La República Democrática Alemana (en alemán, Deutsche Demokratische Republik; abreviado DDR o, en español, RDA) —comúnmente denominada Alemania Oriental, Alemania del Este o Alemania Democrática (en alemán, Ostdeutschland, también escrito Ost-Deutschland)— fue un Estado socialista que existió en la Europa Central durante el período de la Guerra Fría. Fundada en 1949, en el territorio de Alemania que se encontraba bajo ocupación soviética tras el final de la Segunda Guerra Mundial, dejó de existir en 1990 cuando se incorporó a la República Federal de Alemania (RFA) tras el proceso denominado «reunificación alemana».
A finales de 1948 las autoridades de la Unión Soviética transfirieron las responsabilidades administrativas a los comunistas pero hasta el 7 de octubre de 1949 la RDA no se fundó como un Estado propiamente dicho. Sin embargo, las Fuerzas soviéticas permanecieron en el país hasta su disolución. La lógica de la Guerra Fría llevó a que muchos países occidentales, en aplicación de la Doctrina Hallstein, no reconocieran inicialmente a la RDA. La propia RFA no reconoció a la RDA como Estado —considerándolo un territorio bajo ocupación extranjera— hasta los años 1970 cuando Willy Brandt impulsó la Ostpolitik. Tras ello se normalizaron las relaciones diplomáticas entre ambas Alemanias y se produjo el reconocimiento mutuo.
En política interior, el Estado fue gobernado hasta 1989 por el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), que mantuvo una posición hegemónica durante cuatro décadas. También existían otros partidos políticos agrupados, junto al SED, en el denominado «Frente Nacional de la Alemania Democrática».
La RDA tenía una economía planificada y considerablemente intervenida por el Estado. Aunque tras la Segunda Guerra Mundial tuvo que pagar significativas reparaciones de guerra a la Unión Soviética, lo que supuso la deslocalización industrial, se calificó al país como la economía del Bloque Oriental que mayor éxito alcanzó.
Su capital fue establecida en Berlín Este y el resto del país comprendía la zona de ocupación soviética, siendo su frontera en el este la línea Óder-Neisse. Por su parte, la RFA (o Alemania Occidental) tenía como capital la ciudad de Bonn, y abarcaba los territorios de ocupación dirigidos por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, y Berlín Oeste, que era un enclave separado del resto de la RFA. De este modo, Berlín fue uno de los grandes símbolos de la Guerra Fría.
Esta particularidad geopolítica y el proceso de huida hacia el oeste de alemanes orientales, disconformes con el Gobierno, acabarían llevando al Gobierno de la RDA a fortificar su frontera occidental y, en 1961, a levantar el llamado Muro de Berlín.
El nombre oficial era Deutsche Demokratische Republik («República Democrática Alemana»), generalmente abreviado como DDR (RDA, GDR en español e inglés, respectivamente). Ambos términos se utilizaron en la Alemania Oriental, con un uso cada vez mayor de la forma abreviada, especialmente desde que la Alemania Oriental consideró a los alemanes occidentales y los berlineses occidentales como extranjeros tras la promulgación de su segunda constitución en 1968. Los alemanes occidentales, los medios de comunicación occidentales y los estadistas evitaban inicialmente el nombre oficial y su abreviatura, optando en su lugar por términos como Ostzone («Zona Este» o «Zona Oriental»), Sowjetische Besatzungszone («Zona de Ocupación Soviética»; a menudo abreviado como SBZ) y sogenannte DDR o «la llamada RDA».
El centro del poder político en el Berlín Oriental se denominó Pankow (la sede de mando de las fuerzas soviéticas en la Alemania Oriental se llamaba Karlshorst). Con el tiempo, sin embargo, la abreviatura DDR también fue empleándose cada vez más coloquialmente por los medios de comunicación de la Alemania Oriental y la Alemania Occidental.
Cuando lo usaban los alemanes occidentales, Westdeutschland (Alemania Occidental) era un término casi siempre en referencia a la región geográfica de la Alemania Occidental y no al área dentro de los límites de la República Federal de Alemania. Sin embargo, este uso no siempre fue coherente y los berlineses occidentales solían emplear el término Westdeutschland para designar la República Federal. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Ostdeutschland (este de Alemania) se usaba para describir todos los territorios al este del río Elba, como se refleja en los trabajos del sociólogo Max Weber y el teórico político Carl Schmitt.
Concluida la Segunda Guerra Mundial y con el territorio alemán ocupado, este había sido dividido en cuatro zonas bajo control de las tropas de los Aliados. La República Democrática Alemana se fundó el 7 de octubre de 1949 en la zona de Alemania que se encontraba bajo control militar soviético, con Wilhelm Pieck como primer presidente. La Unión Soviética fue el primer país en reconocer a la RDA como Estado y en establecer relaciones diplomáticas con él, seguida ese mismo año por otros Estados socialistas: Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, la República Popular China, Corea del Norte, Rumanía, Polonia y Hungría. La República Federal Alemana, fundada el 23 de mayo de 1949, se negó a reconocer a la RDA, y durante dos décadas la siguió considerando como un territorio bajo ocupación militar soviética.
El 10 de marzo de 1952, Iósif Stalin propuso una unificación de los dos países alemanes bajo la premisa de neutralidad militar —la Nota de Stalin—, y no propuso que la RDA fuera un Estado socialista, tratando de dejar abierto el camino hacia una eventual Alemania reunificada en el marco de la Guerra Fría. Sin embargo, su actitud cambió rápidamente cuando en 1952 las potencias de la OTAN y el gobierno de la RFA, entonces en manos de Konrad Adenauer —quien dijo: «Prefiero una media Alemania por completo a una Alemania completa a medias»—, rechazaron la llamada Nota de Stalin —la propuesta de la nota era la reunificación alemana y el retiro de las superpotencias de la política interna—. A partir de ese momento se aceleraron la colectivización de la agricultura y la nacionalización de empresas.
En julio de 1952 se disolvieron los cinco estados federados de la RDA y fueron reemplazados por 14 distritos.
El 17 de junio de 1953 la zona oriental de Berlín fue escenario de una serie de manifestaciones en contra del aumento de las cuotas de producción. Tales manifestaciones no tardaron en extenderse a otras ciudades del país y convertirse también en una abierta crítica a la política gubernamental del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED). Las protestas fueron sofocadas por los tanques del Ejército soviético que permanecían en territorio alemán, provocando decenas de víctimas mortales, aunque la cifra es objeto de discusión entre los historiadores.
El 13 de agosto de 1961, tras numerosos episodios de huida hacia la RFA de ciudadanos de la RDA que conseguían eludir los controles fronterizos de la policía comunista, se construyó el denominado Muro de Berlín y se comenzó a fortificar la frontera. Vigilado constantemente por guardias fronterizos, con instrucciones de disparar a quienes intentaran cruzarlo, la longitud del muro era de 155 kilómetros y estuvo en pie 28 años, hasta el 9 de noviembre de 1989, rodeando Berlín occidental pero dentro del territorio de la RDA. Se desconoce el número exacto de personas fallecidas al intentar traspasar la frontera pero la Fiscalía de Berlín estima más de 200 personas. El Centro de Estudios Históricos de Potsdam calcula en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro.
A lo largo de los años 1970 y 80, coincidiendo con el nombramiento de Erich Honecker como jefe del Estado en 1976, se produjeron episodios de expulsión de ciudadanos y disidentes en un intento de controlar la ortodoxia política del régimen. La crisis económica, consecuencia de la deuda externa y la escasez de divisas que provocó el desabastecimiento de productos, y el deseo de mayores libertades y de reformar el sistema supuso a la postre la disolución de la RDA.