La sífilis, llamada antiguamente morbo gálico, mal francés o bubas, es una enfermedad sistémica infecciosa transmitida principalmente por contacto sexual, producida por la bacteria espiroqueta Treponema pallidum, subespecie pallidum. Sus manifestaciones clínicas son de características e intensidad fluctuantes, apareciendo y desapareciendo en las distintas etapas de la enfermedad: primaria, secundaria, latente o terciaria. La etapa primaria se presenta clásicamente con un único chancro (una úlcera cutánea firme, indolora y que no produce picazón, generalmente entre 1 cm y 2 cm de diámetro) en los genitales o en la boca, aunque puede haber múltiples llagas en otras partes del cuerpo. En la sífilis secundaria, que ocurre generalmente entre 4 y 10 semanas después de la infección primaria y que involucra la propagación de la bacteria a través del torrente sanguíneo, ocurre un sarpullido difuso, que con frecuencia involucra las palmas de las manos y las plantas de los pies. También pueden presentarse llagas en la boca o en la vagina. Asimismo pueden ocurrir síntomas similares a los de la gripe. La sífilis latente es asintomática y puede durar años. En la sífilis terciaria aparecen gomas (neoplasias suaves y no cancerosas), problemas neurológicos o síntomas cardíacos. La neurosífilis, que involucra la infección del sistema nervioso central, puede ocurrir en cualquier etapa de la infección y puede causar meningitis, accidentes cerebrovasculares, perdida de la audición, ceguera, parálisis o demencia si no es tratada. La sífilis ha sido llamada «La gran imitadora», debido a que puede causar síntomas similares a los de muchas otras enfermedades. Puede producir lesiones en el sistema nervioso y en el aparato circulatorio si no se trata a tiempo. Existe en todo el mundo y se ha descrito desde hace siglos. Una investigación llevada a cabo y publicada en diciembre de 2024, sitúa el origen de la enfermedad en América desde la era precolombina.
La sífilis se transmite más comúnmente a través de la actividad sexual. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo o en el parto, lo que resulta en sífilis congénita. Ocasionalmente puede transmitirse por un contacto no sexual directo con una persona infectada. Otras enfermedades causadas por la bacteria Treponema incluyen el pian (T. pallidum subespecie pertenue), la pinta (T. carateum) y el bejel (T. pallidum subespecie endemicum). Estas tres enfermedades no suelen transmitirse sexualmente. El término de treponematosis se utiliza para describir individualmente cualquiera de estas enfermedades causadas por Treponema. El diagnóstico se realiza generalmente mediante análisis de sangre; la bacteria también se puede detectar mediante microscopía de campo oscuro. Se recomienda que todas las mujeres embarazadas se realicen la prueba. En los tejidos corporales, las bacterias espiroquetas se reproducen y permanecen presentes durante toda la vida de la persona infectada a menos que sean destruidas por el tratamiento.
El riesgo de transmisión sexual de la sífilis se puede reducir mediante el uso de un condón de látex o poliuretano. La sífilis se puede tratar eficazmente con antibióticos. El antibiótico de elección en la mayoría de los casos es la penicilina benzatina inyectada en un músculo.En personas con alergia grave a la penicilina, se puede utilizar doxiciclina o tetraciclina. En personas con neurosífilis, se recomienda la bencilpenicilina o ceftriaxona intravenosa. Durante el tratamiento, las personas pueden presentar fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares, una reacción conocida como reacción de Jarisch-Herxheimer.
En 2015, alrededor de 45,4 millones de personas contrajeron sífilis, de los cuales seis millones fueron casos nuevos. Durante 2015, causó alrededor de 107 000 muertes, una reducción con respecto a las 202 000 de 1990. Es más común en países de bajos y medianos ingresos. Tras disminuir drásticamente con la disponibilidad de la penicilina en la década de 1940, las tasas de infección han aumentado desde el cambio de milenio en muchos países, a menudo en combinación con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), particularmente entre pacientes menores de 25 años, así como entre hombres que tienen sexo con hombres. Se cree que esto se debe en parte al uso inseguro de drogas, el aumento de la prostitución y la disminución del uso de condones.
El nombre «sífilis» fue acuñado por el poeta y cirujano veronés Girolamo Fracastoro en su poema en latín Syphilis sive morbus gallicus (‘Sífilis o la enfermedad francesa’) en 1531. El protagonista de la obra es un pastor llamado Sífilus (quizá una variante de Sípilo, hijo de Níobe, un personaje de Las metamorfosis de Ovidio, o quizá del griego latinizado «amante de cerdos» [del latín sus, «cerdo»] y philos, «amante»), que cuidaba de los rebaños del rey Alcitoo. Molesto con el dios del sol ('Sirio'), ya que este quemaba los árboles y consumía los brotes que alimentaban a las ovejas, decidió no adorarlo a él sino al rey. En represalia, el dios lo castigó junto con todo el reino, afectándolos de una enfermedad horrible, que llamó «sífilis» por el pastor, siendo este su primera víctima. Agregándole el sufijo -is a la raíz Syphilus, Fracastoro creó el nuevo nombre de la enfermedad, y lo incluyó en su libro de medicina De contagionibus (‘Sobre las enfermedades contagiosas’, Venecia, 1584).
En este texto, Fracastoro registra que en la época, en Italia y Alemania la sífilis se conocía como el «morbo francés», y en Francia, como «el morbo italiano».
La sífilis también ha sido conocida como avariosis, búa, buba (o bubas), gálico, lúes venérea, o mal de bubas.
Las distintas denominaciones utilizadas entre los siglos XV y XVII dan idea de la vasta extensión de la enfermedad, y de la costumbre de culpar de ella a los países vecinos.
En Italia, Alemania y Reino Unido se ha denominado «enfermedad francesa».
En Francia, desde la epidemia en el ejército francés en las guerras italianas, se le llamó «mal napolitano o enfermedad napolitana».
En Rusia, «enfermedad polaca».
En Polonia, «enfermedad alemana».
En Japón del Período Sengoku, «morbo chino»
En los Países Bajos, Portugal y el norte de África, «enfermedad española» o «enfermedad castellana».
En Turquía, «enfermedad cristiana».
En España, «mal portugués», o «morbo gálico» («mal francés»).
El origen y antigüedad de la sífilis representan una de las controversias no resueltas más importantes en la historia de la medicina. Las preguntas fundamentales de esta controversia son: ¿Llegó la sífilis al Viejo Mundo desde el Nuevo Mundo a través de la tripulación de Cristóbal Colón —como parece indicarlo que la primera epidemia de esta enfermedad en Europa fuese registrada en 1493—? o bien, ¿se originó la sífilis en el Viejo Mundo y permaneció como una enfermedad no identificada hasta que a finales del siglo XV se hizo notoria por una mayor virulencia o transmisibilidad? En relación con esa controversia se han elaborado dos hipótesis del origen de la sífilis, que generan debate en el campo de la antropología y la historiografía.
La hipótesis precolombina sostiene que las treponematosis, incluida la sífilis, son un conjunto de variantes de una enfermedad que se fue extendiendo tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo. En Europa sus manifestaciones se habrían confundido con la lepra. De acuerdo con esta hipótesis, la pinta apareció en África y Asia alrededor de 15000 a. C., con un reservorio natural animal. El pian se habría desarrollado como consecuencia de mutaciones de la pinta alrededor del X milenio a. C. extendiéndose por todo el mundo excepto en América que se encontraba aislada. La sífilis endémica emergió del pian alrededor del VII milenio a. C. como consecuencia de los cambios climáticos (aparición de clima árido). Alrededor del siglo XXX a. C. la sífilis transmitida sexualmente apareció en el sudoeste asiático debido a las bajas temperaturas de la época postglacial, y de ahí se extendió a Europa y el resto del mundo. Desde entonces ha sufrido diversas mutaciones y manifestaciones clínicas, siendo notoria la forma clínica, «venérea», predominante en el siglo XV, probablemente acentuada por la reincorporación de cepas desde América.