Tal Día como Hoy

Rosa Díez

Política española

Anúncio

Rosa María Díez González (Sodupe, Güeñes, Vizcaya, 27 de mayo de 1952) es una política y escritora española. Es cofundadora de Unión, Progreso y Democracia, partido político del que fue también líder y portavoz desde su creación hasta julio de 2015 y con el que fue diputada en el Congreso de los Diputados desde 2008 hasta 2016.​

Hasta 2007 fue militante del Partido Socialista Obrero Español, partido con el que llegó a ser diputada foral de Vizcaya (1979-1983), apoderada (1982-1987) y vicepresidenta (1983-1987) de las Juntas Generales de Vizcaya, miembro de la ejecutiva del PSE-EE (1985-2000), parlamentaria del Parlamento Vasco (1987-1999), concejala de Güeñes (1987-1991), consejera del Gobierno Vasco (1991-1998), presidenta de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo (1999-2004) y eurodiputada (1999-2007).

Cuando era militante del PSOE, Rosa Díez se autodefinía únicamente como socialdemócrata.​ Sin embargo, en el manifiesto con el que se presentó como candidata a la Secretaría General del Partido Socialista en su XXXV Congreso Federal del año 2000, defendió que el PSOE debía ser un partido incuestionablemente socialdemócrata que integrase y representase el amplio espectro sociológico que abarca desde el centro hasta la izquierda política, es decir, desde el liberalismo con conciencia social hasta la socialdemocracia clásica. Es más, en ese manifiesto argumentó que «el espacio para las doctrinas igualitarias sólo se encuentra en la libertad, nunca en el autoritarismo o en la negación del libre mercado».​ Esto explica que haya evolucionado hasta proclamarse tanto de la tradición socialdemócrata como de la tradición liberal cuando ejercía de líder y portavoz de UPyD.​ Consecuentemente, Rosa Díez se autodefine actualmente como una política social liberal —o socialdemócrata heterodoxa— que apoya la economía de libre mercado, las libertades individuales y el estado del bienestar,​​ aunque subraya que continúa siendo socialdemócrata en lo esencial.​ Asimismo, Rosa Díez pasó de ser autonomista durante la mayor parte de su etapa socialista a defender el centralismo.​ Esta diferencia respecto a la forma de Estado, junto con su rechazo a la política antiterrorista del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, fue el motivo principal por el que abandonó el PSOE.​ Aunque es republicana por convicción y sostiene que, desde un punto de vista estrictamente democrático, es preferible elegir periódicamente al jefe de Estado en lugar de que este cargo se herede de forma vitalicia por consanguinidad,​​ la expolítica del PSOE y de UPyD adopta una postura accidentalista respecto a la monarquía española «en legítima defensa».​​ Así, considera conveniente postergar temporalmente la eventual reforma constitucional para cambiar la forma de Gobierno porque, a su juicio, una monarquía parlamentaria de carácter simbólico es útil para defender el interés general en el contexto actual de alta polarización política, ya que actúa como garante de la unidad, la soberanía nacional y la integridad territorial de España.​ Además, Rosa Díez es una política laicista que reivindica la laicidad como «el respeto a todas las creencias religiosas, a excepción del islam y cualquier otra religión que no sea respetuosa con el Estado de derecho».​ También, se declara constitucionalista, defensora de la democracia liberal, europeísta, feminista, patriota española, progresista y reformista.​​​​​​​

Durante su etapa como militante socialista, se autoubicó de forma inequívoca en el centroizquierda.​ No obstante, desde la fundación de UPyD, Rosa Díez se ubica simultáneamente en el centroizquierda y en la transversalidad,​ defendiendo con vehemencia lo que estima progresista tanto de la izquierda como de la derecha y asegurando que el centro político, que a su juicio sólo puede entenderse como moderación y espacio equidistante entre izquierda y derecha, es la nada.​​ Además, se define a sí misma como una «demócrata radical que tiene la pretensión de regenerar la democracia con respeto a las reglas del juego»,​​ esto es, como una «dirigente proinstitucional cuya ideología radical, moderada en las formas y revolucionaria en el fondo, molesta al establishment debido a su apuesta por transformar la política mediante reformas sustanciales y profundas desde dentro de las instituciones».​​ En consonancia con su autoproclamado radicalismo y transversalidad, a Rosa Díez se la ha adscrito frecuentemente al centrismo radical.​​​​ Esta posición centrista radical, en contraposición con el «centro sensato y moderado» de Ciudadanos y su consiguiente temor a ser considerados de derechas, no le ha impedido promover una coalición electoral entre el PP, Vox y Ciudadanos, solicitar el voto para el Partido Popular en las elecciones generales de noviembre de 2019 ni apoyar las dos mociones de censura contra Pedro Sánchez presentadas por Vox durante la XIV legislatura.​​ Asimismo, fundó Unión 78 y lidera las movilizaciones de la plaza de Colón.​​

Nació en la localidad de Sodupe, en el municipio de Güeñes (Vizcaya), el 27 de mayo de 1952. Tercera de tres hermanos, es hija de un obrero metalúrgico cántabro de ideología socialista, el cual fue encarcelado y condenado a muerte durante la dictadura franquista, aunque su pena fue finalmente conmutada.​ Su hermano Ignacio Díez fue senador por La Rioja durante varias legislaturas.

Tras conseguir el Título de Bachiller Elemental en 1966, realizó los tres cursos de los estudios de Secretariado (equivalentes a la actual FP de grado medio Gestión Administrativa). Al año siguiente de haber acabado sus estudios de Secretariado y nada más cumplir los 18 años, Rosa consiguió un trabajo de secretaria en la empresa privada Dun & Bradstreet en el que estuvo tres años.​ Al aprobar unas oposiciones a la Administración General del Estado en 1973 mientras trabajaba en Dun & Bradstreet, Rosa Díez obtuvo una plaza de funcionaria del cuerpo auxiliar administrativo de las Cortes Españolas en la delegación del Ministerio de Industria en Vizcaya, que fue transferida posteriormente al Gobierno Vasco.​ Trabajó en su puesto de funcionaria durante una década, desde 1973 hasta 1983, compatibilizando esa tarea con su cargo de diputada foral de Vizcaya los últimos cuatro años (1979-1983).​ Díez solicitó la excedencia cuando fue nombrada vicepresidenta de las Juntas Generales de Vizcaya en 1983 para centrarse únicamente en la política, quedando en situación de servicios especiales hasta que solicitó la jubilación anticipada ―a la cual tuvo derecho por estar adscrita al Régimen de Clases Pasivas del Estado, tener más de 60 años y haber cotizado durante más de 40 años― al Gobierno Vasco a principios de 2016.​

Rosa Díez se afilió a la Unión General de Trabajadores en 1976 y al PSOE en 1977. En estas organizaciones ocupó distintas responsabilidades internas tales como la Secretaría Confederal de Administración Local de la UGT, Secretaría de Movimientos Sociales y la de Política Institucional en la Comisión Ejecutiva del PSE, o miembro del Comité Federal del PSOE.​ Fue designada número 7 de la lista del PSOE al Congreso de los Diputados por la circunscripción de Vizcaya para las elecciones generales de España de 1979,​ aunque no consiguió el escaño porque el PSOE sólo alcanzó 2 de los 10 escaños en esa circunscripción.​

Diputación Foral y Juntas Generales de Vizcaya

Igualmente, Rosa fue la décima juntera de la lista electoral del PSE para las elecciones a las Juntas Generales de Vizcaya de 1979, celebradas el 3 de abril, por la circunscripción de Valmaseda.​ Aunque no fue elegida inicialmente porque el Partido Socialista sólo obtuvo 6 apoderados en esa circunscripción, acabó siendo apoderada del Grupo Juntero del PSOE desde abril de 1982 hasta marzo de 1983 tras producirse 2 dimisiones y 2 negativas a ocupar el cargo a lo largo de la I legislatura (1979-1983).​

La Junta Electoral Provincial asignó el número de diputados forales de Vizcaya ―quienes fueron propuestos por cada partido político, coalición o agrupación de electores de entre sus 90 junteros, independientemente de si habían logrado o no el acta de apoderado― que correspondían a las diferentes listas en proporción al número de apoderados que obtuvieron en cada comarca en las elecciones a las Juntas Generales de Vizcaya de 1979, de modo que al PSE le correspondieron 5 diputados forales (2 en Bilbao, 2 en Valmaseda y 1 en Durango). A pesar de no ser apoderada, Díez fue elegida para representar al PSE como diputada foral de Vizcaya por la circunscripción de Valmaseda durante la I legislatura (1979-1983). Rosa Díez está convencida de que el Partido Socialista de Euskadi la propuso como diputada foral porque «era la única persona conocida en el PSE que, como funcionaria del Estado, tenía conocimientos de la administración pública».​ Como diputada foral, se encargó de Régimen Interior y Bienestar Social en la Diputación Foral de Vizcaya. Después, fue apoderada del Grupo Juntero Socialista en la II legislatura (1983-1987) al ser la cuarta juntera de la lista del PSE para las elecciones a las Juntas Generales de Vizcaya de 1983 por Las Encartaciones, circunscripción en que el PSE sacó 5 apoderados. En calidad de apoderada del PSE, logró ser elegida vicepresidenta de las Juntas Generales de Vizcaya desde 1983 hasta 1987. Siendo la vicepresidenta de las Juntas Generales de Vizcaya y actuando en calidad de madrina de la bandera, Rosa Díez fue la encargada de entregar en nombre de la Diputación Foral de Vizcaya una bandera española con el escudo constitucional al Regimiento de Infantería Garellano 45 en Bilbao el 24 de junio de 1984.​ En el acto de entrega de la enseña, Rosa Díez declaró:

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Rosa Díez | World in Stories