Robert Edwin Peary (Cresson, Pensilvania, 6 de mayo de 1856 - 20 de febrero de 1920) fue un explorador estadounidense que alegó haber sido la primera persona en llegar al polo norte, el 6 de abril de 1909, una reivindicación que le supuso grandes honores y prestigio, pero que posteriormente le atrajo muchas críticas y controversias, y hoy se cuestiona ampliamente.
Para su expedición final al polo norte partió el 6 de julio de 1908 de la ciudad de Nueva York, junto con 23 hombres, y pasó el invierno cerca del cabo Sheridan, en la isla de Ellesmere. Desde allí partieron hacia el Polo Norte el 1 de marzo de 1909.
En el tramo final de la expedición, solo cinco de sus hombres quedaron junto a él: Matthew Henson, Oatah, Egingwah, Seegloo y Ookeah. En su diario de viaje, el día 7 de abril escribió (aunque sus notas fueron luego reescritas para la publicación) "¡¡¡Al fin el Polo!!! El premio de tres siglos, mi sueño y ambición durante 22 años. Mío al fin."
La afirmación de Peary de haber llegado al polo norte siempre ha sido puesta en duda, debido a ciertas razones:
Nada más regresar del Ártico se enteró de que Frederick Cook también afirmaba haber llegado al polo el año anterior. Dado que la expedición de Cook casi seguramente fue un fraude y nunca alcanzó ningún lugar cercano al Polo, a Peary le fueron aplicadas desde el principio las mismas incógnitas y dudas debido a la falta de evidencia.
El grupo que acompañó a Peary en la etapa final de la travesía no incluía a nadie que estuviera entrenado en navegación y pudiera confirmar independientemente su trabajo de orientación, lo cual parece bastante negligente. Las distancias y velocidades que Peary afirmó haber alcanzado con el último grupo de apoyo para regresar son tres veces más rápidas que lo que tardó en llegar.
La cuenta de un itinerario ida y vuelta al polo por una ruta directa —la única forma en la que podría haber viajado a tal velocidad— es contradicha por los datos facilitados por Matthew Henson, que habló del desvío pronunciado que realizaron para evitar inconvenientes. En 1996 se hizo un análisis de los registros de Peary descubiertos en ese momento, e indican que estuvo a casi 20 millas náuticas (37 kilómetros) del polo.
Algunos historiadores creen que Peary realmente pensó que había llegado al polo. Otros han sugerido que es culpable de exagerar deliberadamente sus logros. También algunos han sugerido que cualquier indicio de que Peary no haya llegado al Polo debe ser el trabajo de conspiradores que estaban a favor de Cook, quien quería desacreditarlo. Probablemente la controversia nunca se pueda resolver.
Peary también fue el autor de varios libros, los más famosos son Northward over the Great Ice (1898) y Nearest the Pole (1907). La película Glory & Honor, de Kevin Hooks (2000), describe su viaje al Polo.
En su libro Ninety Degrees North, el historiador polar y escritor Fergus Fleming describe a Peary como «indudablemente el más impetuoso, posiblemente el más exitoso y probablemente el más antipático de los hombres en los anales de la exploración polar.
Robert Peary nació en 1856 en Cresson, un pequeño municipio de Pensilvania situado a unos 120 km al este de Pittsburgh. Se trasladó a Maine, donde asistió a la Portland High School y luego se graduó en el Bowdoin College, donde fue miembro de la fraternidad Delta Kappa Epsilon. El 26 de octubre de 1881 ingresó como oficial del Cuerpo de Ingenieros Civiles de la Armada de los Estados Unidos. Se casó con Josephine Diebitsch, con quien tuvo dos hijos: Marie Robert Peary y Edwin Peary, Jr. Durante las expediciones árticas, tanto Peary como su compañero Matthew Henson tuvieron hijos con mujeres inuit, dos de los cuales atrajeron la atención del público gracias a S. Allen Counter, que los encontró en una expedición a Groenlandia.
Peary hizo varias expediciones al Ártico, explorando Groenlandia con trineos de perros en 1886 y 1891, y regresando a la isla tres veces más en la década de 1890. Intentó dos veces cruzar el noroeste de Groenlandia sobre la capa de hielo, descubriendo el arrecife de la Marina (Navy Cliff).
A diferencia de la mayoría de exploradores anteriores, Peary estudió durante mucho tiempo las técnicas de supervivencia de los esquimales, el pueblo inuit de quienes aprendió a manejar los trineos tirados por perros, a cazar y pescar en condiciones extremas, a construir iglús y a vestirse con pieles, tal como hacían los nativos tanto para preservar el calor como para eliminar el peso extra de tiendas de campaña y sacos de dormir en las largas marchas. Pasó trece meses en 1891-92 entre los inuits, a la entrada del estrecho de Smith, acompañado ya por un servidor, Matthew Henson, de quien no se separaría ya en todas sus exploraciones del ártico. En su primera expedición con perros, en la primavera de 1892, se lanzó a explorar el inlandsis, la tierra interior de Groenlandia, partiendo de los acantilados de hielo de Bahía McCormick alcanzando el 27 de junio el fiordo Independencia, en la costa noroeste. Regresó el 5 de agosto tras setenta y seis días de campaña y unos 2 000 km sobre el hielo.
Esta expedición puso de manifiesto que Groenlandia no forma parte de un continente, sino que también era una isla. Las posteriores expediciones de Peary desde la isla de Ellesmere establecieron un credo en la conquista del Polo Norte, que se mantiene firme hasta el día de hoy: que el extremo norte de Ellesmere es un punto de partida preferible para las expediciones al Polo Norte (a pesar de su ubicación más al sur), que tomar la salida desde el cabo Morris Jesup, en Groenlandia.
Peary también fue pionero en el uso de un sistema, que él llamaba el «sistema Peary», que hacia un amplio uso de varios equipos de apoyo, que partían antes para avanzar en la ruta y facilitar el rápido progreso de los que venían detrás, y también del uso de escondites para el suministro de provisiones. Su esposa, Josephine, lo acompañó en varias de sus expediciones. Durante el transcurso de sus exploraciones, sufrió la amputación de 8 dedos de los pies.
Sus expediciones de 1898-1902 fueron oscurecidas por un infundado intento de presentarse en 1899 como el primer descubridor visual de lo que él llamó «Tierra Jesup», una tierra localizada al oeste de la isla Ellesmere. En su alegación trataba de que ese avistamiento correspondía a tierras de la isla Axel Heiberg y que fue realizado antes de que la isla fuera descubierta por la expedición del explorador noruego Otto Sverdrup (1899-1902). Esa reclamación de Peary ahora es universalmente rechazada. Sin embargo, otros logros verdaderos y notables de esta expedición si fueron reconocidos y por ellos le fueron concedidas las medallas de oro de la Sociedad Geográfica de América («American Geographical Society») y de la Real Sociedad Geográfica de Londres («Royal Geographical Society of London»), que honraron su tenacidad, la cartografía de las nuevas tierras descubiertas y su descubrimiento, en 1900, del cabo Morris Jesup, en ese momento, el punto más al norte conocido, situado en la punta norte de Groenlandia. Peary también logró alcanzar en 1902 otro de los puntos situados más al norte del hemisferio occidental, el cabo Columbia (83°08′ N, 74°13′O), la punta norte de la isla de Ellesmere.
La siguiente expedición de Peary fue sufragada por una donación de $50.000 de George Crocker. El nuevo buque de Peary, el Roosevelt, luchó por abrirse paso por el hielo entre Groenlandia e isla de Ellesmere, correspondiéndole el honor al navío americano de llegar en ese momento lo más al norte posible en barco. En 1906, con el «sistema Peary» de trineos de perros, inició la conquista del Polo Norte, cruzando a través de un mar agitado de hielo del océano Ártico, partiendo desde la punta norte de la isla Ellesmere, a 83° de latitud norte. La partida fue bien, recorriendo unas 10 millas al día hasta que una tormenta los separó, y Peary se vio inadvertidamente con un compañero sin la suficiente formación en navegación para verificar sus anotaciones desde ese punto hacia el norte. Con insuficientes alimentos y la franqueabilidad del hielo entre él y la tierra como un factor incierto, Peary se empleó en la tarea dando lo mejor de sí mismo y apenas logró escapar con vida entre el hielo fundido. El 20 de abril logró ir hasta los 86°30′ de latitud norte, pero afirmó que al día siguiente logró un nuevo récord mundial aún más al norte, a 87°6′, regresando a los 86°30′ sin haber acampado, lo que implica un viaje de al menos 72 millas náuticas (unos 157,4 km) en esa jornada sin pernoctar, y ello suponiendo que lograse viajar en línea recta, sin desviaciones significativas.