Sídney (en inglés, Sydney ;) es la ciudad más grande y poblada de Australia y Oceanía. En junio de 2020, la población metropolitana estimada de Sídney era de 5 361 466 habitantes. Es la capital del estado de Nueva Gales del Sur y fue el asentamiento de la primera colonia británica en Australia. Fue fundada en 1788 en la cala de Sídney por Arthur Phillip, almirante de la Primera Flota de Gran Bretaña, y es la ciudad más antigua del país.
Está situada al sureste de Australia, a orillas de la amplia bahía de Sídney (Puerto Jackson). En la ciudad destaca la Casa de la Ópera, el puente de la bahía de Sídney, o Harbour Bridge, y sus playas. El área metropolitana está rodeada de parques nacionales que contienen bahías y ríos. La ciudad ha acogido eventos internacionales deportivos como los Juegos de la Mancomunidad de 1938, los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y la final de la Copa Mundial de Rugby de 2003, entre otros. Sídney es catalogada como una de las 15 ciudades más visitadas del mundo, con millones de turistas viniendo cada año a ver atracciones como el jardín botánico, el puerto de la ciudad, el parque nacional Real, la Casa de la Ópera, etc.
La ciudad está situada a 33 grados latitud sur, en la misma latitud que las ciudades de Valparaíso, Viña del Mar, Santiago (Chile); San Luis (Argentina); Fray Bentos y Treinta y Tres, Chuy (Uruguay); Chuí (Brasil); Ciudad del Cabo y Puerto Elizabeth (Sudáfrica)
Sídney es una de las ciudades más cosmopolita del mundo, principal destino para inmigrantes de Australia. De acuerdo con un estudio de Mercer sobre el costo de vida, en 2017 la ciudad fue catalogada como la segunda ciudad más cara del mundo en precios de vivienda después de Hong Kong y como la tercera ciudad del mundo más cara para comprar el tiquete mensual de transporte público solo por debajo de Londres y Dublín. A pesar de esto, la ciudad es catalogada como una de las ciudades con mejores estándares de calidad de vida del mundo. Sídney lidera la lista de las 10 ciudades con mejor calidad de vida del mundo, en otro estudio realizado por la misma empresa junto con la revista The Economist. De igual forma, la ciudad fue designada en 2016 según un estudio como la ciudad con la mejor reputación en el mundo para vivir, estudiar e invertir, seguida por Viena en Austria.
La ciudad fue fundada en 1788, y toma su nombre de Thomas Townshend, lord Sydney, en aquel entonces ministro del Interior británico.
Las academias de la lengua española, en su Diccionario Panhispánico de Dudas (que tiene carácter normativo), lo consideran un topónimo adaptado y por tanto en español debe escribirse Sídney, de acuerdo con las normas ortográficas. Los residentes de Sídney son llamados Sydneysiders en inglés. No obstante, no existe gentilicio en español por lo que se les refiere simplemente como habitantes o naturales de Sídney según corresponda, aunque la Fundéu BBVA recomienda «sidneyés».
En 1788, cuando llegó la primera flota de convictos traídos desde Gran Bretaña, se estima que menos de 8000 aborígenes habitaban las regiones aledañas a la ciudad actual. Arthur Phillip fundó una colonia penitenciaria en la cala de Sídney, una ensenada en la costa sur de Puerto Jackson (bahía de Sídney). En abril de 1789, un aparente brote de viruela acabó con la vida de la mayoría de los aborígenes. Además de la viruela, una serie de enfrentamientos violentos entre los colonos y la población original acabó con más aborígenes, quedando pocos cientos de ellos para 1820. El entonces gobernador de Australia, Lachlan Macquarie, decidió «civilizarlos, cristianizarlos y educarlos», y los separó de sus clanes. La era de Macquarie fue de gran desarrollo, y los convictos construyeron caminos, puentes y edificios públicos. La llegada de inmigrantes de las islas británicas entre 1830 y 1850 motivó la aparición de casas en las afueras, y la ciudad se expandió rápidamente.
El 20 de julio de 1842, Sídney fue declarada una ciudad, la primera de Australia, siendo Charles Haddon Chambers el primer alcalde. La fiebre del oro de 1851 atrajo a muchos más inmigrantes a Australia, siendo Sídney para la mayoría su primer punto de llegada.
La llegada de la Revolución Industrial significó la industrialización de la ciudad, que para inicios del siglo XX sobrepasó el millón de habitantes. Aunque la Gran Depresión afectó a Sídney, esto no impidió que se terminara de construir el puente de la bahía en 1932.
En las últimas décadas, Sídney poco a poco se ha convertido en una ciudad cosmopolita debido a la llegada de inmigrantes de varias partes del mundo, sobre todo asiáticos y árabes.
El área urbana de Sídney se encuentra en una cuenca costera, que es bañada y bordeada por el océano Pacífico al este, las Montañas Azules al oeste, el río Hawkesbury al norte y el parque nacional Real al sur. Se emplaza en una costa subemergente, donde el nivel del océano ha aumentado hasta inundar los valles de los ríos profundos (formando una ría) y tallando en la arenisca de hawkesbury. El Puerto Jackson, más conocido como la bahía de Sídney, es una de esas rías y es el mayor puerto natural del mundo.
La zona de Sídney no suele verse afectada por terremotos importantes. El área urbana tiene alrededor de 70 puertos y playas, incluyendo la famosa Bondi Beach. El área urbana de Sídney cubría 1687 km² en 2001. La División Estadística de Sídney (Sydney Statistical Division), usada para datos del censo, es el área metropolitana no oficial y cubre 12 145 km². Esta área incluye Central Coast, las Montañas Azules y parques nacionales, así como otras tierras no urbanizadas. Esto hace que Sídney sea la tercera aglomeración urbana más extensa del mundo (aunque únicamente con una población de unos 3 millones), detrás de Brasilia (14 400 km²) y Tokio (13 500 km²).
Geográficamente, Sídney se encuentra entre dos regiones: la llanura de Cumberland, una vasta región que se extiende al sur y oeste del puerto, y la meseta de Hornsby, una meseta arenisca que se extiende principalmente al norte del puerto. Las partes de la ciudad con el antiguo desarrollo europeo están situadas en el plano de las zonas sur del puerto. El «North Shore» —el norte del área metropolitana de Sídney— experimentó un desarrollo más lento por su topografía caracterizada por la presencia de colinas y su falta de acceso al otro lado del puerto. El Puente de la bahía de Sídney fue inaugurado en 1932 y desde entonces conecta el «North Shore» con el resto de la ciudad.
Sídney tiene un clima subtropical húmedo con veranos suaves e inviernos algo fríos, con pocas precipitaciones. El clima es moderado por la proximidad al mar, y las temperaturas más extremas se registran en los suburbios occidentales interiores. El mes más caluroso es enero, con una temperatura media de 23 °C, según datos de 1981-2010. Hay un promedio de hasta 65 días al año con temperaturas superiores a 30 º, en algunas partes del área metropolitana; en tanto en otras, un promedio de 14,6 días al año con temperaturas de más de 30 °C. La temperatura máxima registrada fue de 45,8 °C el 18 de enero de 2013, durante una intensa ola de calor que sacudió a toda Australia. El invierno es de templado a frío, con temperaturas que rara vez caen por debajo de 0 °C en las zonas costeras. El mes más frío es julio, con una media de 13 °C. La mínima más baja registrada en el Observatorio fue de -3,1 °C. Las precipitaciones están bastante divididas entre el verano y el invierno, pero es ligeramente superior durante el primer semestre del año, cuando dominan los vientos del este. El promedio anual de precipitaciones, de moderada a baja variabilidad, es de 1577 mm, en un promedio de 258 días al año. La última nevada en la zona de la ciudad de Sídney tuvo lugar en 1836. Sin embargo, en julio de 2008 una caída de nieve laminada, suave o granizo, equivocada por muchos de nieve, planteó la posibilidad de que la caída en 1836 no fuese realmente nieve.
La ciudad no se ha visto afectada por ciclones. El fenómeno de la oscilación sureña de El Niño juega un papel importante en la determinación de los patrones climáticos de Sídney: la sequía y la quema de arbustos por un lado, y las tormentas y las inundaciones por el otro, asociado con las fases contrarias de la oscilación. Muchas zonas de matorrales que bordean la ciudad han experimentado incendios, especialmente entre 1994 y 2001-2002. Estos tienden a ocurrir durante la primavera y el verano. La ciudad también es propensa a fuertes tormentas de granizo y tormentas de viento. Una de estas fue la tormenta de granizo de 1999, muy dañina para Sídney y sus suburbios orientales. La tormenta de granizo, producida en masa de al menos 9 cm de diámetro, dejó pérdidas de 1,7 mil millones de dólares australianos en menos de cinco horas. La ciudad también es propensa a inundaciones repentinas de enormes cantidades de lluvia. El caso más notable ocurrió con las grandes inundaciones de Sídney que se produjeron el 6 de agosto de 1986 y que dejaron en la ciudad 357,6 mm de agua en 24 horas. Esto provocó importantes problemas de tráfico y daños en muchas partes del área metropolitana.