Tal Día como Hoy

Rosalía de Castro

Poetisa y novelista española

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María Rosalía Rita de Castro (Santiago de Compostela, España; 23 de febrero de 1837 - Padrón, España; 15 de julio de 1885) fue una poetisa y novelista española que escribió tanto en gallego como en castellano. Considerada entre los grandes poetas de la literatura española del siglo XIX,​representa junto con Eduardo Pondal y Curros Enríquez una de las figuras emblemáticas del Rexurdimento gallego​ y un icono popular pueblo gallego.​Su poemario Cantares gallegos​está valorado como la primera gran obra de la literatura gallega contemporánea. Rosalía es, junto con Gustavo Adolfo Bécquer, una de las precursoras de la poesía española moderna.​

En el siglo XIX, el gallego estaba relegado a una lengua oral. Si bien en la Edad Media la lírica galaicoportuguesa había gozado de prestigio en la península, con el paso de los siglos el castellano la había desplazado del terreno de la literatura. En ese ambiente, Rosalía publicó Cantares gallegos en 1863, convirtiéndose en una obra clave de la literatura gallega y afianzando el renacer de la misma. ​​

Rosalía sobresalió en el campo de la poesía, a través de la creación de las que pueden ser consideradas sus tres obras clave: Cantares gallegos, Follas novas y En las orillas del Sar. La primera de ellas representa un canto colectivo, artísticamente logrado, que sirvió de espejo dignificante a la comunidad gallega al emplearse su lengua y tradiciones. También fue útil para proseguir con la tendencia tímidamente iniciada por el pontevedrés Xoán Manuel Pintos con su obra titulada A gaita galega (1853).

En la segunda obra, la autora escribió una poesía de gran profundidad, que emplea el símbolo como método para expresar lo inefable y que revela la plurisignificación propia de la más elevada poesía. Junto con las obras Aires da miña terra (Curros Enríquez), Saudades gallegas (Valentín Lamas Carvajal) y Maxina ou a filla espúrea (Marcial Valladares Núñez) completa el conjunto de obras publicadas en la década de 1880 que hicieron de estos años una etapa clave en el desarrollo de la literatura gallega, aunque la obra de Rosalía siempre mantuvo una posición predominante con respecto al resto.

En las orillas del Sar manifiesta un tono trágico que encaja con las duras circunstancias que rodearon los últimos años de su vida. Escrita en castellano, la obra ahonda en el lirismo subjetivo propio de Follas novas al mismo tiempo que consolida las formas métricas que allí apuntaban.

En la actualidad, la figura de Rosalía de Castro y sus obras son objeto de estudio, tanto en España como en el extranjero.​ En las últimas décadas sus poemas han sido traducidos a idiomas como el francés,​ el alemán,​ el guaraní,​ el ruso​ y el japonés.​​

Nació en la madrugada del 23 de febrero de 1837 en una casa localizada en el margen derecho del Camiño Novo (Santiago de Compostela), la antigua vía de entrada a la ciudad de Santiago de Compostela para todos aquellos viajeros procedentes de Pontevedra. Hija natural del sacerdote José Martínez Viojo (1798-1871) capellán de la iglesia de Iria​ y de María Teresa de la Cruz Castro y Abadía (1804-1862),​ de familia hidalga, soltera de escasos recursos económicos, fue bautizada a las pocas horas de su nacimiento en la capilla del Hospital Real por el presbítero José Vicente Varela y Montero, con los nombres de María Rosalía Rita​ y figurando como hija de padres desconocidos. Con frecuencia los biógrafos de la escritora gallega han ocultado la condición eclesiástica de su padre, así como también trataron de obviar el hecho de que fue registrada como hija de padres desconocidos y que se libró de entrar en la Inclusa al hacerse cargo de ella su madrina María Francisca Martínez, fiel sirviente de la madre de la recién nacida.

Cuando nació Rosalía su madre tenía treinta y dos años y aunque llevó en secreto su embarazo parece que asumió su maternidad públicamente. «La relación entre madre e hija en la infancia fue muy estrecha; Teresa de Castro estaba lejos de la imagen de mujer atemorizada y preocupada por las apariencias; su independencia como cabeza de familia le otorgó libertad de criterio y de movimiento para la educación de su hija y la estrecha red familiar que la rodeó fue un apoyo destacado», ​ apunta la investigadora María Xesús Lama.

Aunque en ocasiones se señala que Rosalía se crio en el campo con la familia de su padre y así aprendió gallego, por un comentario de Murguía en una carta se sabe que Rosalía hablaba gallego porque pertenecía a una familia nobiliaria «que como todas las de su tiempo hablaba gallego».​ Investigaciones en el siglo XXI rompen con el mito de que fue abandonada por su madre. «Rosalía no fue abandonada por su madre», señala Catherine Davies.​

En un documento firmado ante notario en 1843 su madre, Teresa de Castro, reconoce a Rosalía como su hija natural y da como fecha del nacimiento el 23 de febrero de 1837. El documento fue localizado en 2021.​

Su padre José Martínez Viojo tenía treinta y nueve años cuando nació Rosalía. Su condición sacerdotal le impedía reconocer a su hija y delegó el cuidado en sus hermanas, Teresa y María Josefa, que asumieron su tutela mientras vivió en Ortoño hasta que su madre se hizo cargo de ella.​

Es en esta época cuando la escritora toma conciencia de la dureza de la vida del labriego gallego, así como también será en esta parte de su vida cuando tenga conocimiento y vivencia del mundo rural propio de Galicia: la lengua, las costumbres, las creencias o las cantigas que tanto influyeron en su obra titulada Cantares gallegos. Se sabe que en torno al año 1850 la joven se traslada a la ciudad de Santiago de Compostela, donde vivió junto a su madre, aunque ya había convivido con anterioridad con ella en Padrón en 1842 cuando Rosalía tenía poco más de cinco años.​​ Fue en Santiago de Compostela donde Rosalía recibió la instrucción considerada por aquel entonces como la más adecuada para una joven (nociones básicas de dibujo y música), asistiendo de forma habitual a las actividades culturales promovidas por el Liceo de la Juventud junto con personalidades destacadas de la mocedad intelectual compostelana como Manuel Murguía (se duda si fue en este momento cuando conoce a Murguía o posteriormente, en su traslado a Madrid), Eduardo Pondal y Aurelio Aguirre. Todavía en la actualidad es motivo de discusión entre los diferentes críticos la relación que Rosalía mantuvo con Aurelio Aguirre, puesto que a pesar de que se desconoce si existió una relación sentimental entre ambos, la obra del mencionado sí que dejó huella en ciertos poemas de la escritora.

En abril de 1856 Rosalía se trasladó a Madrid junto con la familia de su pariente María Josefa Carmen García-Lugín y Castro, en cuya compañía habitó la planta baja de la casa número 13 de la calle de la Ballesta.​​ No se conoce con exactitud cuál fue el motivo que llevó a mudarse a la escritora, aunque Catherine Davies creyó posible que este hecho fuese debido al escándalo desencadenado a raíz del Banquete de Conxo, en el que desarrollaron un papel relevante varios miembros del Liceo, como Aguirre o Pondal. Un año después de llegar a Madrid, Rosalía publicó un folleto de poesías escrito en lengua castellana que recibió el título de La flor, y que fue acogido con simpatía por parte de Manuel Murguía, quien hizo referencia a él en La Iberia.​

El lugar preciso en que Rosalía conoció a Manuel Murguía es motivo de debate.​​ Rosalía y Manuel contrajeron matrimonio el 10 de octubre de 1858 en la iglesia parroquial de San Ildefonso.​ Fue un amigo común el que posibilitó que ambos entablasen una relación que finalmente acabó en boda. Respecto de la relación que existió entre la pareja la crítica rosaliana sugiere diversas hipótesis, que van desde idílicos cuadros conyugales hasta posturas más que matizadas, que tomando como referencia escritos atribuidos a la poeta, dibujan la psicología de una mujer solitaria, carente de felicidad y escéptica ante el amor. Sin embargo, Murguía fue la primera de las personas que animó a Rosalía en su quehacer literario, siendo él responsable de la publicación de Cantares gallegos. Tampoco le escatimó ni apoyo social ni intelectual. A los siete meses de casarse, Rosalía dio a luz en Santiago de Compostela a su primera hija, llamada Alejandra (12 de mayo de 1859). A esta siguieron Aura (diciembre de 1868); los mellizos Gala y Ovidio (julio de 1871); Amara (julio de 1873); Adriano Honorato (marzo de 1875), quien falleció en noviembre de 1876 a consecuencia de una caída; y Valentina (febrero de 1877), quien nació muerta.​ Todos los hijos de Rosalía de Castro nacieron en Galicia, ya fuese en Lestrove, La Coruña o Santiago de Compostela.

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