Tal Día como Hoy

Richard Coudenhove-Kalergi

Político austríaco

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Richard Coudenhove-Kalergi (en japonés: リヒャルト・ニコラウス・栄次郎 [Eijiro]・クーデンホーフ=カレルギー; Tokio, 16 de noviembre de 1894-Schruns, 27 de julio de 1972) fue un político y geopolítico austríaco. En 1923 publicó un manifiesto titulado Pan-Europa, que supone la fundación de la Unión Internacional Paneuropea, y con ella, del movimiento paneuropeo.​

Richard era hijo del conde y diplomático Heinrich von Coudenhove-Kalergi, encargado de los negocios del Imperio austrohúngaro en Japón y autor del libro "La idiosincrasia del antisemitismo"; su madre era la japonesa Mitsuko Aoyama.​En sus primeros años, acudió a la escuela episcopal de Brixen, en Tirol del Sur, finalizando sus estudios con las más altas calificaciones. Ingresó en la Theresianische Akademie de Viena, donde estudió entre 1908 y 1913, concluyendo con uno de los mejores expedientes académicos de su promoción. Cursó estudios universitarios en la disciplina de Historia de la Filosofía en las facultades de Múnich y Viena, finalizándolos con una tesis doctoral titulada «Die Objektivität als Grundprinzip der Moral» («La objetividad como principio básico de la moral») en la Universidad de Viena,​ y trabajó como periodista y editor en la revista Paneuropa. Es reconocido como el fundador del primer movimiento popular para una Europa unida.

Posteriormente al manifiesto publicado en 1923, publicó su trabajo más importante, titulado La lucha por Paneuropa (1925-1928) en tres volúmenes. Sus ideas influyeron en Aristide Briand y su discurso en la Sociedad de Naciones del 8 de septiembre de 1929. Tras la anexión de Austria a Alemania, huyó a Francia en 1938, y luego a Estados Unidos en 1940. Allí dio clases en la Universidad de Nueva York hasta 1945, cuando regresó a Francia. En Estados Unidos publicó su obra Cruzada por Paneuropa, en 1944. Luego de su regreso a Francia, fundó la Unión Parlamentaria Europea. En el congreso de dicha Unión en 1947 (8 al 12 de septiembre) defendió la idea de que la creación de un mercado amplio, con una moneda estable, era el vehículo para que Europa reconstruyera su potencial y ocupara el sitio que le correspondía en el concierto de las naciones.

Tras la Primera Guerra Mundial, su tesis principal era que otra confrontación sería inevitable si Europa no superaba sus divisiones y se unía. Sus escritos adquieren tonos casi apocalípticos durante los años 20, insistiendo con fuerza en la necesidad de una total integración europea. Sin embargo, a pesar del apoyo de Briand, su mensaje no tuvo prontas consecuencias políticas. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, argumentó que la integración europea se estaba haciendo en las cancillerías, pero no en el corazón de los ciudadanos.

En 1950 fue la primera persona que recibió el Premio Carlomagno, otorgado por la ciudad alemana de Aquisgrán a la persona que contribuye a la idea de una Europa unida y en "paz".

Coudenhove-Kalergi publicó en Viena un breve libro que constituye uno de los hitos fundamentales del europeísmo: Pan-Europa. Su análisis partía de la consideración de que, tras la Gran Guerra, el Continente había perdido su papel hegemónico en el planeta frente a potencias emergentes extra-europeas como Estados Unidos y Japón, o como la Unión Soviética y el Reino Unido, a los que el conde no incluía dentro de la futura comunidad de naciones europeas. El remedio a esta decadencia era pasar «de la anarquía europea a la organización paneuropea», mediante el estímulo de una visión política y cultural de la identidad común de los habitantes del continente. Su plan contemplaba la convocatoria de una conferencia continental que estableciera un mecanismo de arbitraje para resolver los conflictos entre los estados. Seguiría luego el establecimiento gradual de una Unión Aduanera Paneuropea, paso previo a la constitución de los Estados Unidos de Europa, cuyos habitantes compartirían una ciudadanía común. La Europa federada contaría con un Parlamento con dos cámaras, una popular, elegida directamente por los ciudadanos, y otra federal, con un representante de cada estado miembro, veintiséis estados para los que Coudenhove-Kalergi preveía que mantuviesen pocas cotas de soberanía, pero subordinada al mantenimiento global del sistema liberal y a un modelo de seguridad continental, militar y diplomático, que impidiera futuras guerras.

La Unión Panaeuropea tuvo algún relieve durante los años veinte y los primeros treinta. Su primer congreso, reunido en Viena en 1926, congregó a varios jefes de Gobierno e intelectuales de gran nivel como Sigmund Freud, Albert Einstein y José Ortega y Gasset. Sin embargo, Coudenhove-Kalergi priorizó el plano teórico, de difusión de ideas y principios, y su organización no asumió acciones específicas ante los estados, que llevaran al desarrollo práctico de sus propuestas.​

Coudenhove-Kalergi pasó su adolescencia en las fincas familiares de Bohemia en Ronsperg, conocidas hoy como Poběžovice. Su padre enseñó personalmente a sus dos hijos ruso y húngaro y los fortaleció físicamente. Los llevaba a dar largos paseos bajo cualquier clima, los hacía dormir sobre colchones de paja y tomar duchas frías, y les enseñó a disparar y a esgrimir tan bien que nadie se atrevería jamás a desafiarlos. Como devoto católico practicante, los llevaba a misa todos los domingos. Cada Viernes Santo, cuando la liturgia llegaba al momento de la exhortación «oremus et pro perfidis Judaeis» («Oremos también por los pérfidos judíos»), el viejo conde se levantaba y salía de la iglesia en señal de protesta contra esa expresión de antisemitismo.​

Coudenhove-Kalergi estudió en el Augustiner-Gymnasium de Brixen antes de asistir a la Theresianische Akademie en Viena desde 1908 hasta 1913. Obtuvo su doctorado en filosofía en 1917 por la Universidad de Viena con una tesis sobre Die Objectivität als Grundprinzip der Moral (La objetividad como principio fundamental de la moral).

Durante sus años de estudiante, Coudenhove-Kalergi se casó con la famosa actriz judía vienesa Ida Roland, en abril de 1915. Su matrimonio con una divorciada trece años mayor que él provocó una ruptura temporal con parte de su familia. Su madre, Mitsuko, no aceptó a Ida, considerándola una «mendiga que vive en la orilla del río»,​ un punto de vista tradicional japonés contra los actores y artistas. Su madre, como jefa de la familia, lo expulsó temporalmente del seno familiar, pero cedió solo cuando se enteró de que Coudenhove-Kalergi alcanzó renombre por su concepto paneuropeo.

Los orígenes de Coudenhove-Kalergi se sitúan en la aristocracia austríaca, esta condición la reflejó en sus ideas y en sus alianzas; se identificó y colaboró estrechamente con políticos como Engelbert Dollfuss, Kurt Schuschnigg, Otto von Habsburg, Winston Churchill y Charles de Gaulle.​Todos ellos hostiles al nacionalsocialismo.

Coudenhove-Kalergi es reconocido como el fundador del primer movimiento popular por una Europa unida bajo un modelo supranacional en la historia. Sus influencias intelectuales abarcaron figuras como Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche. En política, fue un entusiasta partidario de los Catorce Puntos proclamados por Woodrow Wilson el 8 de enero de 1918 y de las iniciativas pacifistas de Kurt Hiller. En diciembre de 1921, se unió a la logia masónica «Humanitas» en Viena.​Según Stephen Dorril, en 1922 cofundó la Unión Paneuropea (PEU), bajo el pretexto de ser «la única forma de protegerse contra una eventual hegemonía mundial por parte de Rusia».​En 1923 publicó un manifiesto titulado Pan-Europa, cada ejemplar contenía un formulario de adhesión que invitaba al lector a convertirse en miembro del movimiento Paneuropa. Promovía la socialdemocracia como mejora sobre «la aristocracia feudal de la espada», pero su ambición era crear una sociedad liberal-progresista que superara la democracia masiva con «la aristocracia social del espíritu».​ Las logias masónicas europeas apoyaron su movimiento, incluida la logia Humanitas.​ Pan-Europa fue traducido a los idiomas de los países europeos (excluyendo el italiano, cuya edición no se publicó en ese momento), al idioma construido Occidental​ y a multitud de otros idiomas, excepto el ruso.​En abril de 1924, Coudenhove-Kalergi fundó la revista Paneuropa (1924-1938), de la que fue editor y principal autor. Al año siguiente comenzó a publicar su obra principal, Kampf um Paneuropa (La lucha por Paneuropa, 1925-1928, tres volúmenes). En 1926 se celebró el primer Congreso de la Unión Paneuropea en Viena y los 2000 delegados eligieron a Coudenhove-Kalergi como presidente del Consejo Central, cargo que ocupó hasta su muerte en 1972. Su visión original era un mundo dividido en solo cinco estados: unos Estados Unidos de Europa que vincularían los países continentales con las posesiones francesas e italianas en África; una Unión Panamericana que abarcaría de Norteamérica a Sudamérica; la Mancomunidad Británica rodeando el globo; la URSS abarcando Eurasia; y una Unión Panasiática en la que Japón y China controlarían la mayor parte del Pacífico. Para él, la única esperanza para una Europa devastada por la guerra era federarse siguiendo las líneas que el rumano Aurel Popovici y otros habían propuesto para el disuelto Imperio multinacional de Austria-Hungría. Según Coudenhove-Kalergi, Paneuropa abarcaría y extendería una Austria-Hungría más flexible y competitiva, con el inglés como lengua internacional, hablada por todos además de su lengua materna. Creía que el individualismo y el socialismo aprenderían a cooperar en lugar de competir, e instaba a que el capitalismo y el comunismo se fecundaran mutuamente.​Coudenhove-Kalergi intentó reclutar a destacados políticos europeos para su causa paneuropea. Ofreció la presidencia de la rama austriaca de la Unión Paneuropea a Ignaz Seipel, quien aceptó sin dudar ni un segundo la oferta y recompensó a su beneficiario con una oficina en el antiguo palacio imperial de Viena. Coudenhove-Kalergi no tuvo éxito con Tomáš Masaryk, quien lo remitió a su primer ministro poco cooperativo Edvard Beneš, priorizando la soberanía nacional checa sobre proyectos supranacionales. La idea de Paneuropa obtuvo principalmente apoyo de políticos antifascistas, antinacionalistas y antimonárquicos como el italiano Carlo Sforza. Aunque Coudenhove-Kalergi no logró convencer a Benito Mussolini, sus ideas influyeron en Aristide Briand a través de su discurso a favor de una Unión Europea en la Sociedad de Naciones el 8 de septiembre de 1929, así como en su famoso «Memorándum sobre la Organización de un Régimen de Unión Federal Europea» de 1930.​Coudenhove-Kalergi propuso en 1929 la «Oda a la alegría» de Beethoven como Himno de Europa, que más tarde propuso en 1955 como himno para la Unión Europea. En 1930 propuso un Día de Europa en mayo​ y en 1932 propuso celebrar cada 17 de mayo, aniversario de la publicación del «Memorándum» de Aristide Briand en 1930.​Su paneuropeísmo despertó repulsión en Adolf Hitler, quien denunció su pacifismo y economicismo mecánico, y menospreció a su fundador como «un bastardo».​​ La visión de Hitler sobre Coudenhove-Kalergi era que el «mestizo sin raíces, cosmopolita y elitista» repetiría los errores históricos de los antepasados Coudenhove que habían servido a la Casa de Habsburgo.​ En 1928, Hitler escribió sobre su oponente político en su Zweites Buch, describiéndolo como «Aller welts bastarden (bastardo común) Coudenhove».​​Hitler argumentó en su libro secreto de 1928 que eran inadecuados para la futura defensa de Europa contra América. Mientras América llenaba su espacio vital norteamericano, «el impulso activista natural propio de las naciones jóvenes se dirigirá hacia afuera». Pero entonces «un Estado paneuropeo pacifista-democrático mezclado» no podría oponerse a Estados Unidos, según la concepción de «ese bastardo común, Coudenhove-Kalergi...»​ La contundente crítica de los nacionalsocialistas contra Coudenhove-Kalergi y su visión europea formarían décadas después la base de la teoría conspirativa del Plan Kalergi.​Los nacionalsocialistas consideraban que la Unión Paneuropea estaba bajo el control de la masonería y el judaísmo internacional.​ En 1938 se publicó un libro nacionalsocialista en alemán, Die Freimaurerei: Weltanschauung, Organisation und Politik (La masonería: su visión del mundo, organización y políticas), que atacaba la membresía de Coudenhove-Kalergi en la masonería, organización suprimida por los nacionalsocialistas.​Coudenhove-Kalergi había abandonado la logia masónica vienesa en 1926 como estrategia para evitar las críticas que en ese momento surgían sobre la relación entre el movimiento paneuropeo y la francmasonería.

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