Ricardo Claro Valdés (Santiago, 26 de agosto de 1934-Santiago, 28 de octubre de 2008) fue un abogado y empresario chileno, más conocido por ser el principal accionista del Grupo Claro. Fue propietario de Mega, Diario Financiero, el operador de televisión por cable Metrópolis — luego Metrópolis Intercom y más tarde VTR—, Revista Capital, Revista Paparazzi, Elecmetal (proveedor metalúrgico para la minería), Revista ED, CristalChile y la Compañía Sudamericana de Vapores.
Era hijo de Gumercindo Claro Matte y de Ema Valdés Ramos. Su abuelo materno fue Ricardo Valdés Bustamante (1880-1951) casado con Rosa Ramos Sarratea, quien, entre otras cosas, fue senador por el partido Liberal y ministro de Hacienda.
Ricardo Claro estudió en el Saint George's College. Terminado el colegio, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile en 1952. Ese año conoció al profesor Jaime Eyzaguirre, quien dejó una gran influencia en Claro. Fue durante esta época que militó en la Juventud Conservadora, hasta que en 1954 se retiró de ella y prometió no volver a militar en ningún partido político. En 1956 denunció a una compañera de curso de ser comunista, lo que en aquel momento era penado por la Ley de defensa de la Democracia. En el momento de ser detenida, Claro indicó a viva voz a los Carabineros quién era la compañera en cuestión. Por el hecho fue expulsado de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, siendo la única expulsión en la historia de la federación. Se licenció como abogado en 1958.
Fue socio del estudio de abogados Claro y Cía. desde 1960, mismo año en que ingresó como profesor de Política Fiscal, Monetaria y Crediticia en la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, hasta 1964. Entre 1961 y 1996 fue profesor de Política Económica de la misma universidad, y entre 1978 y 1981 fue profesor de Introducción a la Economía en la Academia Superior de Seguridad Nacional.
Junto a Fernando Larraín Peña y Javier Vial, formó en 1976 el grupo conocido como "Los Pirañas". Fue asesor económico de Relaciones Exteriores de la dictadura militar entre 1973 y 1975. Relacionado con la DINA, policía secreta del régimen.
En más de una oportunidad también se jactó de haber predicho la recesión de 1982. Dijo incluso habérselo anunciado al general Pinochet en persona, sin que haya sido tomado en serio. Ese fue el punto de inflexión. El fin de su romance con el régimen. La prueba está en el apodo de “gásfiter” que recibió ante sus críticas públicas a los conductores de la política económica.
En 1982 el desafecto subió de nivel. La crisis económica estaba desatada cuando el columnista de La Tercera lanzó durísimas críticas contra el ministro Sergio de Castro, contra el conjunto de los Chicago Boys y, de paso, contra El Mercurio, al que calificó como “el periódico que incita a la destrucción sistemática de la economía del país”. La columna se tituló ¡Basta! y no fue publicada hasta la muerte del empresario.
Éxitos en su vida social y empresarial
En 1992 fue nombrado por la Santa Sede comendador de la Orden de San Silvestre.
En el año 2000 se convirtió en el mayor inversionista chileno en ese país, tras comprar la naviera Norasia.
En el año 2001, el Diario El Mercurio lo nombra el "hombre más temido de Chile".
En 2002 Claro escribe el prólogo para el libro "Jaime Eyzaguirre. En su tiempo", escrito por Álvaro Góngora, Alexandrine de la Taille y Gonzalo Vial Correa. En él narra su cercanía al profesor Jaime Eyzaguirre y la influencia que éste tuvo en su formación católica.
En 2008 Claro fue elegido "empresario del año" en la Cena Anual de la Cámara de Comercio chilena en Estados Unidos.
Ricardo Claro se hizo conocido para la opinión pública el 23 de agosto de 1992, a raíz del caso Piñeragate. En ese día Megavisión transmitía el programa político A eso de..., cuando Claro irrumpe en su estudio y revela una grabación con el propósito de "proteger la independencia del canal", pues un periodista de dicho programa, Jorge A. Richards, se vería aludido en esa grabación. En la grabación, se escuchaba la voz de Sebastián Piñera junto a su amigo Pedro Pablo Díaz, comentando cómo encerrar en un debate de televisión a Evelyn Matthei, insinuando que debería hablarse del divorcio para que la candidata quedara en una postura incómoda debido a su reconocido conservadurismo y revelara ciertas contradicciones de la candidata, como por ejemplo, demostrar que Matthei profesaba el catolicismo pero no lo practicaba.
Piñera estaba invitado al programa de debate, pero no estaba en cámara cuando se reprodujo la cinta, y apareció tras una pausa comercial aceptando la responsabilidad por lo dicho en el contexto de una conversación privada y cuestionando el espionaje.
La grabación le fue entregada a Claro por un desconocido, por encargo de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) que obedeció altos mandos en orden a desacreditar a Piñera, entonces precandidato presidencial y figura demasiado liberal para las Fuerzas Armadas.
Conflicto con Edmundo Eluchans
El round con Julio Ponce Lerou no fue ni por lejos el único que protagonizó Ricardo Claro en tribunales. Más célebre fue todavía el enfrentamiento que tuvo con el abogado y exdiputado del Partido Conservador, Edmundo Eluchans Malherbe.