Samuel Sánchez González (Oviedo, 5 de febrero de 1978) es un exciclista profesional español. Pasó a profesionales en el año 2000 con el equipo vasco Euskaltel-Euskadi, donde se mantuvo hasta 2013. Tras la desaparición de este equipo, fichó por el BMC Racing Team para 2014.
Entre sus victorias como profesional destacan una etapa en el Tour de Francia, cinco etapas en la Vuelta a España y en especial la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 en la prueba de ciclismo en ruta.
Sobresalió en las clásicas y en carreras de una semana, sobre todo en las de recorrido accidentado y bajadas sinuosas. Su temporada se solía centrar en dos picos de forma: uno en primavera para disputar la Vuelta al País Vasco y Clásicas de las Ardenas y otro en septiembre y octubre para disputar la Vuelta a España y el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta.
Se formó en las categorías inferiores del Club Ciclista Colloto (Oviedo) dirigido por José Manuel Fuente donde se formó como ciclista desde la categoría alevín. En su región, Asturias, obtuvo victorias en las categorías de cadetes y juveniles, donde, junto a ciclistas como Benjamín Noval consiguió numerosos éxitos (dieciséis pruebas ganadas en total), entre ellos el subcampeonato de España de fondo en carretera de categoría cadete en 1994 con la selección asturiana.
Su vida deportiva cambió definitivamente en 1996 cuando en una concentración de la categoría juvenil española en la Vuelta a Vizcaya, Miguel Madariaga, presidente de la Fundación Euskadi, le ofreció incorporarse a la estructura vasca recomendado por su hijo, Mikel Madariaga, masajista de aquella selección.
Con dieciocho años pasó a la categoría de sub-23 con el equipo vizcaíno Olarra, (predecesor del Orbea), donde estuvo tres temporadas. En la segunda de ellas coincidió con Julián Gorospe como director con el que también dio sus primeros pasos en el campo profesional, temporadas mínimas que marcan los estatutos del Euskaltel-Euskadi para ser considerado «formado en una cantera vasca». En el Olarra logró diecinueve victorias. Pese a todo, sus primeros meses en Vizcaya no fueron fáciles ya que no se adaptó al frío ambiente del piso de jóvenes promesas que la formación vasca tenía en Galdácano, por ello decidieron trasladarle a Güeñes donde convivió con el mecánico del Euskaltel-Euskadi, Tomás Amezaga, en un ambiente más familiar. Finalmente en el año 2000 pasó al equipo Euskaltel-Euskadi donde debutó como profesional.
Comienzos en el profesionalismo
A pesar de no conseguir victorias en esos primeros años obtuvo buenos puestos entre los que destacan el segundo en el Tro Bro Leon, quinto en el Campeonato de España de Ciclismo en Ruta 2000, cuarto en la Vuelta al Algarve y décimo en la Vuelta al País Vasco en 2002. Pese a los resultados, su primer año fue complicado ya que sufrió una tendinitis rotuliana en la rodilla derecha que paró casi en seco su progresión y sobre todo por la muerte por cáncer de su madre, hecho que le marcó durante gran parte de su vida como profesional.
2003: primeros buenos resultados
En 2003 comenzó a destacar logrando ser segundo en el Tour de Haut-Var y en la Clásica de Primavera, tercero en la Vuelta al País Vasco (al ser la gran revelación de la carrera y al ayudar, además, a su líder del equipo Iban Mayo), quinto en la Subida al Naranco, sexto en la Lieja-Bastogne-Lieja (siendo el gran animador de la prueba en la parte final) y noveno en la París-Niza. Además, cruzó en primer lugar la meta en Oviedo en la última etapa de la Vuelta a Asturias pero le descalificaron por un sprint irregular.
Su debut en este tipo de pruebas llegó en el Tour de Francia 2002, siendo eliminado en la duodécima etapa por llegar fuera de control junto con su compañero de equipo Gorka González y el francés François Simon tras llegar a más de 50 minutos de ganador Lance Armstrong. Terminó de la misma forma el Tour 2003, esta vez en la octava etapa con final en Alpe d'Huez (etapa que ganó Iban Mayo) por lo que no pudo finalizar ninguna de las Grandes Vueltas que disputó durante esos cuatro años. En las dos ediciones completó la contrarreloj por equipos dentro del tiempo de su equipo, no quedándose rezagado de sus compañeros. Además, en la edición de 2003 se libró de una caída en la primera etapa en línea saltando por encima de varios ciclistas, en esa misma edición acabó en el grupo principal en la primera etapa de montaña con final en Morzine (un día antes de su fuera de control).
Buenas carreras, ninguna victoria
Especialmente durante los primeros cinco años como profesional se le achacó el tener poca visión de carrera ya que o atacaba mucho o por el contrario no salía a ataques importantes, por lo que no conseguía tener la suerte necesaria para conseguir triunfos. Con la experiencia mejoró obteniendo una mayor regularidad en sus resultados, por lo que pudo así obtener incluso buenos puestos en carreras de tres semanas y, al año siguiente, conseguir la primera carrera como profesional para dedicársela a su madre.
Sus primeras victorias llegaron en la Escalada a Montjuic de 2004 donde ganó las dos etapas, la clasificación general y la clasificación de la regularidad. Además, durante esa temporada obtuvo como puestos destacables el tercero en las clasificaciones generales de la Vuelta Andalucía (y ganar, además, la clasificación de la combinada) y Bicicleta Vasca, cuarto en las clásicas Lieja-Bastogne-Lieja y Subida al Naranco, octavo en la Vuelta al País Vasco y decimoquinto en la clasificación de la Vuelta a España.
En la temporada 2005 consiguió su primera gran victoria en la decimotercera etapa de la Vuelta España con final en el Santuario de la Bien Aparecida (tras un error de Mauricio Ardila confundiendo el lugar de la meta) siendo además segundo en decimoquinta etapa y décimo en la clasificación general final (tras la desclasificación por dopaje de Roberto Heras). Además, a final de temporada, ganó de nuevo la Escalada a Montjuic gracias a ganar en la contarrreloj final. Otros puestos destacados durante esa temporada fueron el segundo en la Vuelta a Asturias, el quinto en el Campeonato de Zúrich, el décimo en la Clásica de San Sebastián y el decimoséptimo en el Giro de Italia.
En el año 2006 se dio a conocer internacionalmente realizando una gran temporada. Al comienzo salieron a relucir errores tácticos del pasado perdiendo el pódium en la París-Niza en la última etapa en favor de Toni Colom, relegándose a la cuarta plaza, aunque obtuvo el premio secundario de la regularidad. Pocas semanas después logró reivindicarse ganando dos etapas en la Vuelta al País Vasco con un sexto puesto en la clasificación general (a pesar de que salió como líder y como «segundo favorito», por detrás de Alberto Contador, en la contarrreloj final). Después fue segundo en la clásica Flecha Valona y obtuvo una victoria de etapa en la Vuelta a Asturias. Tras este buen primer ciclo de temporada renovó con el Euskaltel-Euskadi hasta 2008.
En el final de la temporada obtuvo el triunfo en la decimotercera etapa de la Vuelta España, atacando en la bajada del Alto de Castillo con final en Cuenca. Finalmente acabó séptimo en la clasificación general de la carrera española. Después consiguió la victoria en el G. P. de Zúrich, un segundo puesto en las clásica Giro de Lombardía y otro segundo en la Escalada a Montjuic. Gracias a sus buenos puestos en carreras UCI ProTour logró el segundo puesto en la clasificación final de dicho circuito.
También destacó su actuación en el Campeonato del Mundo en Ruta, consiguiendo el cuarto puesto tras ejercer de lanzador de Alejandro Valverde.