El rhythm and blues, a menudo abreviado como R&B o R'n'B (pronunciación en inglés: /ˌɑːɹənˈbiː/), es un género de música popular afroamericana que tuvo su origen en Estados Unidos en los años 1940 a partir del blues, el jazz y el góspel. Se describió como «una música basada en el jazz, movida, y con un ritmo insistente». Constituyó la base musical para el desarrollo del rock and roll.
El término ha experimentado desde entonces algunas variaciones de significado. En los primeros años de la década del 1950, se solía llamar rhythm and blues a los discos de blues, pasando pocos años después a referirse a un blues eléctrico que incorporaba góspel y soul. En los años 1970, el rhythm and blues se convirtió en un término genérico que incluía la música soul y el funk. En los 80, se desarrolló un nuevo estilo de R&B, alejado ya del original, que pasó a conocerse como «R&B contemporáneo».
En la actualidad es habitual usar el término rhythm and blues (o R&B) para referirse a este último género contemporáneo.
Etimología, definiciones y descripción
Aunque se atribuye a Jerry Wexler de la revista Billboard la acuñación del término «rhythm and blues» como término musical en Estados Unidos en 1948, el término se utilizó en Billboard ya en 1943. Sustituyó al término «race music», que originalmente procedía de la comunidad negra, pero que se consideró ofensivo en el mundo de la posguerra. El término «rhythm and blues» fue utilizado por Billboard en sus listas de éxitos desde junio de 1949 hasta agosto de 1969, cuando su lista «Hot Rhythm & Blues Singles» fue rebautizada como «Best Selling Soul Singles». Antes de que se instaurara el nombre de «Rhythm and Blues», varias compañías discográficas ya habían empezado a sustituir el término «música de raza» por el de «serie sepia».
El escritor y productor Robert Palmer definió el rhythm & blues como «un término global que se refiere a cualquier música hecha por y para los negros americanos». Ha utilizado el término «R&B» como sinónimo de jump blues. Sin embargo, AllMusic lo separa del jump blues por las mayores influencias góspel del R&B. Lawrence Cohn, autor de Nothing but the Blues, escribe que «rhythm and blues» fue un término paraguas inventado por conveniencia de la industria. Según él, el término abarcaba toda la música negra excepto la música clásica y la música religiosa, a menos que una canción góspel vendiera lo suficiente como para entrar en las listas de éxitos. Bien entrado el siglo XXI, el término R&B sigue utilizándose (en algunos contextos) para categorizar la música hecha por músicos negros, a diferencia de los estilos de música hechos por otros músicos.
En la música comercial de rhythm and blues típica de los años 50 a los 70, las bandas solían estar formadas por piano, una o dos guitarras, bajo, batería y saxofón. Los arreglos se ensayaban hasta el punto de no suponer ningún esfuerzo y a veces se acompañaban de vocalistas de fondo. Las partes simples y repetitivas se entrelazan, creando un impulso y una interacción rítmica que produce texturas suaves, cadenciosas y a menudo hipnóticas, sin llamar la atención sobre ningún sonido individual. Aunque los cantantes se comprometen emocionalmente con las letras, a menudo de forma intensa, permanecen frescos, relajados y con el control. Las bandas vestían con trajes, e incluso con uniformes, una práctica asociada a la música popular moderna que los intérpretes de rhythm and blues aspiraban a dominar. Las letras a menudo parecían fatalistas, y la música solía seguir patrones predecibles de acordes y estructura.
Una publicación de la Smithsonian Institution ofrecía este resumen de los orígenes del género en 2016.Una música claramente afroamericana que se nutre de los profundos afluentes de la cultura expresiva afroamericana, es una amalgama de jump blues, big band swing, gospel, boogie y blues que se desarrolló inicialmente durante un período de treinta años que abarca la era de la segregación racial legalmente sancionada, los conflictos internacionales y la lucha por los derechos civiles.
El término «rock and roll» tenía una fuerte connotación sexual en el jump blues y el R&B, pero cuando el DJ Alan Freed se refirió al rock and roll en la radio convencional a mediados de la década de 1950, «el componente sexual se había atenuado lo suficiente como para que se convirtiera simplemente en un término aceptable para bailar».
En su primera manifestación, el R&B fue el predecesor del rock and roll (no son pocos que hasta dicen que la diferencia solo era de nombre) y el tío del rockabilly (al mezclarse con corrientes varias del country). Tiene fuertes influencias del jazz y el jump, además de la música góspel, y no en pocas veces de compases afrocaribeños (ejemplo, el uso subliminal del concepto cubano de la «clave»).
Las primeras grabaciones de rock and roll consistían de canciones R&B como «Rocket 88» de Ike Turner y «Shake, Rattle and Roll» de Big Joe Turner, haciendo aparición en las listas de música popular y en las de R&B. «Whole Lotta Shakin' Goin' On», el primer éxito de Jerry Lee Lewis, fue una versión de un tema de R&B que alcanzó el puesto más alto en las listas de música popular, R&B y country.
Los músicos prestaron poca atención a la diferencia entre el jazz y el R&B y, frecuentemente, grababan para ambos géneros. Numerosos artistas de swing (por ejemplo: Jay McShann, Tiny Bradshaw y Johnny Otis) también grabaron música R&B. Count Basie tenía una emisión semanal en directo desde Harlem. Incluso un icono del bebop como era Tadd Dameron estuvo dos años como pianista de Bull Moose Jackson tras establecerse en el bebop. Además, muchos de los músicos para los que Charlie Mingus tocaba jazz eran veteranos del R&B. Otras leyendas fueron Lionel Hampton y Eddie Vinson.
La década de 1950 fue la primera del R&B. Coincidiendo con otros géneros como el jazz y rock and roll, el R&B también desarrolló otras variaciones regionales. Algunos artistas notables fueron Fats Domino (con los éxitos «Blueberry Hill» y «Ain't That a Shame»), Professor Longhair, Clarence «Frogman» Henry, Frankie Ford, Solomon Burke, Irma Thomas, Bo Diddley, The Neville Brothers y Dr. John.
The Platters fue otro conjunto musical que se caracterizó por incursionar en este género de música.
Posteriormente, en los años 1960 y 70, el rhythm & blues tradicional evolucionó hacia nuevos estilos como fueron el soul, el funk y la música disco, quedando rhythm & blues como un término empleado de forma genérica para referirse a todos ellos.
El rhythm and blues contemporáneo (conocido también como contemporary R&B o simplemente R&B), surge tras la decadencia de la música disco y el funk en los años 80, convirtiéndose a partir de entonces en la corriente principal (mainstream) del R&B. Entre las características que lo diferencian del rhythm & blues de la década anterior (constituido mayormente por los estilos soul, funk y disco) están la introducción de sonidos sintetizados y cajas de ritmos, además de un mayor acercamiento al género del pop, llegando en cierto modo a integrarse en él. Otras características son su cuidada producción y el frecuente empleo del melisma en la voz. Las primeras figuras de esta nueva era del R&B son Michael Jackson, Earth, Wind & Fire, Sade, Prince, Tina Turner, Janet Jackson o Whitney Houston, a las que más adelante (comienzos del siglo XXI) se sumarán nombres como Beyoncé, Rihanna, Joss Stone, Amy Winehouse, Justin Timberlake, Bruno Mars, Chris Brown, The Weeknd, Ariana Grande y Zayn Malik.
Surgió también en los primeros años del R&B una tendencia de boy bands en Estados Unidos y el Reino Unido que mezclaban con bases típicas del pop acompañadas de instrumentos y letras del R&B, y a veces incluso rapeos del hiphop. Ejemplos de esto fueron New Edition y New Kids on the Block, seguidos más tarde por Boyz II Men, Backstreet Boys, 'N Sync y Chase Atlantic.
En 1986, Teddy Riley comenzó a producir grabaciones de R&B que incluían influencias del cada vez más popular género hip hop. Esta combinación del género R&B y los ritmos del hip hop fue conocido como new jack swing y fue continuada por otros artistas. Esta influencia del hiphop se vería también en el estilo hiphop soul producido por Mary J. Blige.