La República Popular China (en chino, 中华人民共和国; pinyin, ), mayormente conocida como China (中国, ), es un país soberano de Asia Oriental con capital en Pekín. Es el segundo país más poblado del mundo (hasta 2023 era el primero, cuando fue superado por India). Es la primera economía mundial en PIB por paridad de poder adquisitivo (PPA),y la segunda a precios corrientes (nominal), tras Estados Unidos. Se constituye como un Estado socialista de partido hegemónico gobernado por el Partido Comunista de China.
Está dividida en veintidós provincias, cinco regiones autónomas, cuatro municipios bajo jurisdicción central (Pekín, Tianjin, Shanghái y Chongqing) y dos regiones administrativas especiales, que son Hong Kong y Macao. Asimismo, reclama la provincia de Taiwán, que es controlada por la República de China con un estatus político de la isla controvertido después del fin de la guerra civil china, cuando sirvió de refugio a los nacionalistas del Kuomintang.
Con una superficie de 9 596 960 km², China ―que tiene fronteras con catorce Estados soberanos― es el tercer país más extenso del planeta por superficie terrestre detrás de Rusia y Canadá y el cuarto si se cuentan las masas de agua, detrás de Rusia, Canadá y los Estados Unidos. El paisaje chino es vasto y diverso, desde las estepas y los desiertos del Gobi y Taklamakán en el árido norte hasta los bosques subtropicales en el húmedo sur. Las cordilleras montañosas del Himalaya, el Karakórum, Pamir y Tian Shan la separan del sur y el centro de Asia. Los ríos Yangtsé y Amarillo, tercero y sexto más largos del mundo, discurren desde la meseta tibetana hasta desembocar en las densamente pobladas costas orientales. China tiene 14 500 km de costa a lo largo del océano Pacífico, en donde está bañada por los mares Amarillo, de Bohai, de China Oriental y de la China Meridional.
China fue una de las principales potencias económicas del mundo durante la mayor parte de los dos milenios que van del siglo I al XIX. La civilización china, una de las más antiguas del mundo, floreció en la fértil cuenca del río Amarillo. Durante milenios su sistema político se basó en monarquías hereditarias, conocidas como dinastías. La primera de las cuales fue la semimitológica dinastía Xia en torno al 2000 a. C. Desde el 221 a. C., cuando la dinastía Qin conquistó diversos estados y formó el primer Imperio chino, el país se ha expandido, fracturado y ha sido reformado en numerosas ocasiones. La República de China derrocó a la última dinastía en 1911 y gobernó la China continental hasta 1949. Después de la derrota del Imperio del Japón en la Segunda Guerra Mundial y la retirada de sus tropas de China, el Partido Comunista de China se impuso en la guerra civil china y proclamó la República Popular China en Pekín el 1 de octubre de 1949. El derrotado régimen de la República de China, dominado por el partido Kuomintang, trasladó su Gobierno a Taipéi y, desde entonces, la jurisdicción de la República de China se limita a Taiwán y algunas islas periféricas.
Desde la introducción de las reformas económicas de 1978 (oficialmente Reforma y Apertura), China ha sido la economía de más rápido crecimiento del mundo, manteniéndose como la segunda potencia por PIB nominal. China es, además, el mayor exportador e importador de bienes y la primera potencia industrial. China dispone del ejército más numeroso del mundo, posee armas nucleares y cuenta con el segundo presupuesto militar después de Estados Unidos. La República Popular China es miembro de la ONU desde 1971, año en que reemplazó a la República de China como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y es reconocida diplomáticamente por casi todos los países del mundo. También es miembro formal o informal de numerosas organizaciones multilaterales, como la OMC, la APEC, los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y el G20. Representando el 40% de la manufactura mundial, y consolidándose como una fuerza económica, política, y cultural líder en el mundo,China es considerada por numerosos analistas como una superpotencia emergente.
La palabra española «China», al igual que en otras lenguas romances y germánicas, deriva del sánscrito Cīna (चीन); se cree que podría derivar del nombre del Estado Qin (秦, Chin) y posterior dinastía Qin, la primera dinastía del Imperio chino (220 a. C.). El primer registro de este término data de 1516, en el diario del explorador portugués Duarte Barbosa. En español antiguo el país era llamado Catay.
Los nombres con los que se llamaban a sí mismos como país eran los nombres de los estados o dinastías chinas respectivas, aunque también hay dos antiguos términos que pueden traducirse como China. Zhongguó (en chino simplificado, 中国: de zhong —‘central’ o ‘medio’— y guó —‘país’ o ‘países’), es decir, «el país central» o «el reino del medio» y, en tiempos de los Reinos combatientes y anteriores, a los «países centrales» de la Llanura Central; el término zhongguó apareció en varios textos antiguos, como el Clásico de historia del siglo VI a. C. Huaxia (en chino simplificado, 华夏; pinyin, Huáxià), término todavía más antiguo que zhongguó, en un origen no se refería a un país o etnia en particular, sino a las «poblaciones civilizadas» en contraposición a las tribus «bárbaras». Los chinos no fueron los únicos en percibir a su país como el «centro del mundo», ya que casi todas las civilizaciones de la Antigüedad se percibían a sí mismas como el centro de la tierra conocida.
La palabra zhongguó es lo más cercano a la traducción de China en chino, que se usó ampliamente hasta el siglo XIX; no obstante, en la actualidad tanto la RPC como la República de China (Taiwán) utilizan en su nombre oficial el término híbrido Zhonghuá (en chino simplificado, 中华; pinyin, Zhōnghuá), derivado de la unión de zhong y hua. El nombre oficial del país es República Popular China (en chino simplificado, 中华人民共和国; pinyin, Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó).
La evidencia arqueológica sugiere que los primeros homínidos que habitaron China llegaron a ese país hace aproximadamente 2.25 millones de años. Una cueva en Zhoukoudian —cerca de la actual Pekín— contiene fósiles que datan de entre los años 680 000 y 780 000 a. C. y pertenecen al llamado hombre de Pekín, una subespecie de Homo erectus que vivía de la caza y la recolección, utilizaba el fuego y herramientas de piedra. En el mismo sitio del hombre de Pekín se hallaron restos de un Homo sapiens, que datan de 18 000-11 000 a. C. La evidencia más temprana de un ser humano completamente moderno en China se encuentra en Liujiang (Guangxi), donde se encontró un cráneo que ha sido fechado en aproximadamente 67 000 años. Sin embargo, persiste la controversia sobre la datación de los restos de Liujiang, especialmente cuando se compara con otros esqueletos similares, como el hallado en Minatogawa, en la isla de Okinawa. Algunos expertos afirman que desde hace cinco mil años existió una forma de protoescritura en China.
La dinastía Xia fue la primera dinastía del país, aunque todavía no han hallado pruebas concretas de su existencia, solo se tienen registros literarios.Según estas menciones en textos antiguos, se calcula que esta dinastía pudo haber reinado hacia el año 2205 a. C. Precediendo a la dinastía Xia, encontramos la narrativa de un diluvio y el periodo de los Tres Augustos: Fu Xi, Huang Di y Shen Nong. En tiempos previos a la fundación de la dinastía Xia, el poder supremo se basaba en la alternancia en el gobierno entre los Xia y Chi You.
La primera dinastía china que dejó verdaderos registros históricos fueron los Shang, quienes mantuvieron un sistema vagamente feudal a orillas del río Amarillo entre los siglos XVII y IX a. C. Aunque los primeros Shang gobernaron en el sur de la provincia de Shandong, zona pantanosa en aquella época, alcanzaron mayor poder que las tribus situadas en el este del país, llamadas genéricamente yi, con los que mantuvieron estrechas alianzas. El rey Tang, considerado como un rey capaz y virtuoso, expulsó a los Shang de la región y estableció la capital de su reino en Erligang.