La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) es el organismo rector del fútbol en España. Fue fundada el 29 de septiembre de 1913, y tiene su antecedente directo en la Federación Española de Clubs de Football, constituida en 1909. Legalmente se trata de una asociación privada de utilidad pública. Su sede se encuentra en Las Rozas de Madrid, donde se ubica la Ciudad del Fútbol, inaugurada el 12 de mayo de 2003.
La RFEF está afiliada a la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) y a la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA), los máximos organismos del balompié a nivel mundial y europeo respectivamente, y al Comité Olímpico Español (COE), en calidad de federación con deporte olímpico. En mayo de 2019, tenía 21 148 clubes inscritos y 1 063 090 futbolistas federados, siendo la federación deportiva con más licencias de España.
La «Federación Española de Clubs de Football» (FECF), entidad que se constituyó en Madrid el 14 de octubre de 1909, es el antecedente de la actual «Real Federación Española de Fútbol» (RFEF). Los primeros clubes en adherirse a esa originaria federación, encargada de la organización del Campeonato de España, fueron el Foot-Ball Club Barcelona, el Tarragona Football Club, el Club Español de Madrid, la Sociedad Gimnástica de Madrid, el Irún Sporting Club, el Pamplona Football Club, el Real Club Fortuna de Vigo y el Vigo Football Club. Sin embargo, otros clubes no reconocieron al nuevo organismo como federación nacional única, incluyendo entidades relevantes como el Madrid Football Club, el Athletic Club de Bilbao y el Club Ciclista de San Sebastián, por entonces vigente campeón nacional, al cual encargaron la organización alternativa del Campeonato de España de 1910, auspiciando el embrión de la fugaz «Unión Española de Clubs de Football» (UECF), al margen del torneo oficial organizado por la FECF. Ambos torneos fueron declarados finalmente oficiales, tras el acuerdo de unificación de todos los clubes bajo la FECF de octubre de 1910, proclamándose dos campeones nacionales ese mismo año, el Barcelona —ganador del campeonato de la FECF disputado en Madrid— y el Athletic —vencedor de la competición alternativa disputada en San Sebastián—.
Sin embargo, el primer campeonato disputado tras la reunificación, el Campeonato de España de 1911, estuvo marcado por las trifulcas entre los participantes, muchos de los cuales se retiraron de la competición. Los incidentes forzaron la dimisión del presidente de la Federación, José Ortega, siendo elegido sucesor Juan Padrós, quien rechazó el cargo, iniciándose un proceso de inestabilidad en la presidencia. Las discusiones para decidir la sede donde debía disputarse el Campeonato de España en 1913, acabaron provocando otro cisma en la FECF. En la asamblea celebrada en mayo de 1912, el Barcelona anunció su marcha de la Federación; le secundaron otros clubes barceloneses como el Sabadell, el Badalona, el España de Barcelona o el Internacional, así como tres clubes guipuzcoanos: Irún, Real Sociedad y Vasconia. El 29 de noviembre de 1912, los clubes disidentes fundaron la «Unión Española de Clubs de Football» (UECF) en San Sebastián. En una situación similar a la que había pasado tres años antes, estos equipos organizaron su propio Campeonato de España en 1913, de forma paralela al que la Federación organizó ese año.
Tanto la Federación Española de Clubs (FECF) como la Unión Española de Clubs (UECF), trataron de convertirse en los representantes del balompié español. Ambos organismos tenían como progenitores o bien a la reina Victoria Eugenia (abanderando el Campeonato de España de la Unión de Clubs, para el que concedió una copa) o al rey Alfonso XIII (presidente honorífico de la Federación desde su fundación). El 15 de febrero de 1913, el rey Alfonso XIII aceptó la presidencia de honor de la UECF y le concedió el título de Real. En marzo se informaba de que el Comité permanente de la FIFA no aceptaba la inscripción de la FECF, aduciendo la bicefalía federativa existente en España, conminando a ambas federaciones a su fusión o a la creación de un comité interfederal similar al existente en Francia (Comité français interfédéral). Cabe aclarar que, a nivel internacional, la FECF había estado afiliada desde su fundación a la UIAFA, pero a esas alturas dicho organismo había desaparecido, por lo que se hacía urgente y necesario ingresar en otra federación de carácter internacional. En relación con la FIFA, el Madrid F.C. había sido uno de sus fundadores en 1904, pero no llegó a participar en ningún congreso o reunión posterior y perdió la membresía. Entre 1905 y 1913 no hubo ningún representante español afiliado a la FIFA.
La RUECF intentó internacionalizarse realizando un partido internacional contra la Ligue de football association, uno de los miembros del CFI francés, celebrado el 25 de mayo de 1913 en el Campo de Amute de Fuenterrabía. José Ángel Berraondo hizo las funciones de seleccionador español y árbitro del encuentro. La mayoría de los jugadores eran vascos. Ambos equipos empataron a uno con goles de José Agustín Eizaguirre en propia puerta y del capitán Juan Sandalio Arzuaga. Según periodistas como Manuel Rosón, el revuelo posterior llegó a oídos del rey Alfonso XIII que habría llamado a Juan Padrós, presidente de la Federación, para interesarse por el asunto y pedirle que arreglase la situación antes de que ésta llegase a mayores, y también llevaría al presidente de la FIFA, el inglés Daniel Burley Woolfall a contactar con Carlos Padrós, referencia del fútbol español y expresidente del Madrid F.C., para pedirle explicaciones sobre estas nuevas federaciones. Por otro lado, la FECF solicitó el título de Real el 29 de mayo de 1913, siéndole concedido al día siguiente.
El Congreso de la FIFA en Copenhague celebrado el 31 de mayo de 1913, rechazaba el ingreso del balompié español, al no aceptar la coexistencia de dos federaciones, lo que implicaba la prohibición de partidos internacionales entre equipos españoles y los clubes adscritos al organismo internacional. También a finales del mes de mayo, la FECF organizó una Asamblea y Juan Padrós renunció al cargo, siendo elegido presidente Ricardo Ruiz Ferry (periodista deportivo), con Adolfo Meléndez Cadalso y Antonio Bernabéu de Yeste, como vicepresidente y secretario respectivamente. En el mes de julio, la RUECF envió una carta firmada por su secretario Julián Olave en la que invitaba a alcanzar un acuerdo de fusión entre ambas federaciones. Ruiz Ferry acudió a finales de julio a San Sebastián para reunirse con los representantes de la RUECF y negociar con ellos un acuerdo definitivo. En dicho acuerdo se aprobó el principio de fusión de ambas entidades y la constitución provisional de cuatro federaciones regionales (este, oeste, norte y centro), cuyos delegados asistirían el 1 de septiembre de 1913 a la sede del Real Aero Club de España, en Madrid, a la asamblea constitutiva de una nueva entidad, fusión de las dos anteriores.
Los días 1 y 2 de septiembre, tal y como estaba previsto, se lleva a cabo en el Real Aero Club de España la asamblea constitutiva de la nueva federación, siendo elegido como nombre «Real Federación Española de Football» y otorgando la presidencia de honor al rey Alfonso XIII. Durante dicha asamblea se hizo constar en acta que se trataba de la asamblea constitutiva de una nueva federación completamente distinta a la RFECF y la RUECF. Asimismo, se nombró un comité directivo bajo la vicepresidencia de Ruiz Ferry, con autoridad para designar a su presidente efectivo, de conformidad con el presidente honorario. Dicho comité directivo tomó posesión de sus cargos el 18 de septiembre. La RFEF obtuvo el título de Real el 25 de septiembre y Alfonso XIII aceptó la presidencia honoraria. Históricamente se ha dado el 29 de septiembre de 1913 como la fecha de constitución definitiva, aunque otras fuentes adelantan la fecha de fundación al 1 de septiembre, cuando se celebró la primera sesión de la asamblea constitutiva. También el mismo día 29 de septiembre, Daniel Burley Woolfall inscribió la petición española de ingreso en la FIFA, oficializándose la adhesión de pleno derecho en el organismo internacional en la asamblea celebrada en Oslo el 27 de julio de 1914. En enero de 1914 se informó de la designación de Francisco García Molinas como presidente de la RFEF. El 16 de enero de 1914, la RFEF presentó sus Estatutos ante el Gobierno Civil de Madrid para su aprobación e inscripción en el Registro de Asociaciones ya que era un requisito indispensable que el correspondiente gobernador civil diera validez administrativa al proceso, de acuerdo con la Ley de Asociaciones de 1887. Sin embargo, era habitual en la época que el proceso se demorara y dicha aprobación no se hizo efectiva hasta el 16 de septiembre de 1921. Por otra parte, la disolución de la antigua FECF se consumó el 18 de octubre de 1913, mientras que la disolución de la Unión de Clubs acordada por su asamblea se hizo efectiva el 5 de febrero de 1914.