Rodrigo Alberto de Jesús Chaves Robles (Carmen, San José, 10 de junio de 1961) es un economista y político costarricense fue el 49° Presidente de la República de Costa Rica desde el 8 de mayo de 2022 al 8 de mayo de 2026 por el Partido Progreso Social Democrático. Actualmente, se desempeña como Ministro de la Presidencia de Costa Rica y Ministro de Hacienda desde el 8 de mayo de 2026 en el gobierno de Laura Fernández. .
Tras un tiempo como funcionario en el Banco Mundial, fue despedido de esta entidad por acusaciones de comportamiento impropio (acoso). A raíz de ello, se le impuso una prohibición de «no recontratación» y se le inhabilitó para acceder a sus instalaciones. El tribunal también ordenó al Banco Mundial que pagara las costas judiciales de dos de las víctimas.
Pese a lo anterior, el gobierno de Carlos Alvarado Quesada, lo contrató como ministro de Hacienda entre 2019 y 2020.
Posteriormente, fue candidato presidencial para las Elecciones generales de Costa Rica de 2022, por el Partido Progreso Social Democrático, resultando electo para asumir la presidencia de la República de Costa Rica para el periodo 2022-2026.
Durante su presidencia, se le acusó en varios procesos judiciales por corrupción, abuso de poder y financiación ilegal de campaña electoral, entre otros.
Ante el cambio de gobierno, la presidente electa Laura Fernández Delgado lo nombró Ministro de La Presidencia y de Hacienda
Chaves Robles nació en el distrito metropolitano del Carmen, en el cantón central de San José,el 10 de junio de 1961.
Obtuvo un doctorado en Economía de la Universidad Estatal de Ohio y desempeñó cargos en el Banco Mundial durante 27 años, trabajando en más de 45 países de América, Europa y Asia. Antes de su nombramiento como ministro, se desempeñaba como director país del Banco Mundial para Indonesia.
En 1992, antes de concluir su doctorado, el Instituto de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard le otorgó una beca de cuatro meses para realizar una investigación de campo sobre pobreza, pobreza rural y microempresa en Indonesia. Tras la publicación de esa investigación, el Banco Mundial le ofreció incorporarse a la institución. Durante su estancia en ese país conoció a la economista letona Signe Zeikate, con quien contrajo matrimonio en 2015 y con quien tuvo una hija.
Chaves afirmó haber tomado la decisión de aceptar el cargo de ministro de Hacienda por dos motivos que denominó «Patria y madre». Según explicó, consideró un deber asumir el desafío tras conocer la visión de gobierno del entonces presidente Carlos Alvarado, y también por la necesidad de atender a su madre tras el fallecimiento de su hermana.
Al asumir el cargo, expresó que optó por jubilarse como funcionario del Banco Mundial y regresar a Costa Rica al considerar que una licencia temporal podría generar un conflicto de interés, debido a las interacciones que debía mantener con dicha institución en su gestión ministerial. No obstante, en agosto de 2021 se informó sobre la existencia de una investigación en su contra por denuncias de acoso sexual durante su paso por el Banco Mundial. Chaves negó las acusaciones en declaraciones públicas por las cuales fue condenado.
El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada, anunció a Chaves como ministro de Hacienda el 30 de octubre de 2019, tras la renuncia de su antecesora, Rocío Aguilar Montoya, luego de que la Contraloría General de la República recomendara sancionarla con un mes de suspensión por la realización de pagos de deuda estatal sin autorización presupuestaria previa de la Asamblea Legislativa. Chaves asumió el cargo el 26 de noviembre de 2019 y señaló como prioridades el cumplimiento de la regla fiscal, el fortalecimiento de la recaudación de impuestos existentes, el combate a la evasión fiscal y la contención del gasto público.
En enero de 2020, la Dirección General de Hacienda planteó la posibilidad de aplicar un cobro diferenciado del impuesto al valor agregado (IVA) al transporte de combustibles, lo que implicaba modificar el esquema de precio único vigente. Tras negociaciones entre el Poder Ejecutivo y la Cámara de Empresarios de Combustibles, la propuesta fue descartada.
En febrero de 2020, Chaves presentó a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley para destinar los superávits de instituciones públicas al pago de la deuda estatal. Posteriormente, representantes de algunas de las entidades señaladas indicaron que los montos propuestos diferían de los que consideraban disponibles o que el planteamiento no había sido discutido previamente en esos términos.
Durante ese mismo mes se produjeron cambios en la estructura jerárquica del Ministerio de Hacienda, que incluyeron la salida de varios funcionarios de alto nivel, entre ellos el viceministro de Ingresos y los directores generales de Tributación, Aduanas y la Policía Fiscal.
El 26 de marzo de 2020, en el contexto de la emergencia sanitaria por la pandemia de enfermedad por coronavirus, Chaves anunció una propuesta para establecer un impuesto solidario temporal a salarios públicos y privados superiores a 500 000 colones, con el objetivo de financiar medidas de apoyo a personas afectadas por suspensiones laborales, reducciones de jornada o pérdida de empleo. Horas después, el presidente de la República descartó la iniciativa tras recibir críticas desde distintos sectores.
En abril de 2020, el directivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Mario Devandas, afirmó públicamente que el ministro había realizado comentarios críticos sobre la situación financiera de la institución durante una reunión oficial. Chaves negó posteriormente esa interpretación y sostuvo que su posición se centraba en la necesidad de distribuir los recursos públicos de manera equilibrada entre distintas instituciones y sectores.
El 19 de mayo de 2020, Chaves solicitó al presidente que vetara la ley aprobada por la Asamblea Legislativa que excluía a las municipalidades de la aplicación de la regla fiscal establecida en la Ley 9635. El presidente rechazó la solicitud y, días después, Chaves presentó su renuncia al cargo, la cual se hizo efectiva el 28 de mayo de 2020, tras alegarse la existencia de diferencias irreconciliables entre ambas partes.