Tal Día como Hoy

Rodolfo de Habsburgo (príncipe heredero de Austria)

Príncipe heredero de Austria (1858-1889)

Anúncio

El archiduque Rodolfo de Austria (en alemán: Rudolf von Österreich-Ungarn; Laxenburg, 21 de agosto de 1858-Mayerling, 30 de enero de 1889), fue el único hijo varón del emperador Francisco José I y de su esposa, la duquesa Isabel de Baviera. Fue príncipe heredero al trono de Austria, Hungría y Bohemia. La madrugada del 30 de enero de 1889 fue hallado muerto junto a su amante, la baronesa de Vetsera, tras haberse suicidado en el pabellón de caza de Mayerling, según la primera versión oficial del suceso.

El futuro emperador recibió en todo momento una educación dirigida a convertirlo en digno sucesor de su padre y continuador de la Casa de Habsburgo-Lorena. Pero Rodolfo tenía el temperamento artístico de su madre, era un redomado mujeriego y, en política, al igual que la emperatriz, simpatizaba con las ideas liberales y los movimientos nacionalistas húngaros.

El 9 de julio de 1864 el conde Leopold Gondrecourt es nombrado su preceptor. Pero los métodos draconianos del general parecen amenazar gravemente la salud física y mental del heredero, por lo que en 1865, es sustituido por Joseph Latour von Thurmburg. Este se gana rápidamente la confianza de Rodolfo, convirtiéndose en una especie de «segundo padre». Francisco José quiere para su hijo un programa educativo extenso y riguroso. Pero, gracias a la decisiva influencia de la emperatriz, su formación, comparada con la de cualquier otro archiduque europeo de la época, resulta completamente diferente. Alrededor de cincuenta profesores se ocuparán de su instrucción; el contenido de los cursos será, ante todo, liberal y burgués.

Rodolfo era inteligente, curioso y aficionado a las Ciencias Naturales; pero resultaba casi imposible hacer de él un hombre religioso: sus ideas al respecto eran críticas y anticlericales (tampoco la aristocracia se salvó de sus reproches). Como resultado de su educación liberal, el heredero al trono se siente atraído por la gran burguesía, por lo que tanto en la corte como en los círculos conservadores del Gobierno se encuentra completamente aislado.

Incluso Francisco José desconoce las ideas de su hijo. Este respeta al emperador, pero a quien verdaderamente «venera» es a su madre, ocupada la mayor parte de su tiempo en largos viajes oficiales, a la vez que sumida en su convulso mundo interior.

Tras la victoria de Prusia sobre Austria en la batalla de Sadowa (julio de 1866), surge una profunda desconfianza entre aquella y Alemania. Influido por su madre, Rodolfo comienza a sentir una fuerte atracción por Hungría, convencido de la necesidad de extender el Imperio hacia el este, contrarrestando así el predominio de Rusia en la zona.

El heredero termina sus estudios en 1877. Visita Inglaterra y Alemania. En julio del año siguiente, es nombrado coronel del 36.° Regimiento de Infantería y, poco después, comandante.

En 1880, contrae matrimonio en Bruselas con la princesa Estefanía de Bélgica, hija del rey Leopoldo II de Bélgica. El 10 de mayo de 1881, tiene lugar una segunda ceremonia en la iglesia de San Agustín de Viena. La luna de miel transcurrió en el Palacio de Laxenburg.

En 1881, conoce a Moritz Szeps, editor del Neues Wiener Tagblatt, considerado el diario liberal más importante de la prensa austríaca y donde Rodolfo critica anónimamente la política de su padre, lo que provoca graves enfrentamientos con los grupos proalemanes, conservadores y antisemitas. En la corte, sus relaciones con los medios liberales y burgueses son tachados de impropios de un príncipe.

El 2 de septiembre de 1883, nace en Laxenburg su única hija, Isabel María de Austria. Pero su matrimonio con Estefanía había sido una farsa, por lo que Rodolfo no renunció nunca a sus aventuras amorosas, especialmente desde que, en el otoño de 1888, conoce a María Vetsera, una bella aristócrata de origen húngaro, de quien no se separará hasta su muerte.​

Al parecer, días antes, Rodolfo escribe una serie de misivas de tono especialmente macabro:

A Valeria, su hermana pequeña, de la que se despide con un hermético:

Se ha hablado incluso de otras dos cartas: en la dirigida a su ayuda de cámara Johann Loschek, le rogaría que lo enterrasen junto a María en el monasterio de Heiligenkreuz; en la segunda, a Szügenyi, un amigo húngaro, explicaría los motivos que lo llevaban a quitarse la vida y que podrían resumirse en que no le quedaba otra salida.

Hacia el 20 de enero de 1889, el príncipe Rodolfo había invitado a sus amigos el conde Hoyos y su concuñado Felipe de Sajonia-Coburgo a una partida de caza en Mayerling los días 29 y 30:

Se produce una fuerte discusión entre el emperador y su hijo Rodolfo. Francisco José llega a decirle que no es digno de ser su sucesor. Tres parecen ser las razones de tan duro enfrentamiento:* Se habría informado al emperador que el heredero había remitido una solicitud a la Santa Sede pidiendo la nulidad de su matrimonio con Estefanía (Francisco José lo ignoraba hasta ese momento).* El emperador habría ordenado a su hijo que, inmediatamente, pusiese fin a su relación con María Vetsera (se conocen cartas de la joven en este sentido).* Francisco José habría descubierto que el príncipe mantenía frecuentes contactos con la oposición húngara.

Por la noche, Rodolfo asiste a la fiesta de cumpleaños de Guillermo II en la embajada de Alemania. Lo acompaña su esposa Estefanía y es la última vez que se le ve en público.

13:00 p. m. Rodolfo se encuentra con Josef Bratfisch, su cochero de confianza, y María en el conocido restaurante Roter Stadel de Breitenfurt.

15:30 p. m. Rodolfo y María llegan a Mayerling.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium