Tal Día como Hoy

Reino de Inglaterra

Histórico reino soberano en las Islas Británicas (927–1649; 1660–1707)

Anúncio

El Reino de Inglaterra (en inglés: Kingdom of England) fue un Estado soberano ubicado al sur de la Gran Bretaña, cuyo territorio correspondía a las actuales naciones constitutivas de Inglaterra y Gales. Tuvo existencia desde 927, cuando se unieron los reinos de la heptarquía anglosajona, hasta 1707, año de su unión con el Reino de Escocia para formar el Reino de Gran Bretaña. Entre 1649 y 1660 fue una república con el nombre de Mancomunidad de Inglaterra.

El 12 de julio de 927, el rey Athelstan de la casa de Wessex, unificó a los reinos anglosajones tomando el título de "rey de toda Britania" (Rex Totius Britanniae).​ En 1016, el reino formó parte del llamado Imperio del mar del Norte, la unión personal de Noruega, Dinamarca e Inglaterra bajo el soberano Canuto el Grande; quien fue el primero en tomar el título de "Rey de Inglaterra" (Rex Anglie). Bajo Hardicanuto, su sucesor, el reino volvió al poder de la casa de Wessex, solo para ser conquistado, en 1066, por los normandos al mando de Guillermo el Conquistador. Este hecho llevó al traslado de la residencia real de Winchester a Westminster, con lo cual la ciudad de Londres se convirtió en la capital y principal centro comercial del reino.​

A partir de entonces, el reino fue regido por las casas normanda (1066–1154), Plantagenet (1154–1485), Tudor (1485–1603) y Estuardo (1603–1707) con un interregno republicano, bajo el gobierno de un Lord Protector, entre 1649 y 1660. A partir del reinado de Juan sin Tierra (1199–1216) el título del monarca pasó a ser "Rey de Inglaterra" (Rex o en el caso de ser mujer Regina Anglie) y desde 1604 el rey Jacobo I usó el título en inglés de "Rey de Gran Bretaña" (King of Great Britain) aunque el mismo no fue reconocido por los parlamentos de ambos reinos.

En 1284, Eduardo I conquistó Gales y lo incorporó al reino. A partir de la década de 1340, los reyes de Inglaterra reivindicaron su re derecho a la corona de Francia, lo que condujo a la guerra de los Cien Años; en 1455, los ingleses ya no poseían territorios en Francia, excepto Calais, pero mantuvieron el título de reyes de Francia hasta 1801. Después de los disturbios de la guerra de las Dos Rosas, la dinastía Tudor se afirmó en el poder. Con Enrique VIII se creó una iglesia nacional, independiente de Roma y bajo su hija Isabel I (1558–1603) el reino vivió una época de prosperidad y esplendor cultural conocida como "Época isabelina".

Desde el reinado de Jacobo I en 1603, la dinastía Estuardo gobernó Inglaterra en unión personal con Escocia e Irlanda. Bajo los Estuardo, el reino se sumió en la guerra civil, que culminó con la ejecución de Carlos I en 1649 y la instauración de un gobierno republicano. La monarquía fue restaurada en 1660, pero la Guerra Civil había sentado el precedente de que un monarca inglés no podía gobernar sin el consentimiento del Parlamento. Este concepto se estableció legalmente como parte de la Gloriosa Revolución de 1688, la cual sancionó la Declaración de Derechos, que establece ciertos derechos civiles básicos y a partir de la cual muchos consideran que aparece el primer país libre moderno.​ A partir de este momento, el reino de Inglaterra, así como su estado sucesor, el Reino Unido, funcionó de hecho como una monarquía parlamentaria. El 1 de mayo de 1707, según los términos de las Actas de Unión de 1707, los reinos de Inglaterra y Escocia se unieron para formar el Reino de Gran Bretaña.​​

Orígenes del reino de Inglaterra

El continente europeo tiene al noroeste un conjunto de islas conocidas como islas británicas, siendo Gran Bretaña la más importante. Región relativamente marginal en la historia de la civilización occidental; las primeras fuentes históricas hasta la conquista romana apenas si la mencionan. Los restos arqueológicos y las investigaciones paleontológicas son las únicas posibilidades de conocer los comienzos de su historia.

Los primeros habitantes de Gran Bretaña arribaron a la isla unos 700 000 años antes del Presente, durante un periodo de glaciación en el cual estaba unida al continente, y pertenecían a la especie Homo erectus. También se han hallado restos de Homo Heidelbergensis y Neandertal. Los Sapiens aparecieron en la isla 30 000 años antes del presente, siendo los únicos habitantes a finales de la última glaciación.

En el 7500 a. C. está datado el centro mesolítico maglemosiense de Star Carr, Yorkshire. La cultura tardenoisiense llegó más tarde, en dos oleadas. Maglemosienses y tradenoisienses eran cazadores y recolectores y los primeros conocían el hacha y los sistemas de tala.

Llegó a continuación la cultura aziliense, con asentamientos en las costas. Se conservan muy pocos restos, debido, quizá, a que en 5000 a. C., el deshielo separa Gran Bretaña del continente.

En 3800 a. C. llegaron por mar los primeros colonizadores agricultores. Se asentaron en Wessex y durante decenas de años convivieron con los maglemosienses de las selvas, los tardenosienses de los valles fluviales y los azilienses de los litorales. El éxito acompañó a esta cultura de agricultores y pastores, llamada de Windmill Hill por el lugar donde apareció un rico yacimiento, que en 3000 a. C. estaba extendida por Gran Bretaña e Irlanda. La necesidad de sílex forzó la primera explotación minera. Se han encontrado sepulturas en forma de largos túmulos de tierra y yeso. Los más largos se denominan bank barrows y el resto long barrows.

En 2800 a. C. está datado el monumento megalítico West Kennet Long Barrow, consecuencia de la llegada de un primer contingente de constructores, que se mezcló con la cultura de Windmill Hill.

Un segundo contingente desembarcó más tarde en el sudoeste de Escocia y norte de Irlanda, con asentamientos en Man, Gales y Derbyshire.

Los contactos entre cazadores y agricultores dieron origen con el paso del tiempo al comercio. La cultura de los pueblos del neolítico secundario, llamada de Peterborough por un yacimiento allí encontrado, incluye la caza y la pesca junto con la agricultura y la cerámica. Otros grupos culturales son los de Rinyo-Clacton, establecidos en el norte de Escocia y sudeste de Inglaterra y el de Dorchester en el valle del Támesis. Aparecen también factorías de hachas.

Datados en 2600 a. C., se localizan en el sur de Inglaterra numerosos terraplenes circulares, con un acceso, denominados henges. En 2300 a. C. se efectúa la primera construcción de Stonehenge.

En 1900 a. C. llegan varios grupos del vaso campaniforme, portadores de la metalurgia del cobre, el oro y la plata. A ellos se le debe la introducción de la cerveza. Bajo su empuje, la agricultura se convirtió en una actividad secundaria, desplazada por la ganadería, la caza y la primera artesanía de los metales. Windmill Hill desapareció como cultura, pero los pueblos del neolítico secundario continuaron la suya. La cultura del vaso campaniforme no construyó monumentos megalíticos para la realización de enterramientos. West Kennet Long Barrow deja de utilizarse como sepultura en 1700 a. C.

A esta cultura pertenecen el santuario de Avebury y la montaña artificial de Silbury Hill, el grupo de monolitos de Callanish y la segunda estructura de Stonehenge.

En 1700 a. C. desembarcan en Inglaterra tribus de armoricanos en busca de minas de cobre y estaño. Estos pueblos del bronce impusieron su cultura sobre los pueblos indígenas del cobre y descubrieron los mayores yacimientos de estaño de Europa. Los asentamientos en Cornualles de la que se llama cultura de Wessex pronto despegaron económicamente gracias al comercio. Mediante conquista, lograron unificar todo el centro y sur de Inglaterra. Reedificaron Avebury y construyeron la tercera estructura de Stonehenge, en 1600 a. C.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Reino de Inglaterra | World in Stories