Rosario es una ciudad situada en el sudeste de la provincia de Santa Fe, Argentina, cabecera del departamento homónimo. Se trata de la urbe más poblada de la provincia y la tercera del país, detrás de Buenos Aires y Córdoba.
Está situada en la margen occidental del río Paraná, parte de la hidrovía Paraná-Paraguay, sobre el que está enclavado un puerto de 140 hectáreas que maneja tanto cargas generales como a granel.
Junto a varias localidades de la zona conforma el área metropolitana de Rosario (con 1.537.109 habitantes según el censo de 2022), que excede e incluye al Gran Rosario (el tercer conglomerado urbano del país con 1.455.668 personas) y al departamento Rosario. Según datos del censo de 2022, el municipio contaba con 1 029 619 según datos relevados por el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos).
La metrópolis forma parte de una región de gran importancia económica. Cerca del 70% de la producción de cereales del país se exporta a través de su puerto. Hasta 2015, el Gran Rosario generaba el primer PBI per cápita de Argentina y el segundo de Latinoamérica luego de Brasilia, siendo a su vez el segundo PBI urbano de Argentina, tomando toda su conglomeración urbana, por detrás del Gran Córdoba y del Gran Buenos Aires.
Rosario es conocida como la Cuna de la Bandera Argentina y su edificación más conocida es el Monumento a la Bandera. Foco educativo y cultural, cuenta además con importantes museos y bibliotecas y su infraestructura turística incluye circuitos arquitectónicos, paseos, bulevares, parques y hoteles.
Rosario debe su nombre a la advocación de la Virgen del Rosario, cuya imagen permanece en la catedral, en el mismo lugar donde estaba la capilla en torno a la cual surgió.
En 1823 la población recibió el título de «Ilustre y Fiel Villa», denominándosela desde entonces como Villa del Rosario. Para el 5 de agosto de 1852 (173 años), con el apoyo del general Justo José de Urquiza, fue declarada ciudad para ser conocida desde entonces como Ciudad del Rosario, el Rosario de Santa Fe, o comúnmente como “El Rosario”. Posteriormente se sustituiría la palabra «del» por «de», y no se referiría más a la urbe anteponiendo el artículo «el».
Durante parte del siglo XX, la nomenclatura oficial de Rosario era Rosario de Santa Fe. El nombre ha permanecido en uso en otras provincias del país para evitar confundir la ciudad con otras localidades llamadas Rosario, tales como Rosario del Tala, Rosario de Lerma o Rosario de la Frontera, entre otras.
La ciudad surgió a comienzos del siglo XVII como Pago de los Arroyos, sin acta fundacional, en la encrucijada del Camino Real que llevaba por una parte a Córdoba y desde allí al "arriba" y por la otra parte al resto del Litoral fluvial hasta, por lo menos, Paraguay, marcando una etapa en la cual sirvió de paraje de carretas a orillas del río Paraná.
Hacia fines del siglo XVII y principios del XVIII, se estableció la primera población permanente registrada: la estancia del capitán Luis Romero de Pineda. Durante 1719, las tierras de la estancia San Miguel del Carcarañal, propiedad del hijo de Antonio de Vera Mujica, fueron adquiridas por los jesuitas. Estas tierras definirán luego parte de los límites en el pago.
A su vez, atendido por franciscanos se estableció en la zona el Pago del Salado, para hacer frente a las irrupciones de los indios calchaquíes. Luego, hacia 1724, Santiago Montenegro se estableció también en la zona y de manera permanente, para más tarde instalar un molino. Esta etapa facilitó que se estableciera un oratorio en torno a una capilla dedicada a la Virgen del Rosario.[cita requerida]
En su costa, a orillas del río Paraná, el jefe de las instalaciones defensivas sobre el río Paraná, general Manuel Belgrano, organizó las baterías Independencia y Libertad. La batería Libertad estaba en la punta de la barranca que formaba ángulo entre las calles Santa Fe y Córdoba, la que en el siglo siguiente fue rebajada para ensanchar la plaza Brown. A las 6:30 del 27 de febrero de 1812, el poblado asistió al acto en el que por primera vez se enarboló la Bandera de la Argentina creada por Manuel Belgrano, quien la hizo jurar por sus soldados. Por ello se la denomina Cuna de la Bandera. Aunque el uso de dicha bandera sería desautorizado por el gobierno de entonces, sería oficializada cuatro años después por el Congreso de Tucumán, el 9 de julio de 1816.
Para 1823, el pueblo recibió el título de villa (ciudad pequeña con jurisdicción municipal), aunque siguió dependiendo de la ciudad de Santa Fe hasta que el gobernador Domingo Crespo la declaró ciudad el 5 de agosto de 1852 por sugerencia del general Urquiza permitiendo a los rosarinos elegir sus propios gobernantes.
Entre 1862 y 1873, Rosario fue promovida como Capital Federal en tres ocasiones por el Congreso de la Nación Argentina, en un intento de ocupar el lugar de Paraná que fuera la capital de la Confederación Argentina anteriormente pero los vetos a las leyes por parte de Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento lo impidieron, respondiendo a la concentración de poder y al proyecto unitario de Buenos Aires.
El 29 de septiembre de 1893 se libró el combate naval de El Espinillo (la isla que se encuentra a un kilómetro frente al centro de la ciudad) entre fuerzas leales al Gobierno y sublevados de la Revolución radical de 1893.
En los últimos 15 años del siglo XIX, la ciudad duplicó su población, en parte debido a la inmigración europea. Por ello y dada la importante concentración obrera, junto a amplios desarrollos edilicios, del ferrocarril y puerto, Rosario se convirtió en un importante epicentro económico, principalmente cerealero. Para 1926, el 47 % de sus habitantes eran de origen transatlántico, la mayoría llegados de Europa (Italia, España, Irlanda, entre otros países) en los comienzos de la Primera Guerra Mundial.[cita requerida]
El 20 de junio de 1957, se inauguró el Monumento a la Bandera, símbolo de Rosario y único en su tipo que conmemora el nacimiento de la insignia patria a la que alude su nombre. Además de ser el monumento dedicado a una bandera más grande del mundo.
En 1969, apoyando el movimiento de masas surgido en la ciudad de Córdoba, trabajadores y estudiantes salieron a las calles para protestar contra el gobierno de facto de Onganía, en un hecho conocido como el Rosariazo.