Raffaele Sansoni Riario, (Savona, 3 de mayo de 1460-Nápoles, 9 de julio de 1521) fue un eclesiástico italiano.
Nepote de Sixto IV, fue creado cardenal a los diecisiete años de edad y nombrado Camarlengo de la Iglesia católica a los veintidós.
Fue administrador apostólico de más de diez diócesis, abad de varios monasterios, legado pontificio y destacado participante en la política italiana del Renacimiento durante los pontificados de Inocencio VIII, Alejandro VI, Pío III y Julio II.
Siendo ya decano del Colegio Cardenalicio, su participación en una conjura contra la vida de León X motivó su destitución.
El ascenso precoz de Raffaele se debió a sus orígenes familiares. Los Della Rovere fueron una familia de condición modesta establecida en Savona (República de Génova) hasta que Francesco della Rovere fue elegido papa en 1471 y comenzó una intensa práctica del nepotismo acostumbrado en la época, concediendo a sus numerosos parientes beneficios eclesiásticos y cargos civiles, concertando alianzas matrimoniales con la nobleza italiana e infeudando territorios de la Iglesia.
Hermana de este pontífice fue Bianca della Rovere, que de su matrimonio con Paolo Riario tuvo a Pietro, Girolamo, Violante y Petruccia. Raffaele nació del matrimonio entre Violante Riario y Antonio Sansoni, diez años antes de que su tío abuelo fuera elegido papa.
Ya en la primera creación de cardenales de su pontificado Sixto IV había concedido el capelo a sus sobrinos Pietro y Giuliano. El primero de ellos murió antes de cumplir los treinta habiendo acumulado cinco obispados y una fortuna, y Raffaele vino a continuar su carrera eclesiástica como "purpurado de familia": era ya protonotario apostólico cuando en el consistorio del 10 de diciembre de 1477 fue creado cardenal del título de San Jorge in vel aurum con diecisiete años de edad.
Raffaele estudiaba derecho canónico en la Universidad de Pisa cuando se vio envuelto en el primer episodio político importante de su vida. Las relaciones entre el signore de la República de Florencia Lorenzo de Médici y los Estados Pontificios se habían ido enturbiando por sus enfrentamientos en la Romaña, y el papa Sixto, alentado por su sobrino Girolamo Riario (tío de Raffaele), decidió que era mejor apartarlo del gobierno.
En abril de 1478 la comitiva de Raffaele atravesaba Florencia en dirección a su legación de Umbría, escoltado por las tropas de Giovanni Battista de Montesecco. Ya para entonces se habían conjurado Montesecco, el arzobispo de Pisa Francesco Salviati, el banquero Jacopo de' Pazzi y varias personas más para atentar contra los Médici. El 26 de abril, durante la misa presidida por Raffaele en la Catedral de Santa María del Fiore, Giuliano de Médici fue asesinado y su hermano Lorenzo herido, pero la conspiración fracasó en su intento de relevarles del gobierno. Los involucrados en la conjura fueron linchados por la muchedumbre o ejecutados por la justicia; Raffaele fue retenido en Florencia.
La muerte de Salviati y de varios prelados y la prisión del cardenal, violando la inmunidad eclesiástica de la que debían gozar, llevaron a Sixto IV a decretar la excomunión de Lorenzo y de las autoridades florentinas y el entredicho contra la República.
El cardenal Riario fue liberado el 12 de junio. El día siguiente llegó a Siena, "más muerto que vivo por el mucho miedo que había pasado", y el 20 a Roma. El episodio desembocó en la guerra de Toscana, que enfrentó a la alianza de los Estados Pontificios con Siena y Nápoles contra la de Florencia, Venecia y Milán hasta que la conquista de Otranto por los turcos del sultán Mehmed II en noviembre de 1480 hizo necesaria la unión entre todos los estados italianos para enfrentar el peligro de las guerras otomanas en Europa.
Legado pontificio y camarlengo
Desde finales de junio hasta mediados de octubre de 1478 desempeñó la legación en Umbría, donde la ciudad de Perugia y otras plazas menores se habían rebelado contra el dominio papal con el apoyo de Lorenzo de Médici. En agosto de 1480 fue legado en la corte del rey de Hungría Matías Corvino, y en noviembre en la Marca de Ancona, donde frecuentó la corte del duque de Urbino Federico da Montefeltro.
En mayo de 1483 recibió el título de San Lorenzo en Damaso manteniendo también el de San Jorge y en septiembre el cargo de Camarlengo de la Iglesia católica, que implicaba el control de las finanzas pontificias y la organización urbanística de Roma.
Simultáneamente comenzó su carrera episcopal. Sin haber sido ordenado sacerdote, en julio de 1478 fue nombrado administrador apostólico de Camerino, que un año después cambió por el arzobispado de Pisa.
Empezó así una acumulación de diócesis pocas veces vista en un solo prelado: en distintos momentos a lo largo de su vida rigió también las de Cuenca, Tréguier, Salamanca, Osma, Viterbo, Arezzo, Savona, Lucca, Malta y Málaga.
Fue también abad comendatario de los monasterios de Montecassino, Cava, Chiaravalle, Pavía, Sassovivo, San Mercuriale y Santa María de Fumana en Forlì, San Donnino en Pisa y San Bartolomeo en Génova, y protector de los agustinos.
Nunca residió en ninguna de sus diócesis o abadías ni las visitó, gobernándolas por medio de vicarios. La acumulacion de cargos, los pingües ingresos económicos provenientes de sus rentas eclesiásticas, la gestión personalista de títulos y prebendas con la que repetidas veces favoreció a sus parientes y amigos y su inclinación más hacia la política, la vida pública y el mecenazgo que a intereses espirituales, hicieron de Riario «la paradigmática encarnación de la figura del cardenal-príncipe del Renacimiento».