El Renault Supercinco es un automóvil de turismo del segmento B producido por el fabricante francés Renault entre 1984 y 1996. Su diseño está inspirado en el perfil del Renault 5 —aunque es algo más largo y bajo—, ya que fue concebido para sustituirlo en la gama de la marca gala. Por esa razón, también es conocido como Renault 5; de hecho, ese es el nombre que siempre apareció en la parte posterior del modelo.
El vehículo tiene una longitud de 3590 mm (3750 mm con 5 puertas), una anchura de 1590 mm, una altura de 1390 mm y una batalla de 2407 mm (2467 mm con 5 puertas). El peso, según la versión, oscila entre 760 y 860 kilogramos.
Durante doce años, Renault produjo más de tres millones de unidades en las plantas de Billancourt, Dieppe y Flins-sur-Seine (Francia); Bruselas y Vilvoorde (Bélgica); Palencia (España); Setúbal (Portugal); Mariara (Venezuela) y, a partir de 1989, Novo Mesto (Eslovenia). Se ensamblaban unos 500 000 vehículos anuales, cifra que decreció paulatinamente desde 1990, de manera que cuando finalizó la producción en 1996, se habían fabricado un total de 3 436 650 unidades. En lo que a ventas se refiere, 1988 fue el mejor año, con 518 910 vehículos vendidos en toda Europa. Hubo veintidós versiones, así como más de treinta y cinco ediciones limitadas. Tuvo por rivales comerciales a modelos como el Citroën AX, el Ford Fiesta, el Opel Corsa, el Peugeot 205, el Seat Ibiza y el Volkswagen Polo, entre otros.
El desarrollo del Renault Supercinco empezó en 1978 y recibió el nombre de Proyecto 140. El plan se prolongó durante más de seis años, dado que las propuestas presentadas carecían del consenso necesario para llevarse a cabo. Esta situación se mantuvo sin cambios hasta que el diseñador Marcello Gandini —a quien le corresponde la autoría de muchos automóviles deportivos italianos de los años 1960 y 1970— entró a formar parte del proyecto. Su propuesta era simple: adaptar el R5 a las nuevas necesidades del mercado automovilístico. Para ello aplicó la técnica que usaban las marcas de lujo desde hacía décadas: crear un vehículo cuyo aspecto recordara a su predecesor, el cual ya tenía el favor del público.
El Supercinco se basa en el bastidor de los Renault 9/11, por lo que cuenta con una amplitud interior mayor que la de su predecesor. Es de tracción delantera y su motor de gasolina está en disposición delantera transversal; la gama comprende desde los 1.1 litros de cilindrada, dos válvulas por cilindro y 48 CV de potencia máxima de la versión C hasta los 1.4 litros de cilindrada, dos válvulas por cilindro y 120 CV de potencia máxima de las versiones GT Turbo. La velocidad máxima del Supercinco la registra el modelo GT Turbo2, con 204 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h en 8 segundos.
Entre 1986 y 1991 la versión GT del 5 participó en el Campeonato Mundial de Rally, hasta que fue sustituido por el Renault Clio Williams. Entre los pilotos que compitieron con él destacan Gustavo Trelles, Jean Ragnotti y Alain Oreille; este último se proclamó bicampeón del Campeonato Mundial de Rally de Automóviles de Producción (1989 y 1990) a los mandos de un Supercinco GT Turbo, además de obtener con él la victoria en el Rally de Costa de Marfil de 1989. También ha competido en certámenes continentales, nacionales y regionales.
Con el paso de los años, para algunos se ha convertido en un icono de la década de 1980. Numerosas asociaciones dan cuenta de ello y son muchos los que todavía en 2026 se desplazan diariamente en uno de estos utilitarios franceses. Sin embargo, diversos factores, como el tiempo que transcurrió entre su lanzamiento y la llegada del Clio, la variedad en el sector de la época así como la semejanza de su diseño al R5, provocaron que no llegara a ser un vehículo tan recordado como su antecesor. Aun así está presente en múltiples colecciones de automóviles en miniatura y ha aparecido en canciones, en el cine, en la televisión y en algunos videojuegos.
El diseño del Supercinco empezó en 1978 con la intención de crear un vehículo que sustituyese al Renault 5. En ese momento era el automóvil más vendido en Francia y gozaba de gran popularidad. El proceso de diseño y desarrollo del nuevo vehículo recibió el nombre de Proyecto 140. Fue un proceso lento, puesto que duró más de seis años. La forma de la carrocería se diseñó a partir de los Renault 9/11, si bien se preservaron las líneas maestras del R5 para que el público lo relacionara con su predecesor. Por ello mismo se conservaron los protectores plásticos de los bajos, característicos del Renault 5, aunque se efectuaron algunas modificaciones para evitar que dañaran la pintura.
En un principio, el equipo de diseño utilizó diversos prototipos de los segmentos menores de Renault como base para la creación del proyecto. Presentaron decenas de diseños, pero ninguno logró obtener un buen resultado al ser testado. Entre estos puede mencionarse el caso del Renault Gabbiano; se trataba de un prototipo inspirado en los diseños automovilísticos italianos, de ahí el nombre. Fue presentado en el Salón del automóvil de Ginebra de 1983, mismo año en que Peugeot —el principal competidor de Renault en el mercado francés— dio a conocer su 205. El Gabbiano tenía líneas futuristas y recordaba al Renault Fuego así como al DMC DeLorean. Finalmente quedó en un simple prototipo, pero algunos de sus elementos serían incorporados a posteriori en el Supercinco.
Transcurridos ya varios años del proceso de diseño, el proyecto había llegado a ser el más costoso de la historia de la firma francesa y ninguna propuesta era del agrado de los probadores. Sin embargo, la situación cambió radicalmente cuando Bernard Hanon, jefe del Proyecto 140, incorporó a Marcello Gandini al equipo de diseño. Gandini era uno de los diseñadores más cotizados del momento; contaba con una gran trayectoria en el campo de la automoción como autor de la mayoría de modelos de Lamborghini, Maserati y Bugatti de las décadas de 1960 y 1970 así como de los primeros BMW Serie 5 o del Citroën BX. El italiano presentó una propuesta simple, la cual consistía en adaptar el modelo original a las nuevas necesidades del mercado automovilístico. Para ello utilizó la técnica que usaban desde hacía años las marcas de lujo, como Mercedes-Benz o Jaguar, y que Volkswagen incorporó en la segunda generación del Golf: crear un vehículo cuyo aspecto recordara a su predecesor, el cual ya tenía el favor del público. El nuevo diseño presentaba un modelo más ancho, más bajo y más largo que el R5. El tamaño de las ventanas aumentaba ligeramente y el morro estaba más abajo, mientras que la parte posterior presentaba pocas diferencias respecto al modelo anterior. Todas estas mejoras suponían un aumento de la aerodinámica así como del espacio interior.
Tras el éxito del proyecto de Gandini, en septiembre de 1984 el Supercinco ya estaba listo para sustituir a su predecesor en los concesionarios. La primera presentación oficial tuvo lugar el día 14 de ese mismo mes en el Palacio del Elíseo. Contó con la presencia del entonces presidente francés, François Mitterrand (1981-1995), quien además lo probó. Diez días más tarde se efectuó una segunda muestra para la prensa y en octubre fue expuesto al público en el Salón del Automóvil de París. Junto al vehículo había una gran maqueta hinchable del mismo como reclamo publicitario.
Las campañas publicitarias influyeron en los resultados comerciales del Supercinco. El propio nombre —Supercinco— ya es un reclamo, en alusión a que se trata de un Renault 5 mejorado. En este sentido, el término «Supercinco» era un concepto publicitario, ya que en la parte posterior del vehículo siempre figuró «Renault 5». En los primeros anuncios de televisión era presentado como «Supercar». De estos comerciales existen dos etapas; una primera en la que un Supercinco animado recorre caminos y muestra su equipamiento, como ya se hiciera con el R5, y una segunda en la que es el automóvil de Superman. Entre los anuncios emitidos pueden destacarse el de 1984, en el que el que un R5 personificado se despedía del público y era sustituido por el Supercinco, o el de 1989, famoso por la canción rap que lo acompañaba.