Ramón Esteban Gómez Valdés y Castillo (Ciudad de México, 2 de septiembre de 1924-Ciudad de México, 9 de agosto de 1988), conocido como Ramón Valdés, fue un actor y comediante mexicano. Es recordado principalmente por haber interpretado al personaje de Don Ramón, en la serie El Chavo del 8. Sus habilidades para la comedia, reflejadas en algunos de sus trabajos, lo respaldaron hasta el punto de ser valorado como uno de los mejores comediantes de México.
Nacido en Ciudad de México, se crio en el seno de una familia humilde y numerosa. Hizo su debut como actor en 1949 con un papel en la película Calabacitas tiernas, filme en el cual apareció junto a su hermano mayor Germán Valdés, conocido como «Tin Tan». Gracias a él, Ramón se interesó en el mundo artístico e inició su propia carrera de la mano de Germán, ya que este le ayudó a conseguir papeles menores o como extra en varias películas producidas durante el transcurso de la Época de Oro del cine mexicano. Ambos además tuvieron otros dos hermanos que igual se dedicaron a la actuación y la comedia, Manuel «El Loco Valdés» y Antonio «El Ratón Valdés».
En 1968, conoció a Roberto Gómez Bolaños, con quien comenzó a trabajar en programas como Los supergenios de la mesa cuadrada (1968), Chespirito (1970) y El Chapulín Colorado (1973) con varios papeles. Sin embargo, fue en la producción El Chavo del 8 (1971) donde Valdés ganó fama internacional, pero abandonó el proyecto en 1979. Hizo un breve regreso al mismo en 1981, siendo este su último año y trabajo en conjunto con Bolaños. En 1982, protagonizó la serie venezolana Federrico con Carlos Villagrán, y seis años después trabajó nuevamente con él en ¡Ah qué Kiko! (1987). Aunque ambas fueron un derivado inspirado en el Chavo del 8, ninguna de las dos producciones recabó la popularidad de la emisión de Bolaños. Tras padecer algunas enfermedades, falleció en 1988 a los 63 años de edad.
Décadas posteriores a su muerte, Valdés logró ganarse un estatus como persona de culto gracias a su personificación como Don Ramón. Esta hazaña la alcanzó principalmente en Brasil, donde su personaje es conocido como Seu Madruga y se le considera como un icono pop de la cultura brasileña.
1924-1949: primeros años y oficios varios
Ramón Esteban Gómez Valdés y Castillo nació el 2 de septiembre de 1924 en Ciudad de México, siendo hijo de Rafael Gómez Valdés Angelini, un agente de aduanas, y Guadalupe Castillo, una ama de casa.
Cuando Ramón tenía dos años de edad, sus padres decidieron emigrar a Ciudad Juárez, Chihuahua, donde también se llevaron a sus nueve hermanos: Germán, Manuel, Antonio, Rafael, Guadalupe, Pedro, Armando, Cristóbal, y Amanda. Esta última mencionada falleció a temprana edad. Todos los hijos del matrimonio tenían su propio sobrenombre, y así, Ramón era conocido como «Moncho».
Al crecer, Valdés se desempeñó en múltiples actividades y oficios que le aparecían al momento, mismos en los que era inestable, por lo que a menudo afrontaba problemas económicos. Durante esa etapa, su hermano mayor, Germán, trabajaba como locutor en una radiodifusora local, hecho que lo llevó a participar en películas, lo cual fomentaría a un cambio en la vida de Ramón.
1949-1956: Época de Oro del cine mexicano
La carrera de Valdés comenzó durante el transcurso de la Época de Oro del cine mexicano, participando en la película Calabacitas tiernas de 1949. Ese mismo año actuó en las películas Soy charro de levita, Novia a la medida y El rey del barrio.
A inicios de la década de 1950, siguió apareciendo al lado de su hermano Tin Tan en La marca del Zorrillo y Simbad el mareado. En 1951 participaría en tres películas realizando cameos y en algunas partes colaborando en el guion junto a la interpretación de personajes secundarios. En 1952 grabaría junto a su hermano mayor y el director mexicano Gilberto Martínez Solares la película Las locuras de Tin Tan, que recibió una reseña negativa de Emilio García Riera en Historia documental del cine mexicano: 1951-1952, el cual criticó el guion de la película, diciendo que Germán Valdés «pagó cara la sustitución de su buen argumentista habitual Juan García por un «humorista» tan calamitoso como lo era [Carlos] León», poniendo como ejemplos chistes como el personaje de Valdés diciendo «siempre he de andar en líos de faldas» mientras estaba en la falda de un volcán.
En 1953 actuaría en tres películas, tomando un papel protagonista en Dios los cría. Al año siguiente actuó en la película Mulata junto a Ninón Sevilla y Pedro Armendáriz. En 1955 sería parte del elenco de apoyo para las películas Escuela de vagabundos y La vida no vale nada, protagonizadas por Pedro Infante y siendo las primeras cintas en las que no actuaría al lado de su hermano mayor Tin Tan y el director Martínez Solares. En 1956 Valdés seguiría actuando como personaje secundario en la película Una movida chueca, dirigida por Rogelio A. González. Ese mismo año volvería a rodar cuatro películas junto a su hermano mayor, Germán. Además tendría un papel extra en la película El inocente, donde actuaría junto a Pedro Infante y Silvia Pinal.
1957-1967: continuación con papeles menores
En 1957, participó junto a Germán Valdés en Las aventuras de Pito Pérez, la primera cinta junto a su hermano sin la dirección de Martínez Solares. Al año siguiente año actuaría junto a la rumbera cubana María Antonieta Pons en las películas Las mil y una noches y La odalisca n.º 13, esta última junto al dúo Viruta y Capulina. A mediados de ese año el guionista y actor Roberto Gómez Bolaños lo llamó para ser parte del elenco de su película Tres lecciones de amor, siendo este su primer contacto con Chespirito.
A inicios de la década de los sesenta, trabajó en la película Vivir del cuento. El mismo año, actuó en la cinta Variedades de medianoche y también participó en Tin Tan y las modelos, y El fantasma de la opereta. En 1961, intervino en seis películas, destacando en El duende y yo junto a su hermano Germán y María Esquivel. En 1962, hizo en siete películas, interpretando personajes primarios en dos de ellas, además de compartir reparto con Eulalio González, María Elena Velasco y volver a actuar junto a Pedro Armendáriz en Los valientes no mueren y Viruta y Capulina en la película ¡En peligro de muerte!, dirigida por Roberto Gómez Bolaños. Al año siguiente tomaría un papel protagónico en la película bíblica El tesoro del rey Salomón, al lado de Germán Valdés, Fanny Kaufman «Vitola» y Ana Bertha Lepe. Participaría en dos películas más y tendría un papel secundario en la película Entrega inmediata, junto a Cantinflas. En 1964 estuvo en cinco películas, dándole mayor efectividad a sus personajes. Al año siguiente participó en nueve películas, siendo de talla protagónica en la película El pecador, en la cual compartió créditos junto a Joaquín Cordero, Marga López, Arturo de Córdova y Pina Pellicer, actriz que falleció antes del lanzamiento de la cinta. Ese año volvería a compartir roles junto a Cantinflas en la película El señor doctor.
En 1966 actuaría en tres películas, mostrando más protagonismo en la película El falso heredero, en la cual compartió créditos junto a José Jiménez Fernández, Cesáreo Quezadas Cubillas «Pulgarcito», Miguel Ángel Álvarez y Sara García. A mitad de 1967 grabó la película Corona de lágrimas, protagonizada por Marga López y Enrique Lizalde. Al año siguiente grabaría dos películas, siendo protagonista en El aviso inoportuno, además de que en cada segmento de la película donde los personajes encuentran un empleo son acompañados de alguna personalidad del cine y TV de la época. Además filmó ese año la cinta El cuerpazo del delito, donde actuaría junto a Roberto Gómez Bolaños en el segundo episodio, titulado «La Rebelde»; sin embargo su estreno se llevó a cabo recién el 9 de julio de 1970. Ramón Valdés y Roberto Gómez Bolaños, «Chespirito», hicieron amistad durante la filmación de esta película. Ese año grabaría junto a Hilda Aguirre La hermanita Dinamita, con Tin Tan Valdés Chanoc en las garras de las fieras y Los Polivoces en ¡Ahí, madre!, de Roberto Gómez Bolaños.