Samuel (en búlgaro: Самуил, también conocido como Samuil) fue zar del Primer Imperio búlgaro de 997 al 6 de octubre de 1014. De 980 a 997 fue general bajo las órdenes de Román de Bulgaria, segundo hijo del zar Pedro I de Bulgaria, y cogobernante con este. Román le confirió el mando del ejército y la total autoridad real. Samuel luchó para preservar la independencia de su país del Imperio bizantino, por lo que su gobierno se caracterizó por la constante guerra contra los bizantinos y su emperador, el igualmente ambicioso Basilio II.
En sus primeros años había logrado infligir varias derrotas importantes a los bizantinos y poner en marcha campañas ofensivas en su territorio. A finales del siglo x, los ejércitos de búlgaros conquistaron el Principado serbio de Doclea y dirigieron campañas contra los reinos de Croacia y Hungría. Pero a partir de 1001, se vio obligado mayormente a defenderse contra los superiores ejércitos bizantinos. Samuel murió de un ataque cardíaco el 6 de octubre de 1014, dos meses después de la catastrófica batalla de Clidio, y Bulgaria fue subyugada totalmente por Basilio II cuatro años después, poniendo fin a un conflicto búlgaro-bizantino que duró cinco décadas.
Samuel era considerado «invencible en poder e insuperable en fuerza». Comentarios similares se hicieron incluso en Constantinopla, Juan el Geómetra escribió un poema que ofrece una comparación entre el zar búlgaro y el cometa Halley que apareció en 989. Durante el reinado de Samuel, Bulgaria obtuvo el control de la mayor parte de los Balcanes (con la notable excepción de Tracia), hasta el sur de Grecia. Trasladó la capital de Skopie a Ohrid, que había sido el centro cultural y militar en el suroeste de Bulgaria desde el gobierno de Boris I, e hizo de la ciudad la sede del Patriarcado de Bulgaria. Aunque el reinado de Samuel supuso el final del Primer Imperio búlgaro, es considerado en Bulgaria y Macedonia del Norte como un heroico gobernante.
Samuel era el cuarto y el más joven hijo del conde Nicolás, un noble búlgaro, que pudo haber sido conde de Sredets (Sofía), aunque otras fuentes sugieren que fue conde en alguna parte de la región de Macedonia. Su madre fue Ripsime. Posiblemente nació en la década del 940. Los Cometopulos, como se conocieron a los hijos de Nicolás, ascendieron al poder como consecuencia del desorden que imperó en el Imperio búlgaro de 966 a 971.
Invasión rusa y abdicación de Boris
Durante el reinado del zar Pedro I, Bulgaria prosperó gracias a una larga paz con Bizancio. Esta paz se aseguró con el matrimonio del zar con la princesa bizantina María Lecapena. Sin embargo después de la muerte de María en 963, la situación se agitó de nuevo y Pedro I envió a sus hijos, Boris y Román, para negociar un acuerdo de paz entre Bulgaria y Bizancio, durante el cual al parecer permanecieron como rehenes en la corte bizantina. Durante estos años, los bizantinos y los búlgaros se habían enredado en una guerra con el príncipe de la Rus de Kiev, Sviatoslav, que invadió varias veces Bulgaria. Después de la derrota de Sviatoslav, el zar sufrió un derrame cerebral y murió poco después en 969 (o 970). Debido a que sus dos herederos se encontraban en la capital bizantina, el trono búlgaro quedó vacío. Samuel y sus hermanos aprovecharon esta oportunidad para idear una revuelta en 969. A Boris se le permitió volver a Bulgaria para tomar el trono de sus padres, restaurar el orden y oponerse a Sviatoslav, pero tuvo poco éxito, lo que obligó al emperador bizantino Juan I Tzimisces a intervenir. Rápidamente invadió Bulgaria, derrotó a la Rus, y conquistó la capital búlgara de Preslav en 970 (o 971). Boris II de Bulgaria fue ritualmente despojado de sus insignias de soberano en una ceremonia pública en Constantinopla, y él y su hermano Román de Bulgaria fueron sometidos a cautiverio. Aunque la ceremonia en 971 había sido escenificada como final simbólico del Imperio búlgaro, los bizantinos no pudieron afirmar su control sobre las provincias occidentales de Bulgaria.
El conde Nicolás, el padre de Samuel, que tenía estrechos vínculos con la corte real en Preslav, murió en 970. En el mismo año «los hijos del Conde», Samuel, David, Moisés y Aarón se rebelaron contra Juan I Tzimisces.
En 973, los Cometopulos enviaron embajadores a Otón I del Sacro Imperio Romano Germánico en Quedlinburg en un intento por garantizar la protección de sus tierras. Los hermanos gobernaron juntos mediante una tetrarquía. David gobernó las regiones sur y lideró la defensa de una de las zonas fronterizas más peligrosas, alrededor de Tesalónica y Tesalia. Los centros de sus posesiones fueron Prespa y Kastoriá. Moisés gobernó desde Strumitsa, que sería un puesto de avanzada para los ataques en la costa del mar Egeo y Serres. Aarón gobernó desde Sredets, constituyendo la defensa del camino principal de Adrianópolis a Belgrado, y con la misión de atacar a Tracia. Samuel gobernó el noroeste de Bulgaria desde la fortaleza de Vidin. También fue el organizador de la liberación de las áreas conquistadas en el este, incluyendo la antigua capital de Preslav. Algunos registros indican que David jugó un papel importante en este período tumultuoso de la historia búlgara.
Después que Juan I Tzimisces falleciera el 11 de enero 976, los Cometopulos lanzaron un asalto a lo largo de toda la frontera. En unas semanas, sin embargo, David fue asesinado por vagabundos valacos y Moisés fue herido fatalmente por una piedra durante el sitio de Serres. Las acciones de los hermanos en el sur detuvieron a numerosas tropas bizantinas y facilitó la liberación del noreste de Bulgaria por Samuel. El comandante bizantino fue derrotado y se retiró a Crimea.
Los nobles y los oficiales búlgaros que no se habían opuesto a la conquista bizantina de la región fueron ejecutados, y la guerra continuó al norte del Danubio hasta que el enemigo se dispersó y el gobierno búlgaro fue restaurado.
Después de sufrir estas derrotas en los Balcanes, el Imperio bizantino entró en una guerra civil. El comandante del ejército de Asia, Bardas Esclero, se rebeló en Asia Menor y envió tropas al mando de su hijo Romano en Tracia para sitiar Constantinopla. El nuevo emperador Basilio II no tenía recursos humanos suficientes para combatir tanto a los búlgaros como a los rebeldes y recurrió a la traición, la conspiración y a complicadas tramas diplomáticas. Basilio II hizo muchas promesas a los búlgaros y desanimó a Esclero de una posible alianza en contra de él. Aarón, el mayor de los Cometopulos, fue tentado con una alianza con los bizantinos y con la oportunidad para tomar el poder en Bulgaria para sí mismo. Ocupó tierras en Tracia, una región que supondría una amenaza para los bizantinos. Basilio llegó a un acuerdo con Aarón, quien pidió la mano de la hermana de Basilio para sellarlo. Basilio envió en su lugar a la esposa de uno de sus oficiales con el obispo de Sebaste. Sin embargo, el engaño fue descubierto y el obispo fue asesinado. No obstante, las negociaciones con Aarón continuaron. El historiador Escilitzes escribió que Aarón deseaba el poder único y «simpatizaba con los romanos». Samuel se enteró de la conspiración y el enfrentamiento entre los dos hermanos fue inevitable. La disputa se desató en las cercanías de Dupnitsa el 14 de junio de 976 y terminó con la aniquilación de la familia de Aarón. Sólo su hijo, Iván Vladislav, sobrevivió porque el hijo de Samuel Gabriel Radomir suplicó en su nombre. Desde ese momento, prácticamente todo el poder y autoridad en el estado eran llevados a cabo por Samuel y el peligro de un conflicto interno fue casi eliminado. Sin embargo, otra teoría sugiere que Aarón participó en la batalla de la Puerta de Trajano, que ocurrió diez años después. Según esa teoría Aarón fue asesinado el 14 de junio de 987 o 988.
Después que el plan bizantino de utilizar a Aarón para causar inestabilidad en Bulgaria falló, trataron de alentar a los herederos legítimos del trono, Boris II y Román, para oponerse a Samuel. Basilio II esperaba ganar el apoyo de los nobles y aislar a Samuel o incluso iniciar una guerra civil búlgara. Boris y Román fueron enviados de regreso en 986, pero mientras ellos estaban pasando por un bosque cerca de la frontera, Boris fue asesinado por los guardias búlgaros que fueron engañados por sus ropas bizantinas. Román, que caminaba a cierta distancia, logró identificar a los guardias.