Salvador Mazza (conocida como Pocitos) es una localidad del extremo norte de Argentina, en la provincia de Salta, a 400 km al norte de la Ciudad de Salta, capital de la provincia, a 55 km de la ciudad de Tartagal sobre la Ruta Nacional 34. Está en la jurisdicción del departamento General José de San Martín, inmediata a la frontera con Bolivia.
La Ruta Nacional 34 y un importante ramal del Ferrocarril General Belgrano unen a la ciudad de Salvador Mazza con el resto de Argentina y con Yacuiba (Bolivia).
Es la ciudad más septentrional de la Argentina, al contrario de lo que muchos argentinos creen, pues está muy popularizada la idea de que la ciudad más norteña del país es La Quiaca, por la frase «de Ushuaia a La Quiaca».
Epónimo de Salvador Mazza (1886-1946), médico argentino destacado por haber dedicado casi toda su vida al estudio y combate de la tripanosomiasis americana (enfermedad de Chagas-Mazza) y otras enfermedades endémicas.
Mientras se discutía el tratado limítrofe con el vecino Estado Plurinacional de Bolivia; cuando aún no se conocía la definición de los límites; Aguaray, como punta de rieles y asiento de la oficina de Aduanas, era considerado zona fronteriza hasta que se fijó la frontera de la jurisdicción nacional a la altura del paralelo de 22°, y como resultado de la cesión a Bolivia de la población de Yacuiba en 1925, con una superficie de 15 km en ángulo hacia el territorio argentino, resultando ser lindera la quebrada de Yacuiba hasta su confluencia con el arroyo Pocitos, por lo cual, se establece la delegación de aduanas argentina en el paraje Pocitos.
El 20 de septiembre de 1951, el Gobierno de la provincia, por Ley 1359, creó la municipalidad de Profesor Salvador Mazza, en homenaje al prestigioso médico científico codescubridor del tripanosomiasis, quien falleció de un paro cardíaco por haberse transmitido esa enfermedad endémica. La estación ferroviaria lleva el nombre de Pocitos.
En 1938 se construyó el puente sobre el río Caraparí, y el camino carretero hacia Yacuiba, el tránsito internacional fue cambiando de recorrido, pasando por Pocitos, al tiempo que la obra del ferrocarril General Belgrano continuaba de Aguaray al norte. Comenzó entonces la etapa de crecimiento y desarrollo del lugar, fueron apareciendo los locales de comercio, especialmente en las cercanías de los controles fronterizos, llegando a tener el paraje una apreciable cantidad de pobladores, lo cual, justificó la creación de la Administración Municipal en 1951, la que dependía de Aguaray hasta entonces. El fluido comercio internacional, provocó un vertiginoso crecimiento de la localidad a la que llegaron comerciantes de distintas regiones, convirtiéndose Salvador Mazza en una plaza mercantil. El comercio internacional tuvo su auge en los años 1950, y luego tuvo significativas variaciones
En 1978, se construye el puente internacional a Yacuiba. Al ser Salvador Mazza población fronteriza, es sede de una delegación de la Administración de Aduanas y también de una sección de Gendarmería Nacional. Al otro lado de la frontera, en Bolivia, se encuentra la ciudad de Yacuiba, con la que mantiene un activo intercambio comercial y se encuentra conurbada.
Salvador Mazza contaba con 16,068 habitantes (Indec, 2001), lo que representa un incremento del 71,2 % frente a los 9,387 habitantes (Indec, 1991) del censo anterior.
Prof. Salvador Mazza está ubicado en un valle pequeño entre las sierras de Ipaguazú al este, y la sierra de Aguaragüe o sierra de Tartagal al oeste, dentro de la formación geológica perteneciente al cordón montañoso de la Sierras Subandinas. Es la ciudad más al norte de la región del Bermejo y desde 1925 su principal punto fronterizo.
Se halla a una altitud de 550 m s. n. m. en una franja denominada de “piedemonte o pedemontana”, “selva de transición” o “selva basal” que se extiende desde los 400 hasta los 800 m s. n. m.
Esta zona larga y angosta, tiene una unidad morfológica caracterizada por estar apoyada hacia el oeste en el bloque elevado de la Prepuna o Precordillera salteño-jujeña y sumergida hacia el E en los sedimentos aluviales que forman la llanura chaco-santiagueña.
Adoptó esta fisonomía por los plegamientos y fracturas generadas por los movimientos que dieron origen a la cordillera de los Andes, durante el periodo Terciario.
La región pertenece al tipo de clima subtropical húmedo con estación seca. Tiene la particularidad de poseer un microclima denominado “tropical serrano” cuyas características son abundantes precipitaciones entre noviembre y marzo (entre 700 y 2000 mm) y una estación seca en el resto del año. Otra característica es la amplitud térmica registrada durante el día. Así tenemos en el verano, temperaturas de hasta 50 °C durante el día y de 25 °C durante la noche. Esta diferencia genera brisas suaves que bajan de los cerros (brisa de montaña) haciendo agradable la noche a diferencia de otras localidades del departamento. Durante el invierno se soportan temperaturas de hasta 0 °C generando heladas que, en un número de 3 a 5, se manifiestan en esta estación. El resto del periodo es benigno y muy seco.
Tiene una temperatura promedio de 16 °C en invierno y de 26 °C en verano.
Es esta una zona poco erosionada ya que la espesa vegetación que la cubre (selva tropical o selva tucumano-oranense) funciona como eficaz protección aunque últimamente, la presencia de empresas petroleras han ido abriendo caminos en la laderas de los cerros lo que provoca grandes deslizamientos de tierra en los períodos estivales con el consiguiente degradamiento del suelo.
Las precipitaciones pueden alcanzar más de 2000 mm anuales; se trata de lluvias de tipo orográfico provocadas por los vientos que soplan en verano en dirección perpendicular a las cadenas montañosas y que descargan su humedad tanto más copiosamente cuanto más alta y compacta es la sierra.
La baja llanura chaqueña juega un papel fundamental en la circulación atmosférica y en la distribución anual de las precipitaciones. Durante el verano es un área de recalentamiento que genera un centro ciclónico estacional. Este atrae los húmedos vientos alisios de procedencia atlántica que penetran como los vientos del NE hasta los relieves montañosos sobre los faldeos orientales donde se producen precipitaciones ortográficas concentradas en dos niveles de condensación. El primero hacia los 1500-1800 mm y el segundo entre 3000-3500 mm, con montos que oscilan entre los 1000 y 2000 mm disminuyendo hacia el oeste hasta alcanzar valores inferiores a 200 mm en el ámbito puneño.