Rodión Yákovlevich Malinovski (en ruso: Родио́н Я́ковлевич Малино́вский; Odesa, Imperio ruso, 11 de noviembrejul./ 23 de noviembre de 1898greg.–Moscú, Unión Soviética, 31 de marzo de 1967) fue un comandante militar soviético, ministro de Defensa entre 1957 y 1967 y mariscal de la Unión Soviética. Jugó un papel central en la Segunda Guerra Mundial, incluida la gran derrota de la Alemania nazi en la batalla de Stalingrado. Durante la Guerra Fría realizó una gran contribución al fortalecimiento de la Unión Soviética como superpotencia militar.
Juventud y Primera Guerra Mundial
Nacido en Odesa, Malinovski era descendiente de judíos caraítas. Su padre abandonó a la familia, y el hijo fue registrado oficialmente como «ilegítimo»; en búsqueda de una nueva vida, su madre dejó la ciudad por una zona rural de Ucrania, donde se volvió a casar. Su nuevo esposo, un campesino pobre ucraniano, rechazó adoptar a su hijo y lo expulsó cuando Malinovski solo tenía 13 años de edad. El chico vagabundo sobrevivió trabajando en una granja, y encontró refugio en la familia de su tía en Odesa, donde trabajó como mozo en unos grandes almacenes.
Tras el comienzo de la Primera Guerra Mundial en julio de 1914, Malinovski, que tenía solo 15 años en aquel momento (demasiado joven para el servicio militar), accedió a un tren militar en dirección al Frente, pero fue descubierto. Sin embargo, convenció a los oficiales para que le dejaran alistarse como voluntario, sirviendo en un destacamento de ametralladoras en las trincheras.
En octubre de 1915, como recompensa por repeler un ataque alemán, recibió su primera condecoración militar, la Cruz de San Jorge de 4.º Grado, siendo ascendido al grado de Cabo. Muy poco después, fue herido de gravedad, pasando varios meses en el hospital y, tras su recuperación en 1916, fue enviado a Francia como miembro de los Cuerpos Expedicionarios Rusos en el Frente Occidental. Malinovski luchó en un disputado sector del frente cercano a Fort Brion y fue ascendido a sargento. Sufrió otra grave herida en su brazo izquierdo, y recibió una condecoración del Gobierno francés.
Tras la Revolución rusa, el Gobierno francés expulsó a las unidades rusas, aunque ofreció a algunos de los mejores soldados rusos servicio en la Legión extranjera francesa. Malinovski luchó contra los alemanes hasta el final de la guerra, fue galardonado con la Cruz de Guerra francesa, y ascendido a Suboficial.
Volvió a Rusia en 1919, ingresando en el Ejército Rojo, participando en la guerra civil rusa frente al Ejército Blanco y luchando con distinción en Siberia. Permaneció en el Ejército tras el final del conflicto estudiando en la Escuela de Formación de Comandantes, alcanzando la comandancia de un batallón de fusiles. En 1926 se afilió al Partido Comunista de la Unión Soviética, un requisito necesario para avanzar en las filas militares.
En 1927, fue enviado a estudiar a la Academia Militar Frunze. Se graduó en 1930 y durante los siguientes siete años desempeñó la Jefatura de Estado Mayor del 3.er Cuerpo de Caballería, donde su comandante era Semión Timoshenko.
Tras el estallido de la guerra civil española en 1936, se ofreció voluntario para luchar en el bando republicano después del golpe de Estado del general Francisco Franco. Participó en la planificación y dirección de varias operaciones importantes. En 1938 regresó a Moscú, siendo galardonado con la Orden de Lenin y la Orden de la Bandera Roja en reconocimiento a su servicio en España; fue nombrado instructor honorario en la Academia Militar Frunze.
En la primavera de 1941, Timoshenko, que entonces era el ministro de Defensa, fue alarmado por movimientos masivos alemanes a lo largo de las fronteras soviéticas, mientras la Wehrmacht se preparaba secretamente para la Operación Barbarroja. Para fortalecer la capacidad de mando operativo del Ejército Rojo envió a varios de los altos oficiales de las academias militares a las unidades de campaña. Fue ascendido a mayor general, asumiendo el mando del recién desplegado 48.º Cuerpo de Fusileros en el Distrito Militar de Odesa. Una semana antes del comienzo de la guerra desplegó sus unidades cerca de la frontera rumana.
Tras la invasión alemana de la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, en la que el Ejército Rojo sufrió enormes derrotas y perdió a centenares de miles de hombres en las maniobras envolventes alemanas, Malinovski sobresalió como uno de los pocos generales soviéticos competentes. Sus unidades de tres divisiones de rifles se enfrentaron a la blitzkrieg a lo largo del curso del río Prut. Mientras los generales del Ejército Rojo mandaban sus unidades detrás de las líneas de combate, Malinovski fue a los sectores cruciales de las batallas a estar con sus soldados e infundirles moral. Incapaz de parar a las fuerzas superiores técnica y numéricamente de la Wehrmacht, Malinovski tuvo que retirarse al mar Negro, aunque frustró las tentativas enemigas de envolver a sus tropas. Los alemanes tuvieron éxito en rodear a sus tropas en Nikoláyev, pero Malinovski rompió el cerco y se retiró a Dnipropetrovsk (actual Dnipró).
En agosto fue promovido a la Jefatura de Estado Mayor del maltrecho 6.º Ejército, y pronto reemplazo a su comandante. Paró el avance alemán en su sector del frente y fue ascendido a teniente general. Tras la retirada del Ejército Rojo al Dombás, comandó una operación conjunta del 6.º y el 12.º Ejércitos, consiguiendo expulsar a la Wehrmacht de la región. En diciembre recibió el mando del Frente del Sur, consistente en tres débiles ejércitos de campo y dos cuerpos de caballería del tamaño de dos divisiones. Tenían insuficiente cantidad de hombres y equipamiento, pero Malinovski consiguió penetrar en las defensas alemanas.
El 18 de enero de 1942, Malinovski y el Frente Suroeste, bajo el mando del mariscal Semión Timoshenko, lanzaron un ataque conjunto en la segunda batalla de Járkov, haciendo retroceder a los alemanes 100 kilómetros aunque Timoshenko sobreestimó la habilidad del Ejército Rojo para la guerra ofensiva y sufrió una dura derrota. A pesar de que Stalin, a pesar de la oposición de sus altos consejeros militares, apoyó la funesta ofensiva de Járkov, sospechó que Malinovski había hecho fallar intencionadamente a sus tropas (temía que hubiera establecido y mantenido conexiones con intereses extranjeros durante su estancia durante la Primera Guerra Mundial en Francia). En julio de 1942, el Frente Sur fue puesto fuera de combate, sus unidades y personal transferidos al Frente del Cáucaso Norte como Grupo Operacional del Don bajo el mando de Malinovski (que además fue nombrado vicecomandante del Frente). Stalin le ordenó a Malinovski detener el avance del Grupo de Ejércitos A de la Wehrmacht hacia Rostov del Don y los vitales campos petrolíferos del Caucaso; los alemanes tenían superioridad numérica y doblaban la capacidad técnica de Malinovski, consiguiendo penetrar sus débiles defensas. Como consecuencia, la Stavka disolvió el Grupo Operacional del Don en septiembre.
Stalingrado y el Frente Ucraniano
El Ejército Rojo se encontraba duramente presionado por los alemanes en la batalla de Stalingrado, y Stalin confió en Malinovski para comandar el rápidamente formado 66.º Ejército, para mantener las posiciones al nordeste de Stalingrado. Al mismo tiempo, Stalin nombraba a Nikita Jrushchov como máximo Comisario Político de la ciudad, encargado de vigilar a Malinovski.
El 66.º Ejército no tenía experiencia de combate, pero fue la primera ocasión de la guerra en la que Malinovski comandaba una unidad cercana a su máxima capacidad en cuanto a tropas y equipamiento. En septiembre y octubre de 1942, se lanzó a la ofensiva; las ganancias territoriales fueron marginales, pero negó a los alemanes la oportunidad de envolver Stalingrado desde el norte y disminuyó su penetración en la ciudad. A finales de ese mes, la Stavka envió a Malinovski a fortalecer el Frente de Vorónezh como su vicecomandante; en diciembre le enviaron de nuevo a Stalingrado. Allí, el Ejército Rojo consiguió su gran éxito: el 22 de noviembre, los frentes soviéticos rodearon al 6.º Ejército alemán; el Grupo de Ejércitos del Don, comandado por Erich von Manstein, reunió sus unidades panzer en el pueblo de Kotélnikovo (150 kilómetros al este de Stalingrado) y junto al general Hermann Hoth, trató desesperadamente de salvar al 6.º Ejército.