Recife es una ciudad situada en la costa del océano Atlántico del noreste de Brasil. Es la capital del Estado de Pernambuco. Tiene una población estimada, en 2025, de 1.710.000 habitantes.
Está formada por una llanura aluvial, con islas, penínsulas y manglares como principales características geográficas.
Es la ciudad del noreste con el mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH-M) y la cuarta capital brasileña en la jerarquía de la gestión federal (después de Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo).
La región metropolitana de Recife, con unos 4 millones de habitantes, es la más poblada del nordeste y la cuarta de todo Brasil, tan solo por detrás de São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte.
Hoy en día Recife se ha convertido en una de las principales regiones comerciales, turísticas, culturales, educacionales, logísticas, médicas y de tecnología de Brasil, albergando sedes de grandes empresas tanto públicas como privadas como la SUDENE, la CHESF, la sede nordeste de Infraero, o TV Globo Nordeste, perteneciente a Organizações Globo, entre otras.
El área metropolitana alberga un total de 71 ciudades, que suman un PBI de 135 000 millones de reales.
Además la ciudad destaca por poseer el mayor parque tecnológico de Brasil, el Porto Digital; el mayor número de consulados extranjeros fuera de Río-São Paulo, siendo de hecho la única ciudad a excepción de estas que posee un consulado de Estados Unidos; el segundo mayor centro médico de Brasil; uno de los mayores complejos comerciales del país fuera del estado de São Paulo, el Riomar Shopping y el Shopping Recife; el mayor PIB per cápita y el mayor rendimiento p.c. entre las capitales de la Región Nordeste; es la novena ciudad por número de rascacielos de América, superada tan solo por Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, Toronto, Buenos Aires, Ciudad de México, y Chicago; posee una fuerte industria de construcción civil y en la región metropolitana se encuentra el Complejo Industrial y Portuário de Suape, que alberga el mayor puerto de Brasil así como el mayor astillero del Hemisferio sur.
Recife proviene de "arrecife", la manera antigua de denominar un arrecife en portugués, ambas originarias del árabe ar-raçif, que significa acera, camino pavimentado, línea de rocas, dique, muro, muelle, embarcadero. En su manera arcaica, "arracefe", la palabra ya se usaba en 1258, según lo registrado por el diccionario José Pedro Machado. Así, el topónimo de la actual ciudad de Recife resulta del accidente geográfico, cuya designación se registra por primera vez en el Diario de Pero Lopes de Souza, que llamó a su puerto natural "Barra dos Arrecifes" (1532), y en el llamado Foral de Olinda (1537), en la que el primer concesionario, Duarte Coelho, lo llama "corriente del mar de los Arrecifes dos Navios". En el mapa del cartógrafo João Teixeira Albernaz (1618) el lugar está registrado como "Lugar do Recife", una cierta mención de los comienzos del antiguo asentamiento, más tarde llamado Vila de Santo Antônio do Recife (1709) y, finalmente, la ciudad de Recife ( 1823).
En general, el nombre del municipio dentro de las oraciones está precedido por un artículo masculino, como es el caso de los municipios de Río de Janeiro, Crato, Cabo de Santo Agostinho y otros. En este sentido, muchos intelectuales de Recife y Pernambuco ya se han pronunciado, entre ellos Gilberto Freyre, en su libro "¡O Recife, sí! Recife, no!", En 1960. Por otro lado, el gramático Napoleão Mendes de Almeida afirma, por una larga razón, que el artículo definitivo no debe usarse para referirse a la ciudad, sino solo al barrio homónimo: "el barrio de Recife en la ciudad de Recife".
Ver artículo principal: Historia de Recife.
Recife, capital del Estado de Pernambuco, es la capital más antigua de Brasil, fundada por los portugueses en 1537.
El área alrededor de Recife fue una de las primeras zonas de Brasil en ser colonizada por los portugueses. En 1537, cuando el rey Juan III de Portugal dividió Brasil en capitanías hereditarias, no todas ellas prosperaron, la de Pernambuco fue una de las que sí tuvo éxito, en parte debido a la introducción de la caña de azúcar por parte del administrador colonial Duarte Coelho. Los portugueses en un principio utilizaron a la población nativa como mano de obra para las plantaciones de caña de azúcar, pero luego recurrieron a la importación de esclavos del África negra.
Desde 1580 hasta 1640, por la Unión Peninsular, los reinos de España y Portugal se unieron bajo la Corona española. España, que entonces estaba en guerra con las Provincias Unidas de los Países Bajos, decidió cerrar los puertos brasileños a los neerlandeses, que eran los principales distribuidores del azúcar de Brasil en Europa, entonces estos, comenzaron con las invasiones neerlandesas de Brasil, ocupando varias ciudades brasileñas productoras de azúcar.
Entre 1630 y 1654, Recife quedó bajo el dominio holandés, pasando por importantes transformaciones culturales, económicas y sociales bajo el gobierno del conde Juan Mauricio de Nassau. El arquitecto Pieter Post fue el responsable del trazado de la ciudad de Maurisstad dotándola de puentes, diques y canales a semejanza de Ámsterdam. El conde de Nassau-Siegen aplicó una política de tolerancia religiosa y durante su gobierno Mauritsstad se convirtió en una ciudad cosmopolita, que incluso contaba con una comunidad judía y la primera sinagoga en el continente americano. Cuando el conde de Nassau regresó a los Países Bajos, los nuevos gobernantes neerlandeses entraron en conflicto con la población local y a partir de 1643 se desencadenó un levantamiento de los habitantes de origen portugués, que vencieron en las batallas de los guarapes de 1648 y 1649 que terminaría con la expulsión definitiva de los neerlandeses en 1654. Reconocida en el Tratado de La Haya (1661).
Tras el periodo holandés, muchos comerciantes venidos de Portugal, conocidos como “mascates” se establecieron en Recife y contribuyeron a la prosperidad de la ciudad. Los habitantes de Olinda, la otra ciudad importante de Pernambuco, vieron con desconfianza el desarrollo de Recife y finalmente el conflicto de intereses entre la nobleza azucarera pernambucana de Olinda y los nuevos burgueses de Recife fue el origen de la Guerra de los Mascates (1710-1711), durante la cual Recife fue objeto de cercos y combates.
Sin embargo, esta contienda no perjudicó el crecimiento de Recife que en 1709 fue elevada a la categoría de villa con el nombre de Santo Antônio das Cacimbas do Recife do Porto. En 1711, la villa contaba con 16 000 habitantes y en 1745, la población ascendía a 25 000 personas.
El siglo XIX en Recife se caracteriza por las revueltas inspiradas en el ideario liberal procedente de Europa y por las exigencias de una mayor autonomía para la colonia. En ese siglo tienen lugar las revoluciones más conocidas de la historia de Recife: La revolución pernambucana de 1817 contra el dominio Portugués, la Confederación del Ecuador de 1824 y la Revolución Praieira de 1848, de carácter separatista y liberal.
En 1823 Recife fue elevada a la categoría de ciudad.