El Reino Unido (RU) (en inglés: United Kingdom, abreviado UK), oficialmente el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland), es un país soberano e insular ubicado al noroeste de la Europa continental. Su territorio está formado geográficamente por la isla de Gran Bretaña, el noreste de la isla de Irlanda y pequeñas islas adyacentes. Su capital y ciudad más poblada es Londres. Desde la independencia de la República de Irlanda, Irlanda del Norte ha sido la única parte del país con una frontera terrestre, hasta la inauguración del Eurotúnel, que es conocido por unir por tierra a la isla de Gran Bretaña con Francia y las tierras continentales europeas. Gran Bretaña limita al norte y al oeste con el océano Atlántico, al este con el mar del Norte, al sur con el canal de la Mancha y al oeste con el mar de Irlanda. El inglés es el idioma de facto y como tal comprende una de las naciones centrales de la angloesfera.
El Reino Unido es un Estado unitario comprendido por cuatro naciones constituyentes: Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte. Es gobernado mediante un sistema parlamentario con sede de gobierno y capitalidad en Londres; pero con tres administraciones nacionales descentralizadas en Edimburgo, Cardiff y Belfast, las capitales de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, respectivamente. Es una monarquía parlamentaria, siendo Carlos III el jefe de Estado. Coloquial y erróneamente se denomina Gran Bretaña e Inglaterra, consecuencia del mayor peso de ambos dentro del Estado. Las dependencias de la Corona de las islas del Canal —Jersey y Guernsey— y la Isla de Man no forman parte del Reino Unido, si bien el Gobierno británico es responsable de su defensa y las relaciones internacionales.
El Reino Unido tiene catorce territorios de ultramar, todos ellos vestigios de lo que fue el Imperio británico, que en su territorio internacional llegó a alcanzar y a abarcar cerca de una quinta parte de la superficie terrestre mundial. Carlos III continúa estando a la cabeza de la Mancomunidad de Naciones y siendo jefe de Estado de cada uno de los reinos de la Mancomunidad.
Es un país desarrollado que por su volumen neto de producto interno bruto es la quinta economía mundial (por su PIB nominal) y novena por su PIB PPA. Fue el primer país industrializado del mundo y la principal potencia mundial durante el siglo XIX y el comienzo del siglo XX (1815-1945). Pero el costo económico de las dos guerras mundiales y el declive de su imperio en la segunda parte del siglo XX disminuyeron su papel en las relaciones internacionales. Sin embargo, aún mantiene una significativa influencia económica, cultural, militar y política, y es una potencia nuclear. Fue miembro de la Unión Europea entre 1973 y 2020, de la que se salió en el proceso conocido como Brexit.Es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con derecho a veto, miembro del G7, el G-20, la OTAN, la OCDE, la UKUSA, la Mancomunidad de Naciones y la Common Travel Area.
El nombre oficial del país es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (en inglés: United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland), siendo Reino Unido o UK las formas abreviadas más utilizadas. El nombre fue propuesto por primera vez en el Acta de Unión de 1707, en la que los reinos de Inglaterra y Gales decidieron constituir un nuevo reino junto con Escocia, que tendría el nombre de Reino Unido de Gran Bretaña (United Kingdom of Great Britain). Más tarde, con el Acta de Unión de 1800 la isla de Irlanda pasó a formar parte del país, por lo que el nombre cambió a Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda (United Kingdom of Great Britain and Ireland). En 1927, el país obtuvo su nombre actual Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. (La Irlanda del Sur se convirtió en el Estado Libre Irlandés cuando obtuvo oficialmente el autogobierno independiente en 1922 y la independencia completa con el Estatuto de Westminster de 1931).
Es denominado frecuentemente por el nombre de la isla que comprende la mayor parte de su territorio, Gran Bretaña, o también, por extensión, por el nombre de uno de sus países constituyentes, Inglaterra. El gentilicio del Reino Unido, así como el de la isla de Gran Bretaña es británico, aunque también, por extensión, se suele usar en el habla corriente el gentilicio inglés.
Aunque el Reino Unido, como Estado soberano, es un país, Inglaterra, Escocia, Gales, y en menor medida, Irlanda del Norte, también se consideran como «los países» (en su idioma original que es country, pues en español recibe el nombre de país constituyente o nación constitutiva, no aplicando ese caso), a pesar de que no son Estados soberanos. La página web del primer ministro británico ha utilizado la expresión «países dentro de un país» para describir al Reino Unido.
Algunos resúmenes estadísticos también se refieren a los países constituyentes de Inglaterra, Escocia y Gales como «regiones», mientras que a Irlanda del Norte se le conoce como «provincia».
Los primeros asentamientos por seres humanos anatómicamente modernos en el actual territorio del Reino Unido se produjo en oleadas hace aproximadamente 30 000 años. Se cree que, hacia fines del período prehistórico de la región, la población pertenecía a la cultura de los celta insulares, que comprende a los britanos y a la Irlanda gaélica. La conquista romana, iniciada en el año 43 sometió al sur de la isla a ser una provincia del imperio por cuatro siglos. A esto, le siguió una serie de invasiones encabezadas por distintos pueblos germánicos —anglos, sajones y jutos—, que redujo el área británica hacia lo que iba erigirse como el actual territorio de Gales, Cornualles y el histórico Reino de Strathclyde. La mayor parte de la región colonizada por los anglosajones se unificó en el Reino de Inglaterra en el siglo X. Al mismo tiempo, los gaélico-hablantes en el noroeste de Bretaña —con conexiones hacia el nordeste de Irlanda y tradicionalmente se supone que han migrado desde allí en el siglo V— se unieron con los pictos para crear el denominado Reino de Escocia en el siglo IX.
En 1066, los normandos invadieron Inglaterra desde Francia y después de su conquista, tomaron el poder de grandes partes de Gales, Irlanda y fueron invitados a establecerse en Escocia, introduciendo al feudalismo de cada país el modelo francés y la cultura normanda. La élite normanda influenció en gran medida, pero fue asimilada con cada una de las culturas locales. Por consiguiente, los reyes medievales ingleses conquistaron Gales y realizaron un intento fallido para anexar Escocia a su territorio. Tras la Declaración de Arbroath, Escocia mantuvo su estatus soberano, a pesar de las constantes tensiones con Inglaterra. Los monarcas ingleses, debido a la herencia que poseían sobre territorios en Francia y por las reclamaciones a la Corona francesa, mantuvieron varios conflictos en Francia, siendo el más notable de ellos la guerra de los Cien Años. En ella, Escocia se alió con Francia y finalizó en 1453, con la retirada inglesa de tierras francesas.
La Edad Moderna estuvo marcada por conflictos religiosos en torno a la reforma protestante, donde se produjo a partir de allí la introducción de las iglesias protestantes estatales en cada país. Gales fue incorporado totalmente al Reino de Inglaterra, e Irlanda fue constituido como reino en unión personal con la Corona inglesa. Dentro del actual territorio norirlandés, las tierras de la nobleza católica gaélica independiente fueron confiscadas y dadas a los colonos protestantes de Inglaterra y Escocia.
En 1603, Jacobo VI de Escocia heredó la corona de Inglaterra e Irlanda, lo cual unió a los tres reinos y se trasladó su corte desde Edimburgo a Londres; no obstante, cada país seguía siendo una entidad política independiente, al mismo tiempo que conservaban sus instituciones políticas, legales y religiosas separadas.
A mediados del siglo XVII, los tres reinos estuvieron involucrados en una serie de guerras —incluyendo la guerra civil inglesa— que desencadenaron en el derrocamiento temporal de la monarquía y el establecimiento de una república unitaria de la Mancomunidad de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Durante los siglos XVII y XVIII, se reportaron actos de piratería (corsarios) de la flota británica, atacando y robando buques de las costas europeas y caribeñas.