Salvador, fundada como São Salvador da Bahia de Todos os Santos (en portugués), en español San Salvador de la Bahía de Todos los Santos,es una ciudad brasileña, capital del estado de Bahía y primera capital del Brasil Colonial. Sus habitantes son llamados soteropolitanos, término creado a partir de la traducción al griego del nombre de la ciudad (en griego Soteropolis), traducido al español como Ciudad del Salvador, compuesto de Σωτήρ ("salvador") y πόλις ("polis" o "ciudad").
Situada en la Microrregión de Salvador, la ciudad es una metrópoli regional con casi 3 millones de habitantes, siendo la ciudad más poblada del Noreste de Brasil y la tercera más poblada del país. Su área metropolitana, conocida como Región Metropolitana de Salvador o Gran Salvador, posee más de 4 millones de habitantes, lo que la torna en la tercera más poblada del noreste, la séptima de Brasil y la 111° del mundo.Fue clasificada en comparación con la red urbana de otras ciudades brasileñas como un centro metropolitano nacional. La superficie del municipio de Salvador es de 706,8 km² y sus coordenadas, a partir del marco de la fundación de la ciudad, en el Faro de la Barra o Fortaleza de San Antonio son 13°00'37'' sur y 38°31'58'' oeste. Centro económico del estado y de todo el Norte y Noreste de Brasil, es un puerto exportador, centro industrial, administrativo y turístico, alberga diversas universidades y una base naval en Aratu.
La ciudad de Salvador era llamada antiguamente Bahía, inclusive por los habitantes del propio estado. También recibió algunos apodos como Capital de la Alegría (en portugués Capital da Alegria debido a los enormes festejos populares) y Roma Negra, por ser considerada la metrópoli con el mayor porcentaje de negros localizada fuera de África.
A su vez, Salvador es sede de importantes eventos, nacionales e internacionales. Fue en Salvador donde surgió Odebrecht que, en 2008, se volvió el mayor conglomerado de empresas, dedicadas a la construcción civil y la petroquímica en América, con varias unidades de negocios en Salvador, Río de Janeiro, São Paulo y diversos países del mundo.
La ciudad fue la primera fundada de brasil (1549-1763), ya antes de ser fundada la ciudad, la región estaba habitada desde el naufragio en el río Vermelho de un navío francés en 1510 cerca del sitio actual, de cuya tripulación formaba parte el famoso colonizador portugués Diogo Álvares Corrêa, apodado por los indígenas Caramuru. La ciudad se convirtió en sede del primer obispo católico de Brasil en 1522. En 1534, fue fundada la capilla en honor a "Nuestra Señora de Gracia", porque ahí vivían Diego Álvares y su esposa, Catarina Paraguazú.
En 1536 arribó a la ciudad el primer donatario Francisco Pereira Coutinho, nombrado Capitán hereditario por el rey Juan II de Portugal. Fundó el campamento llamado Arrabal de Pereira, en las inmediaciones de donde se halla hoy la Ladera de la Barra. Este campamento, doce años más tarde, al momento de la fundación de la ciudad fue llamado "Villa Vieja". A los indígenas no les gustaba el trato de Pereira Coutinho por su crueldad y arrogancia. Por tanto, se suscitaron varias rebeliones indígenas mientras él se encontraba en la ciudad. En una de estas Pereira fue forzado a retirarse a Porto Seguro, en compañía de Diego Álvares, hacia la Bahía de Todos los Santos, afrontando una fuerte tormenta. El barco, a la deriva, llegó a la isla de Itaparica. En este lugar fueron hechos prisioneros por los indígenas, aunque Diego Álvares fue puesto en libertad. En cambio, Pereira Coutinho fue descuartizado y convertido en alimento.
El 29 de marzo de 1549 arribó una encomienda de conquistadores portugueses, encabezados por Tomé de Sousa, el primer Gobernador General de Brasil, y su comitiva en seis distintas embarcaciones: tres naos, dos carabelas y un bergantín, con órdenes del Rey de Portugal de fundar una ciudad-fortaleza llamada San Salvador. Así, fue fundada la ciudad de Salvador, desde un inicio como capital, sin haber sido anteriormente una ciudad de provincia. Pronto se convirtió este puerto oceánico en un importante centro de la industria azucarera y del tráfico de esclavos. Fue dividida en una zona en lo alto y otra en la parte inferior, la primera era el área administrativa y religiosa más importante, y donde vivía de la mayoría de la población. La parte inferior por su parte era el centro financiero, con un puerto y un mercado.
Junto con el gobernador llegaron en las embarcaciones de más de mil personas. Trescientos veinte de ellas designadas para recibir los salarios propuestos, entre ellos estaba el primer médico asignado a Brasil por un período de tres años: el Dr. Jorge Valadares, así como el farmacéutico Diego de Castro, seiscientos soldados e hidalgos desterrados, y los primeros sacerdotes jesuitas en Brasil entre los que se cuentan Manuel de Nóbrega, João Aspilcueta Navarro y Leonardo Nunes. Las mujeres eran pocas, por lo que posteriormente, los portugueses que vivían en Brasil, solicitaron a la corona el envío de más mujeres como novias. Quizás Tomé de Sousa fue el primer visitante en enamorarse del lugar, como sucedió igualmente con muchos después de él. Al recibir la noticia de que su sustituto venía de camino, dijo: ¿Ves esto? La verdad es que anteriormente se me hacía la boca agua cuando pensaba en ir a Portugal, pero ahora, no sé por qué, se me seca la boca hasta tal punto que quiero escupir y no puedo. Después de Tomé de Sousa, Duarte da Costa fue el gobernador general de Brasil: llegó el 13 de julio de 1553, junto con otras 260 personas, entre ellos su hijo Álvaro, el jesuita José de Anchieta, y docenas de jóvenes huérfanas para servir de esposas a la colonos. Mem de Sá, el tercer Gobernador General, quien concluyó con su gobierno hasta el año de 1572, también contribuyó con una gran administración. En 1583 la ciudad poseía 1 600 habitantes, la población creció velozmente hasta convertirse en una de las ciudades más grandes del Nuevo Mundo, superando cualquier colonia inglesa en la época de la Revolución Estadounidense de 1776.
La ciudad fue invadida por tropas de las Provincias Unidas de los Países Bajos en 1598, 1624-1625 y 1638. El azúcar ya era el producto más exportado por la colonia en el siglo XVII a finales del cual la provincia de Bahía se convirtió en el mayor exportador de azúcar del mundo. En aquel momento, los límites de la ciudad se ampliaban comprendiendo las parroquias de San Antonio Além do Carmo y la de San Pedro Viejo. La ciudad de São Salvador da Bahia de Todos os Santos fue la capital y sede de la administración colonial de Brasil hasta 1763, año en que la ciudad perdió su condición de capital de Brasil, pasando a ser Río de Janeiro.
En 1798, sucedió la llamada Revuelta de los sastres, en la que estuvieron involucrados hombres del pueblo como Lucas Dantas y João de Deus, así como intelectuales como Cipriano Barata y otros profesionales liberales.
En 1809, Marcos de Noronha e Brito, Conde de Arcos, comenzó su administración, que fue muy benéfica para la ciudad. En 1812 inauguró el Teatro de São João, donde posteriormente Xisto Bahia cantaría sus "chulas" (música de danza tradicional de herencia afro-brasileña) y sus lundus, Castro Alves sería aclamado por la audiencia con su poesía lírica y abolicionista. Todavía bajo su administración, ocurrieron grandes deslizamientos de tierra en las laderas de Gameleira, de Misericordia y de Montanha.
La ciudad se transformó en un baluarte de la independencia colonial y fue atacada por las tropas portuguesas en 1821, permaneciendo ocupada hasta el 2 de julio de 1823. Durante los siguientes 150 años cayó en un agraciado descenso, fuera de la corriente industrialista del país. En 1835 se produce una sublevación de esclavos musulmanes, conocida como la Revuelta de los Males. Durante el siglo XIX, Salvador continuó influyendo en la política nacional, teniendo gran número de ministros del Gabinete en el Segundo Reinado, como José Antonio Saraiva, José María da Silva Paranhos, Sousa Dantas y Zacarias de Góis. Con la proclamación de la República, y la crisis en las exportaciones de azúcar, la influencia económica y política de la ciudad en la Brasil disminuyó. No obstante, Salvador continuó siendo, un centro turístico y cultural.