Tal Día como Hoy

Roberto Musso

Ingeniero, cantante, compositor, personalidad de televisión y músico uruguayo

Anúncio

Roberto Daniel Musso Focaccio (Montevideo, 21 de noviembre de 1961) es un ingeniero en sistemas, personalidad de televisión y músico uruguayo, que obtuvo reconocimiento por ser el líder, vocalista, compositor principal y guitarrista rítmico de la banda de rock El Cuarteto de Nos, desde su formación hasta la actualidad.

Roberto Musso nació en Montevideo el 21 de noviembre del año 1961, en el seno de una familia ítalo-uruguaya de clase media.​ Fue criado en el barrio Palermo y cursó sus estudios en la Escuela y Liceo Elbio Fernández.​​

Creció junto a su hermano menor, Ricardo Musso, y su hermana escuchando discos de The Beatles, Rolling Stones, Bob Dylan y Led Zeppelin, bandas de las que ellos eran fanáticos y que los inspiró e influyó a Ricardo y él a ser músicos. También se ha declarado gran fan de Charles Bukowski, su autor favorito, así como de Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez y Julio Cortázar, destacando su fanatismo por los libros: La biblioteca de Babel al leerlo de chico debido al paralelismo observable entre las letras musicales y los números, Historias de cronopios y de famas, donde de este le llamaba la atención las palabras en idiomas inventados, Cartero de Bukowsky en donde se encuentra Henry Chinaski (su personaje favorito) y Sin Plumas de Woody Allen. Debido a todo esto, Musso ve uno de sus discos, Apocalipsis Zombi, como un bestiario borgiano por ser un catálogo de criaturas extrañas y personajes ficcionales.

Además de encontrar gran afición en la música, es un seguidor acérrimo de la serie Seinfeld, argumentando que no se cansa de ver los capítulos de la comedia americana y declarando a George Constanza como su personaje favorito. Pese a esto no se considera cinéfilo, encontrando un gran aburrimiento en el cine, aunque rescatando Whisky y las de Monty Python (ejemplificando con La vida de Brian y El sentido de la vida).

El propio Roberto Daniel contó, hace pocos años, que (desde los '90) le gusta el rap y es oyente frecuente de Eminem y Kanye West, encontrando también un encanto en las payadas (que en Contrapunto Para Humano y Computadora (Jueves, 2019) quedó demostrado, mezclándolo con un freestyle, hip-hop y una milonga electrónica).​

Además, también cuenta que sus grandes exponentes musicales a la hora de hablar del Cuarteto de Nos los podemos encontrar en John Lennon, Tom Waits, Leo Maslíah, Talking Heads, Los que Iban Cantando, Los Estómagos, Soda Stereo, Sumo, Virus, ZAS, Charly García, Gustavo Cerati, Los Olimareños o Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.​​

El 20 de noviembre de 1972, su tía abuela Esmeralda le regaló por su undécimo cumpleaños El Álbum Rojo de The Beatles. Fue el primer regalo musical que lo impresionó. Fue tanta la pasión que despertaron los británicos en el joven Musso, que decidió tomar clases de guitarra e investigar sobre la música del cuarteto de Liverpool, además de pedirle dinero a sus padres para comprar sus discos.​

Producto de este fanatismo con Led Zeppelin, ha contado que fue a ver la película La Canción es la Misma (1976) y que, como escuchar rock en Uruguay en ese entonces no era muy normal, él era visto como "un raro", pese a esto a él le gustaba serlo y elegir un camino alternativo. Hoy por hoy, Roberto confirma que también se siente raro mas no por sus gustos musicales, sino por no tomar mate (típica infusión rioplatense), considerándose a sí mismo como un "raro hasta para los propios uruguayos".​

Como lo ha hecho saber en algunas de sus canciones tales como "Nada es Gratis en la Vida" (Raro, 2006), "Bipolar" (Bipolar, 2009) o "21 de septiembre" (Habla tu Espejo, 2014) no solo su abuela tenía Alzheimer, sino que tanto su madre (fallecida en 2014) como él, su hermano Ricardo y su hermana tienen Alzheimer hereditario. Pese a que en las dos primeras canciones mencionadas tratan el tema muy por encima y lo hacen en forma humorística (siendo Bipolar una que a él lo mueve mucho internamente), es en 21 de Septiembre (cuyo título hace referencia a la misma fecha, la cual es el Día Internacional del Alzhéimer) donde verdaderamente se toma el problema como algo grave y sentimental, haciendo posible momentos tales como el ocurrido en el Velódromo Municipal de Montevideo en 2015 donde, cantando la canción, Musso se emociona. Más recientemente ha dicho que esta es una de las canciones más conceptuales, catárcicas e introspectivas que ha escrito debido a que ese agravamiento de su madre con la enfermedad coincidió con el muy reciente nacimiento de su hija, lo cual lo interpretó como una vida que se viene, una vida que se va, forzándolo a componer. También se ha sincerado y confesado que le da vergüenza tocar en vivo ese tipo de canciones, aunque sabe que le aporta intimidad, multidimensionalidad y emotividad.​​​​​Muchas veces siente que hay canciones que están en el límite de ser “buenísimas o espantosas”. Por eso va testeando el demo. «Lo escucho bajoneado, alegre, de noche, por la mañana, en el auto… Y así voy viendo si supera las pruebas», declaró durante la entrevista brindada a El Observador.

En 1995 conocería a la profesora de yoga Laura Domínguez, poco tiempo después se casarían y empezarían a convivir en 2003. Roberto admite que le costó mudarse porque estaba muy acostumbrado a vivir solo y que era un poco mañoso. Años después, en el 2011, tendrían una hija llamada Federica a la cual Roberto le dedicó la canción "No llora" del disco Habla tu espejo (2014) pese a que al principio se rehusaba a la idea de hacerlo. Según él mismo declaró, lo que lo terminó inspirando para hacer la canción fue una vez entre el rumor continuo que subía de la calle, donde a ella la había alertado una sirena. Abrazó fuerte a su dragón de peluche. Con una mezcla de susto que se tornó sorpresa y curiosidad buscó una respuesta en los ojos de su padre. En cuanto al título, proviene de la cuidadora de Federica desde que nació, debido a que dicha niñera le decía "La nena no llora", la cual terminó siendo una frase recurrente en la canción siendo nombrada cinco veces.​​​

La recepción de la misma Federica a la canción compuesta por su padre fue, según el músico, evolucionando para bien. Al ser niña le gustaba pero hubo un momento donde no le agradaba y, de forma metafórica, lo odiaba por haberla escrito, costándole más ir a los shows. Actualmente la disfruta.

Amante del café, el almendrado, el asado en su cumpleaños, las empanadas y del flan tucumano con dulce de leche, Musso Focaccio se recibe cómo ingeniero en sistema en la Universidad de la República,​ donde trabajo mucho tiempo, como programador, analista de sistema y después de ingeniero. Pese a encontrar un verdadero amor en las matemáticas (que luego se reflejaría en canciones como Yendo a la Casa de Damián (Raro, 2006), la tecnología y sus avances, los porcentajes, los números y la lógica, la verdadera afición de Musso estaba en ser cantante y, pese a que su padre apoyaba el sueño de sus dos hijos comprándoles instrumentos, prefería que estudiaran alguna carrera ya que veía la Música como un hobby debido al reducido tamaño del mercado musical uruguayo (por este motivo Musso destaca que trabajar de músico en su país es un privilegio, recordando entre risas lo que sus padres le decían: “Robertito, seguí ingeniería porque, sino, te vas a morir de hambre acá”): por eso, a fines de los 70, Roberto se decantó por la ingeniería (recibiéndose en 1990) y Ricardo, por la arquitectura como su padre. Como el propio vocalista declaró, la música lo sacó de ser un ingeniero a tiempo completo.​​

Alrededor de una década después de la creación de la banda, su padre fallecería de causas desconocidas.

En entrevistas recientes, Musso dice que le quedaron un montón de cosas de dicha carrera ya que no sería la misma persona ni compositor sin haber sido ingeniero, lo considera como un aporte por ser una gimnasia cerebral. Pese a no ejercer hace 23 años, suele ayudar a su hija en sus parciales de matemática, encontrando genial poder cooperar con ella. Esta etapa de su vida, él la recuerda con mucho cariño y la extraña argumentando que, por el tiempo, no podía ser ingeniero y músico a la misma vez. Incluso cuenta que su hermano y él llegaban los domingos a la madrugada después de tocar y nos poníamos el traje para ir a trabajar el lunes a las 8 de la mañana.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Roberto Musso | World in Stories