Rauch, es una ciudad ubicada en el interior de la Provincia de Buenos Aires, con más exactitud en el centro-este de esta provincia. Es cabecera del partido de Rauch y está ubicada a 277 km de Buenos Aires, a 272 km de La Plata y a 76km de Tandil. Forma parte de la Quinta Sección Electoral de la Provincia de Buenos Aires.
La ciudad de Rauch lleva este nombre en homenaje al militar prusiano Federico Rauch, que participó activamente en las campañas previas a la Conquista del Desierto contra los indígenas que los sucesivos gobiernos argentinos efectuaron durante la tercera década del siglo XIX y en las guerras civiles de ese país, falleciendo por degüello en el Combate de las Vizcacheras que lo enfrentó contra las fuerzas federales.
Los indios pampas o het a la llegada de los blancos resistieron desde un principio. Así el primer adelantado del Río de la Plata don Pedro de Mendoza tuvo que abandonar su reciente fundación de Buenos Aires del año 1536 vencido por la sífilis y la hostilidad de los pampas llamados querandíes. Nuevos adelantados lo sucedieron y sólo la presencia de un poder político y militar fuerte por parte de la corona de España, luego de la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, permitió establecer una línea de fronteras con los nativos -ahora araucanizados debido a las guerras constantes que los indios pampas sostuvieron con los pueblos araucanos procedentes de Chile- medianamente alejada de los centros urbanos.
La Revolución de Mayo propugnó una política conciliatoria e integradora con los indios. Hacia mediados de 1810 los revolucionarios negaron a los indígenas de las Salinas Grandes la ayuda militar que solicitaron para protegerse de Carripilún, quien luchaba por tener la exclusividad en la explotación de la sal.
Poco tiempo duró la paz. Al sur de Carmen de Patagones, un nuevo malón tehuelche destruyó el Fuerte San José y el Destacamento de Villarino (fuente de agua dulce) en Chubut, a costa de muertos y cautivos.
En octubre de 1810, el secretario de Guerra y Gobierno de la Primera Junta, Mariano Moreno, le encomendó al coronel Pedro Andrés García una expedición pacífica, diplomática y comercial hacia las pampas. Era la Expedición a las Salinas. En su informe, el coronel García decía que el indio, “a pesar de su barbarie”, podía ser reducido y asimilado a la civilización. Y proponía fortificar una frontera desde el río Colorado al sur de Mendoza, y establecerse en las Salinas Grandes, Guaminí y Sierra de la Ventana. Un decreto de la Junta Grande, de septiembre de 1811, decía:
Feliciano Chiclana, en nombre del Primer Triunvirato firmó, el de octubre de 1811, un tratado con los indios el que no incluyó el envío de tropas para vigilar las salinas, como pretendieron inicialmente.
El Himno aprobado por la Asamblea del Año XIII reivindicaba a los habitantes originales de América en la guerra emprendida por los criollos contra la dominación de España: “Se conmueven del Inca las tumbas/ y en sus huesos revive el ardor/ lo que ven renovando a sus hijos/ de la Patria el antiguo esplendor”.
En 1819 Feliciano Chiclana visitó a los ranqueles en el Leuvucó, en la actual Provincia de La Pampa, a doscientas leguas de la ciudad de Buenos Aires. Lo recibieron amigablemente y logró pactar una alianza contra los maturrangos o realistas.
Poco tiempo duró la relativa paz en la frontera debido a que rápidamente esta se fue debilitando durante la guerra de la Independencia y las guerras civiles. A poco de asumir el gobernador de la Provincia de Buenos Aires y estanciero Martín Rodríguez -y como consecuencia de haberse violado la paz conseguida con los indios amigos en el Pacto de Miraflores debido a los nuevos malones aborígenes que asolaron las poblaciones fronterizas provocando muchos muertos, llevándose innumerables cautivos y robando gran cantidad de ganado- realizó tres campañas contra los pobladores originarios de la zona, tradicionalmente conocidas como Campañas de Martín Rodríguez contra los indígenas.
En 1822 Rodríguez envió al coronel Pedro Andrés García a la sierra de la Ventana para parlamentar con los indígenas y reconocer sus fuerzas y el terreno. La expedición contó con cuarenta hombres y se inició en Buenos Aires el 6 de marzo llegando el 27 de abril a 30 leguas al norte del pico de la Ventana lugar donde se reunió con 3.000 indios convocados por el gobierno y si bien no logró ningún tratado con ellos aconsejó al gobierno fundar un fuerte en la sierra del Volcán y otro en la sierra de Tandil, para facilitar las comunicaciones con Carmen de Patagones.
Convencido Rodríguez que lo único que se podía hacer era tratar de terminar con el problema del indio, hizo dos nuevas y mejor organizadas campañas. Delegó el mando en su ministro Bernardino Rivadavia y se dedicó a hacerles la guerra a los aborígenes. La visión de Rodríguez al problema del indio era:
En la segunda expedición fundó el Fuerte Independencia, actual ciudad de Tandil, el 4 de abril de 1823. El coronel García escribió sobre la campaña de Rodríguez:
A partir de 1820 comenzaron a establecerse en la zona los primeros estancieros siendo los más importantes: el general Eustoquio Díaz Vélez, Pedro J. Vela y Benito Miguens quienes se beneficiaron de la Ley de Enfiteusis que implicó que 538 se convirtieran en enfiteutas de 8.600.000 hectáreas y que permitió el lento avance sobre la frontera controlada relativamente por las autoridades patrias con el ascenso de Rivadavia a la presidencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Para controlar las fronteras y tratar de garantizar la tranquilidad de los nuevos pobladores del desierto, el presidente contrató a un mercenario prusiano que recibió el grado de coronel del Ejército nacional: Federico Rauch, cuya estrategia consistía en atacar por sorpresa al indígena en sus campamentos. Involucrado en las guerras civiles entre unitarios y federales, el 28 de marzo de 1829 en el combate de las Vizcacheras Rauch fue derrotado y degollado. Al morir éste, los 30.000 kilómetros cuadrados que poseía la provincia de Buenos Aires en la llanura pampeana se habían transformado en más de 100.000.
En 1862 había sido elegido presidente de la Nación el general Bartolomé Mitre; después de las batallas de Pavón y de Cepeda se logró la unidad nacional incorporando Buenos Aires a las demás provincias; y Mariano Saavedra, hijo del patricio, era Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Su peocupación fundamental era organizar la política y administrativa la provincia. El gobernador divide la dilatada campaña al sur del Río Salado, y no obstante haberse declarado la Guerra del Paraguay, envía a la Legislatura un mensaje para crear diez nuevos partidos, sumados a los diecisiete existentes en esa zona. El proyecto del Poder Ejecutivo se convierte en Ley 441, del 19 de julio de 1865. Se crearon los partidos de Castelli, Tuyú, Ayacucho, Balcarce, Necochea, Tres Arroyos, Arenales, Rauch, 9 de julio y Lincoln. El decreto reglamentario del 31 de agosto estableció, además de los nombres de los diez partidos recientemente creados, los límites precisos de los veintisiete partidos en que ha quedado dividida esa parte de la Provincia. El partido de Rauch se crea a expensas del de Azul, Las Flores, Pila y Tandil.
El 18 de diciembre del año 1867 fue nombrado el primer juez de paz para Rauch, finalizando, pues, la adscripción a Pila. Recayó la designación en Carlos Fernández, quien ejerció dichas funciones en 1868.
En 1869 se hizo cargo del Juzgado de Paz de Rauch, por resolución del Superior Gobierno, un vecino del partido, Francisco Mauricio Letamendi, ciudadano de vasta cultura y de gran experiencia en la función que ejerce, por haber desempeñado ese cargo anteriormente y durante varios períodos en el partido de Pila. Letamendi completó la organización administrativa del Partido, con la creación y constitución de la primera Comisión Municipal. El juez de Paz y su Comisión Municipal consideraron impostergable crear un pueblo, asiento de las autoridades y de cabecera del partido. Se inicia la tarea de elegir el terreno, ya que las reservas hechas anteriormente con ese destino no resultaban aptas; continuaron con las tramitaciones que se prolongaron durante dos años,