La República de China (RDC o RCh; en chino tradicional, 中華民國; pinyin, Zhōnghuá Mínguó; Wade-Giles, Chung-hua Min-kuo) es un país soberano situado en Asia Oriental. Su nombre oficial está ligado a un reconocimiento limitado desde 1949 al estar ubicado principalmente en el archipiélago de Taiwán (en chino tradicional, 臺灣; pinyin, Táiwān), este último es el nombre con el que es popularmente conocido. Sus países vecinos son la República Popular China (RPC) al noroeste, Japón al noreste, y Filipinas al sur. La isla de Taiwán, también conocida históricamente como Formosa, tiene un área de 35 808 km², con cadenas montañosas que dominan los dos tercios orientales y llanuras en el tercio occidental, donde se concentra su población altamente urbanizada. Taipéi es la capital y conforma el área metropolitana más grande. Otras ciudades importantes son Kaohsiung, Taichung, Tainan y Taoyuan. Con 23.4 millones de habitantes, Taiwán se encuentra entre los Estados más densamente poblados y es el país con más habitantes y con la economía más potente de entre aquellos que no forman parte de las Naciones Unidas.
En 1912, China tomó legalmente el nombre de República de China, tras el derrocamiento de la monarquía. En 1949, al finalizar la guerra civil, el Partido Nacionalista fue desplazado por el Partido Comunista de la mayor parte del territorio chino, quedando limitado al territorio del archipiélago de Taiwán, con el nombre de República de China, mientras que el resto del país tomó el nombre de República Popular de China. Ambos gobiernos sostuvieron que China seguía siendo un solo país y cada uno de ellos se atribuyó su representación.
Durante la época de la Guerra Fría, debido a este enfrentamiento ideológico entre los dos regímenes chinos, la República de China fue citada frecuentemente como China nacionalista, al mismo tiempo que la República Popular China era identificada con los apelativos de «popular» o «comunista». La realidad territorial actual ha hecho que en las últimas décadas estos nombres hayan caído en desuso, y por lo tanto la República de China —también conocida como China Taipéi en grandes eventos deportivos— habitualmente a nivel internacional recibe la denominación de «Taiwán» mientras que el nombre de «China» internacionalmente se aplica principalmente a la República Popular China, eso se debe a que la gran mayoría de los Estados reconocen como la legítima China a la República Popular China y no a la República de China.
A principios de la década de 1960, Taiwán entró en un período de rápido crecimiento económico e industrialización llamado el «milagro de Taiwán». A finales de la década de 1980 y principios de la década de 1990, la República de China pasó de una dictadura militar de un solo partido a una democracia multipartidista con un sistema semipresidencial. De hecho, la economía industrial orientada a la exportación de la RDC es la 21.ª más grande del mundo, con importantes contribuciones a la fabricación de acero, maquinaria, electrónica y productos químicos. La RDC es un país desarrollado, que ocupa el puesto 15.º en el PIB per cápita. Está altamente calificado en términos de libertades políticas y civiles, educación, atención médica y desarrollo humano.
El estatus político de la República de China sigue siendo incierto. La RDC ya no es miembro de la ONU, ya que fue reemplazada por la República Popular China en 1971. Taiwán es reclamada por la República Popular China, que rechaza las relaciones diplomáticas con países que la reconocen. Taiwán mantiene vínculos oficiales con 14 de los 193 Estados miembros de la ONU y la Santa Sede. Las organizaciones internacionales en las que participa la RPC se niegan a otorgar membresía a Taiwán o le permiten participar solo de manera no estatal. Taiwán es miembro de la Organización Mundial del Comercio, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y el Banco Asiático de Desarrollo bajo varios nombres. Los países cercanos y los países con grandes economías mantienen vínculos no oficiales con la RDC a través de oficinas de representación e instituciones que funcionan como embajadas y consulados de facto. A nivel nacional, la principal división política es entre los partidos que favorecen la eventual reunificación china y promueven una identidad china en contraste con aquellos que aspiran a mantener la independencia y promueven la identidad taiwanesa, aunque ambas partes han moderado sus posiciones para ampliar su atractivo.
El nombre oficial del estado es «República de China»; también se ha conocido con varios nombres a lo largo de su existencia. Poco después del establecimiento de la República de China en 1912, mientras dicho estado todavía se hallaba en el continente chino y Taiwán bajo dominio japonés, el gobierno chino utilizó la forma abreviada «China» (Zhōngguó, 中國) para referirse a sí mismo, que deriva de zhōng («central» o «medio») y guó («Estado», «Estado-nación»), un término que también se desarrolló bajo la dinastía Zhou en referencia a su dominio real, y el nombre se aplicó luego al área alrededor de Luoyi (actual Luoyang) durante la dinastía Zhou Oriental y luego a la Llanura Central de China antes de ser utilizado como sinónimo ocasional del Estado durante la dinastía Qing.
Durante las décadas de 1950 y 1960, después de que el gobierno se retirase a la isla de Taiwán al perder la guerra civil china, comúnmente se la denominó «China nacionalista» (o «China libre») para diferenciarla de la «China comunista» (o «China roja»).
Ya en Taiwán, la República de China fue miembro de las Naciones Unidas en representación de «China» hasta 1971, cuando perdió su asiento ante la República Popular de China. Durante las décadas siguientes, la República Popular de China ha pasado a ser conocida comúnmente como «China», mientras la República de China ha pasado a ser conocida como «Taiwán», el nombre de la isla principal, que comprende el 99 % del territorio bajo su control. En algunos contextos, especialmente en publicaciones gubernamentales de la República de China, el nombre se escribe como «República de China (Taiwán)», «República de China/Taiwán» o, a veces, «Taiwán (ROC)», siglas en inglés de Republic of China, para diferenciar esta «República de China» de la que gobernó el continente chino de 1912 a 1949.
Actualmente, la República de China (Taiwán) participa en la mayoría de los foros y organizaciones internacionales bajo el nombre de «China Taipéi» (Chinese Taipei), debido a la presión diplomática de la República Popular de China, que trata de evitar que los demás países puedan referirse al país como «Taiwán» o «República de China» (los dos nombres oficiales que aparecen en los documentos de identidad taiwaneses), puesto que esto reafirmaría que se trata de un país independiente. Por lo tanto, es el nombre pactado con el que se ha permitido al equipo taiwanés competir en los Juegos Olímpicos desde 1984, y fue el nombre de Taiwán como observador en la Organización Mundial de la Salud, de donde fue expulsada en 2017 por presión del gobierno chino. En 2020, durante la pandemia del coronavirus, el gobierno chino también presionó a la OMS para que censurara a Taiwán y se refiriera al país como «Taipei y alrededores» («Taipei and environs»). Anteriormente, ya había presionado a la OMS para hacer pasar a Taiwán por una municipalidad de China, logrando que brevemente fuera apodada «Municipalidad de Taipei».
La isla de Taiwán ha sido habitada desde hace al menos 30 000 años; su población original es de origen malayo-polinesio y desarrolló una sociedad agraria de la que se conoce poco debido a la falta de documentos escritos. No es hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI cuando se comienzan a tener testimonios escritos de la historia de la isla. Los portugueses fueron los primeros europeos en llegar al territorio, denominando la isla Formosa (‘hermosa’), sin embargo, los primeros en asentarse fueron los españoles, quienes construyeron un poblado denominado San Salvador, en el norte de la isla. Los holandeses, por su parte, se asentaron en el sur de la isla, expulsando en 1642 a los españoles y dominando por primera vez a la población originaria de la isla, estableciendo un gobierno colonial en la Formosa neerlandesa durante un periodo de 40 años. La presencia de los holandeses en la isla, frenó el avance territorial de Japón, que se interesó en conquistar Formosa.