a la exploración y regresar a Quebec y dedicarse a la administración del país. En todos los sentidos salvo por el título formal, Samuel de Champlain sirvió como gobernador de Nueva Francia, un título que no estaba oficialmente a su disposición debido a su condición de no-noble. Estableció empresas comerciales que enviaron mercancías, principalmente piel, a Francia, y supervisó el crecimiento de la Nueva Francia en el valle del río San Lorenzo hasta su muerte en 1635.
Champlain también es recordado como el Padre de la Nueva Francia y se han erigido muchos monumentos en su memoria, así como llevan su nombre muchos lugares, calles y estructuras en el noreste de América del Norte. El más notable de ellos es el lago Champlain, ubicado en la frontera entre los Estados Unidos y Canadá. En 1609 dirigió una expedición aguas arriba por el río Richelieu y exploró un lago largo y estrecho situado entre las montañas Green, en el actual Vermont y las montañas Adirondack, en el actual estado de Nueva York. Nombró el lago con su nombre como el primer europeo en cartografiarlo y describirlo.
Samuel Champlain nació, muy probablemente, en la ciudad portuaria de Brouage, cerca de Rochefort en la antigua provincia de Saintonge, siendo hijo de Antoine Champlain (también escrito Anthoine Chappelain en algunos registros) y de Marguerite Le Roy. La fecha y el lugar de nacimiento exactos se desconocen, ya que todos los registros vitales de Brouage se perdieron en un incendio en 1969. En su libro de 1851, Pierre Damien Rainguet, un sacerdote católico de Saintonge, calculó el año de nacimiento de Champlain en 1567, sin dar ninguna referencia de los datos usados para su estimación. En 1870, el abate católico canadiense Laverdière, en la introducción a su edición de las Oeuvres de Champlain, aceptó la estimación de Rainguet y trató de dar detalles que la justificaran, pero sus cálculos se basaban en suposiciones que ahora se han demostrado incorrectas. Aunque Léopold Delayant (miembro, secretario, y luego presidente de l'Académie des belles-lettres, sciences et arts de La Rochelle) ya en 1867 señaló que la estimación de Rainguet era errónea, los libros de Rainguet y de Laverdière han tenido una influencia significativa y la fecha de 1567 ha sido grabada en numerosos monumentos dedicados a Champlain, y ha sido ampliamente considerada nuevamente como cierta. Sin embargo, en la primera mitad del siglo XX algunos autores optaron por otras fechas, como 1570 o 1575. En 1978, Jean Liebel publicó una investigación innovadora sobre estas estimaciones del año de nacimiento de Champlain y concluyó que «Samuel Champlain nació hacia 1580 en Brouage». Liebel afirma que algunos autores, incluidos los sacerdotes católicos Rainguet y Laverdière, tenían preferencias por los años en los que Brouage estuvo bajo control católico (como los años 1588, 1510 y 1866).
Champlain decía ser de Brouage en el título de su libro de 1603, y ser Saintongeois en el título de su segundo libro (1613). Procedía tanto de una familia protestante, como de una familia católica tolerante, ya que Brouage fue la mayor parte del tiempo una ciudad católica en una región protestante, y su nombre (Samuel), procedente del Antiguo Testamento no se da generalmente a los niños católicos.
Su infancia es poco conocida, pero nacido en una familia de marineros (su padre y tío político eran marineros o navegantes) dibuja una buena formación de navegante bien entrenado y cartógrafo, así como dibujante y redactor de textos. Su educación no incluyó ni el griego antiguo ni el latín, por lo que no podía leer o aprender de cualquier literatura antigua. Más tarde escribió varias obras: crónicas de la Nueva Francia («Voyages»: trabajos publicados en 1603, 1613, 1619, 1632) y un Traité de la marine et du devoir d'un bon marinier [Tratado de la marina y del deber de un buen marinero] (1632). Una sola obra (escrita poco antes de 1603), el Brief discours des choses plus remarquables que Samuel Champlain de Brouage a reconnues aux Indes Occidentales [Breve discurso de las cosas más notables que Samuel Champlain Brouage ha conocido en las Indias Occidentales] que no publica y que se le imputa, ilumina el período de su vida comprendida entre 1595 y 1601.
En el ejército del rey de Bretaña (1595-1598)
Dado que cada flota francesa tenía que asegurarse su propia defensa en el mar, Champlain trató de aprender luchando con las armas de fuego de su tiempo y adquirió ese conocimiento práctico al servir en el ejército del rey Enrique IV durante las últimas etapas de las guerras de religión de Francia. Samuel Champlain se unió al ejército real, bajo la dirección de los mariscales d'Aumont, de St Luc, y, a continuación, Brissac en Blavet, en Bretaña. El ejército había sido reunido con la intención de someter al duque de Mercœur, gobernador de Gran Bretaña, que había ofrecido refugio a un cuerpo expedicionario español y a las últimas tropas rebeldes de la Liga Católica durante la octava guerra religiosa (1585-1598).
Champlain sirvió en este ejército durante tres años, hasta la Paz de Vervins (1598). Allí se labró una buena reputación entre sus superiores. Sirvió primero como fourrier, «aide» de Jean Hardy (que era mariscal de logística); a continuación, como «enseigne» (enseña) del señor de Millaubourg; y finalmente logró el rango de «maréchal des logis» [sargento].
Durante este tiempo, según él, participó en un «certain secret voyage» [cierto secreto viaje] para el rey, y entró en combate (incluyendo tal vez el sitio de la fortaleza Crozon, a finales de 1594). Hacia 1597, era ya «capitaine d'une compagnie» [capitán de una compañía] que servía en una guarnición cerca de Quimper.
En el golfo de México (1599-1601)
En 1598 su tío político, Guillaume Allène, llamado «le capitaine provençal», navegante, le dio la oportunidad de que lo acompañara, ya que su barco, el Saint-Julien, había sido fletado para transportar a las tropas españolas a Cádiz de conformidad con el Tratado de Vervins. Después de un pasaje difícil, permanecieron algún tiempo en Cádiz antes de que su tío consiguiera un nuevo flete para acompañar a una gran flota española a las Indias Occidentales. Su tío, que permanecerá en Cádiz, le ofreció nuevamente un lugar en su barco, esta vez al mando de Jerónimo de Vallebrera, e instruyó al joven Champlain para velar por el buque como encargado de seguridad. Este viaje duró dos años y permitió a Champlain ver y escuchar mucho acerca de las explotaciones españolas en el Nuevo Mundo, desde el Caribe hasta Ciudad de México. Informado o asesorado por españoles, Champlain habría participado en la exploración de México, y hasta lo que hoy es Panamá, que él habría reconocido por sí mismo, observando, a su vez, la estrechez del istmo y la pertinencia de construir un día un canal que permitiera un pasaje al otro océano.