Tal Día como Hoy

Rafael de Vélez

Prelado y apologista español

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Rafael de Vélez (Vélez-Málaga, 15 de octubre de 1777-Padrón, 3 de agosto de 1850) fue un fraile capuchino, filósofo, teólogo, profesor universitario, apologista y arzobispo católico español. Ocupó los cargos de obispo de Ceuta (1817-1824), arzobispo de Burgos (1824) y arzobispo de Santiago de Compostela (1824-1850).

Fue uno de los libelistas reaccionarios más destacados junto al dominico Francisco Alvarado ("el Filósofo Rancio"), los jerónimos Agustín de Castro y Fernando de Ceballos, los seglares Nicolás Pérez, el Setabiense y Miguel de Lardizábal, y el también obispo Raimundo Strauch y Vidal, martirizado en 1823.

Nació en Vélez-Málaga en 1777, en el seno de una humilde familia. Fray Rafael nació en el siglo como Manuel José Anguita Téllez.

En 1792, a los quince años de edad, ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, en el noviciado de Granada, donde tomó su nombre de religión Fray Rafael. Una vez concluido el año de noviciado (1792-1793), estudió un año de latín y de humanidades en diversas casas andaluzas de la orden capuchina (1793-1794), tres años de Artes —carrera menor sobre materias científicas y filosóficas, precisa para acceder a las facultades universitarias— en el convento de Córdoba (1794-1797) y cinco años de teología en el convento de Cádiz (1797-1802).​ Fue ordenado sacerdote en el verano del año 1800.

En 1802 se celebraron oposiciones a lectores (profesores) en el convento capuchino de Cabra. Vélez concursó y las ganó, por lo que ejerció la docencia como lector de Teología entre 1802 y 1807. Además, en esos años ejerció también el cargo de maestro de estudiantes.

En 1807 se le destinó al Convento de Écija como lector de Filosofía, cargo que ejerció únicamente durante un curso (1807-1808), hasta el inicio de la invasión francesa de España (1808). Entonces, todos los estudiantes de la orden se refugiaron en el convento de Cádiz, donde también se refugió Fr. Rafael, que en 1811 fue nombrado lector de Teología en el mencionado convento gaditano.​

Inspirado por la obra La falsa filosofía de Fernando de Ceballos​ y los sucesos de las Cortes de Cádiz publicó en 1812 su primera obra: Preservativo contra la irreligión o los planes de la filosofía contra la religión y el Estado, realizados por la Francia para subyugar a la Europa, seguidos por Napoleón en la conquista de España y dados a luz por algunos de nuestros sabios en perjuicio de nuestra Patria.​

En 1813 fue nombrado custodio general de la Orden, cargo honorífico que le confería el derecho de asistir al Capítulo General, al parecer con la finalidad de que se pudiera dedicar a escribir. Esta intención de sus superiores se corroboró al año siguiente con su nombramiento como escritor general de las provincias de Andalucía e Indias de la Orden Capuchina.​ A la vuelta de Fernando VII de la cautividad, en 1814, y caídos los doceañistas, Vélez se ocupó en componer la Apología del Altar y del Trono.

Fue presentado a la sede de Ceuta el 12 de noviembre de 1816 por Real Decreto del rey Fernando VII. Fue preconizado obispo de Ceuta el 14 de abril de 1817 por el papa Pío VII. Recibió la consagración episcopal en la iglesia de San Francisco el Grande de Madrid el 13 de julio de 1817 de manos del cardenal Luis María de Borbón y Vallabriga, arzobispo primado de Toledo, que fue asistido por Antonio Allué Sese, obispo de Gerona, y por Luis Gregorio López Castillo, obispo auxiliar de Toledo. Tomó posesión de su sede por poder el 15 de agosto de ese mismo año, haciendo su entrada solemne el 17 de noviembre.

En 1818 concluyó su obra más famosa, Apología del Altar y del Trono​ que será citada innumerables veces por los sectores más reaccionarios del país (realistas, fernandinos, carlistas, etc.). Esta obra le atrajo grandes críticas y numerosos enemigos entre los liberales, pero también grandes protectores en las esferas del poder absoluto.​

Fue presentado a la sede de Burgos el 30 de mayo de 1824 por Real Decreto del rey Fernando VII. Fue preconizado arzobispo de Burgos el 12 de julio de 1824 por el papa León XII. Recibió el palio arzobispal el 5 de octubre y tomó posesión de su sede por poder el 15 de octubre siguiente. No llegó a hacer su entrada solemne en la archidiócesis de Burgos, ya que pocos días después de tomar posesión por poder de la misma, fue presentado para la sede compostelana.

Arzobispo de Santiago de Compostela

Fue presentado a la sede de Santiago de Compostela el 27 de octubre de 1824 por Real Decreto del rey Fernando VII. Fue preconizado arzobispo de Santiago de Compostela el 20 de diciembre de 1824 por el papa León XII. Ocupó este cargo hasta su muerte en 1850.

Murió el 3 de agosto de 1850 en Santiago de Compostela a los treinta y cuatro años de episcopado y setenta y tres de edad. El cadáver de Vélez recibió sepultura en la catedral, cerca de la reja del coro, al lado del Evangelio, pero antes, al proceder al embalsamamiento, se le extrajo el corazón, que, colocado en una redoma de cristal en alcohol, se conserva en una urna abierta en la pared de la capilla interior del Seminario, en el lado de la Epístola. Cierra esta urna una losa de mármol que ostenta el escudo prelacial, y debajo se ve una lápida, también de mármol, con inscripción y adornada en su parte superior con varios atributos episcopales.

La Apología del Altar y el Trono

En el tomo primero Vélez hace una crítica de la Constitución de 1812 y de las reformas de las Cortes. Enumera los proyectos avanzadísimos, las impiedades de la prensa gaditana, el asunto del Diccionario crítico-burlesco de Bartolomé José Gallardo, la abolición del Tribunal de la Inquisición, el atropello contra el Cabildo de Cádiz, la expulsión del Nuncio de Su Santidad, la pretendida extinción de los Regulares y los proyectos desamortizadores. Vélez adapta, contra los innovadores, al punto de vista español y católico, la obra del polemista reaccionario francés abate Augustin Barruel y presenta a los liberales como miembros de una «conspiración de filósofos» afrancesados y vendidos a la impiedad.

El tomo segundo está dedicado a advertir al Estado español de que el Trono seguirá la misma suerte que la Iglesia y perecerá en el mismo incendio si no se une al Altar en defensa de los privilegios de ambos. La Constitución de 1812 es presentada como una copia de la francesa.

La sublevación liberal de Rafael del Riego en 1820 y el triunfo de los constitucionales concitó contra Vélez los odios de los revolucionarios, empezando para la ilustre víctima una serie de persecuciones. No se les ocultaba que era el hombre de más empuje doctrinal y el adversario más formidable del constitucionalismo.

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