Salamanca es un municipio y ciudad española, capital de la provincia homónima, situada en la comunidad autónoma de Castilla y León. Está ubicada en la comarca del Campo de Salamanca, en plena meseta Norte, en el cuadrante noroeste de la península ibérica. Tiene una población de 146 110 habitantes (INE 2025).
Los orígenes de la urbe se remontan a hace unos 2700 años, durante la primera Edad de Hierro, cuando los primeros pobladores de la ciudad se asentaron en el cerro de San Vicente, a la ribera del río Tormes. Desde entonces, la metrópoli ha sido testigo del paso de diversos pueblos: vacceos, vetones, romanos, visigodos y musulmanes. El encargado de repoblar la ciudad tras la Reconquista cristiana y asentar las bases de la Salamanca actual fue Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI de León (r. 1065-1109).
Salamanca alberga la universidad, en activo, más antigua de España, la Universidad de Salamanca, fundada en 1218 por Alfonso IX de León sobre el germen de su estudio general, y que fue la primera de Europa que ostentó el título de universidad por real cédula de Alfonso X el Sabio con fecha de 9 de noviembre de 1252 y por la licentia ubique docendi del papa Alejandro IV de 1255. Durante la época en la que fue una de las universidades más prestigiosas de Occidente se hizo popular la frase «Quod natura non dat, Salmantica non præstat», «Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta». Salamanca está ligada a la historia universal por nombres propios como Antonio de Nebrija, Cristóbal Colón, Fernando de Rojas, Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, fray Luis de León, Beatriz Galindo o Miguel de Unamuno.
En 1988, la ciudad vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Cuenta con un importante patrimonio histórico-arquitectónico, entre el que destacan sus dos catedrales —la Vieja y la Nueva—, la Casa de las Conchas, la plaza Mayor, el convento de San Esteban y las Escuelas Mayores. En 2002, fue nombrada, junto con la ciudad belga de Brujas, Capital Europea de la Cultura. Desde 2003, su Semana Santa está declarada de interés turístico internacional.
En Salamanca se encuentran importantes instituciones científicas y centros de investigación, como el Centro de Investigación del Cáncer, el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCyL), el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Agua (CIDTA) y el Centro de Láseres Pulsados Ultracortos Ultraintensos (CLPU). Además, la ciudad está considerada como el gran referente mundial en la enseñanza de la lengua española, ya que concentra el 16 % del mercado nacional. En 2005, acogió la celebración de la XV Cumbre Iberoamericana.
El origen del topónimo Salamanca no es claro. Polibio de Megalópolis y Estephano llamaban a la ciudad Helmantike, nombre griego que para ellos significaba «Tierra de adivinación». Por otra parte, Ptolomeo apela a una polis dominada por los vacceos con el nombre de Salmatica o Salmantica. Tito Livio y Plutarco la llamarán Hermandica y Polieno la titula Salmantida o Salmatis. Incluso otros historiadores la denominan Selium y Sentica.
Por otra parte, algunos otros como Justino y más tarde Rui Méndez o Murillo atribuyeron la creación de la ciudad a Teucro, hijo de Telamón, rey de Salamina, que tras ser derrotado en la guerra de Troya, llegó a la península ibérica y fundó una ciudad, que recordando su patria llamaría Salamatica. Otra teoría a la que se puede recurrir es a la de la existencia de un dios de los primeros moradores —pastores nómadas y agricultores neolíticos— llamado Helman, cuyo nombre derivó en el topónimo Helmantica.
El filólogo Martín S. Ruipérez aporta una nueva línea interpretativa que se resume en que «el primer elemento de Salamanca, sala- es la designación del vado de un río», «sal- y hel- no pueden relacionarse lingüísticamente el uno a partir del otro» y respecto al segundo elemento -manca «donde algunos creen ver el mismo elemento en el topónimo Talamanca (de Jarama) que, a su vez, coincidiría en su primer elemento con Talavera, y en Simancas, todo lo cual resulta indemostrable».
El escudo heráldico municipal fue aprobado el 11 de junio de 1996 con el siguiente blasón:
La bandera municipal fue aprobada con la siguiente descripción textual:
Integrado en la comarca de Campo Charro, la capital salmantina se encuentra a 64 kilómetros de Zamora, a 109 kilómetros de Ávila, a 121 kilómetros de Valladolid, a 123 kilómetros de Portugal y a 202 kilómetros de Cáceres.
El relieve del municipio se caracteriza por la confluencia de dos unidades geológicas y ambientales del suroeste de la meseta castellano-leonesa a orillas del río Tormes. Por un lado, en dirección norte y este, la cuenca sedimentaria terciaria, caracterizada por extensas planicies dedicadas a cultivos de secano; por el otro, la penillanura del zócalo paleozoico hacia el sur y el oeste, donde predomina un ecosistema de encinares y pastizales conocido como Campo Charro, dedicado en su mayor parte a la ganadería.
La ciudad está situada a una altitud de 800 m sobre el nivel del mar. La altitud del municipio varía desde los 911 m (Los Montalvos), en el suroeste, y los 763 m en el último tramo en el municipio del río Tormes. La ciudad se asienta sobre tres cerros: el más occidental y el más antiguamente poblado es el Cerro de San Vicente, separado por la Vaguada de la Palma del Teso de las Catedrales, segundo cerro en recibir población; a ellos se suma el Teso de San Cristóbal.
De acuerdo con los datos de la tabla a continuación y a los criterios de la clasificación climática de Köppen modificada el aeropuerto de Salamanca (que se encuentra próximo a la ciudad en el municipio de Calvarrasa de abajo) presenta un clima semiárido de tipo BSk («estepa fría») cerca del límite de transición a climas mediterráneos de tipo Csa y Csb.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) registró en la estación meteorológica de Salamanca los valores extremos mostrados en la siguiente tabla:
El término municipal de Salamanca está surcado por dos corrientes de agua superficiales: el río Tormes y el arroyo del Zurguén, este último afluente del río por su margen izquierda. Los valles de los dos cursos de agua se caracterizan por ser de materiales de tipo aluvial, considerados como permeables. El nivel freático es muy elevado, lo que en ocasiones da lugar a zonas encharcadas.
El Tormes articula todo el territorio de la provincia de Salamanca y ha influido de forma decisiva en el desarrollo histórico de la ciudad. Su curso medio está regulado por el embalse de Santa Teresa que también cumple la función de suministro de agua potable y de regadío. Su regulación también quiso evitar sus numerosas crecidas, como las históricas acaecidas en 1256 y 1626, si bien no lo consiguió, en cuanto que se han reiterado con posterioridad y de forma significativa. Asimismo, el Tormes también sirve como cauce de evacuación de aguas residuales depuradas de la capital.
Salamanca en la historia universal