Rafael Merry del Val y Zulueta (Londres, 10 de octubre de 1865-Roma, 26 de febrero de 1930) fue un diplomático, arzobispo y cardenal católico español. Ocupó los cargos de presidente de la Academia de Nobles Eclesiásticos (1899-1903), secretario de Estado de la Santa Sede (1903-1914) —con el papa San Pío X— y secretario de la Sagrada Congregación del Santo Oficio (1914-1930).
Nació en Londres el 10 de octubre de 1865, en el n.º 33 de Gloucester Place, Portman Estate (Marylebone). Descendiente de una familia noble irlandesa, de wild geese, oriunda del condado de Waterford y afincada en Sevilla en el siglo XVIII, era hijo de Rafael Carlos Merry del Val (1831-1917), natural de Sevilla, y de Sofía Josefa de Zulueta y Wilcox, nacida en Londres, que se casaron en Madrid en 1863; nieto paterno de Rafael Merry y Gayte y de María de la Trinidad del Val Gómez, oriunda de Zaragoza, y materno del banquero y senador español Pedro José de Zulueta y Madariaga, II conde de Torre Díaz, natural de Cádiz y oriundo de Álava, y de la británica Sofía Wilcox van der Gutch, nacida en Northampton y de ascendencia escocesa y neerlandesa.
Su padre, diplomático de carrera, fue ministro plenipotenciario de España en Bruselas y embajador ante la Santa Sede y en la corte imperial de Viena, académico de número de la Real de Jurisprudencia y Legislación, caballero de la Orden de Malta, grandes cruces de las de Carlos III, Isabel la Católica, San Esteban de Hungría y San Gregorio Magno, y gentilhombre de Cámara de los reyes Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII.
Tuvo por hermanos al diplomático Alfonso Merry del Val (1864-1943), I marqués de Merry del Val, que fue embajador de España en Londres; a Pedro (1867-1958), ingeniero; a María Ana (1868-1934), y a Domingo Merry del Val (1870-1935), también diplomático. Todos nacieron en Londres, donde sus padres residieron de 1859 a 1875: durante nueve años por el destino diplomático del marido, y desde 1868 como exiliados.
Inició sus estudios en 1872, cuando aún tenía siete años, en el colegio de Baylis House, el único centro de educación católica que había entonces en Inglaterra. Allí permaneció cuatro años (1872-1876). Además, en su casa adquirió una vasta cultura musical: le enseñaron a tocar el piano, instrumento que llegó a tocar a la perfección, ejecutando partituras de memoria; y llegó a conocer a la perfección las óperas de los grandes maestros italianos y alemanes.
En 1876 su padre fue trasladado a Bélgica, por lo que toda la familia se trasladó con él. Rafael Merry del Val ingresó entonces en el colegio jesuita de Nuestra Señora de la Paz de Namur, donde permaneció dos años (1876-1878). Entonces pasó al colegio jesuita de Saint Michel de Bruselas, donde permaneció cinco años (1878-1883). En todos estos años de estudio adquirió una vasta cultura humanística. Ya por aquel entonces le encantaba jugar al tenis y al cricket, montar a caballo y practicar el tiro con fusil.
En 1883, cumplidos los dieciocho años y culminados sus estudios primarios y los de humanidades, quiso seguir con estudios de filosofía, por lo que ingresó en el colegio-universidad de San Gutberto de Ushaw, donde ya se habían formado años antes dos insignes arzobispos católicos con raíces españolas, el cardenal Nicholas Wiseman y el cardenal Fernando de la Puente. Durante sus años en Ushaw, además de como notable estudiante, destacó por su afición al deporte y, en particular, a la equitación y a la esgrima. Estudió dos años de filosofía en el colegio-universidad de Ushaw (1883-1885). En 1885, el cardenal Herbert Vaughan, arzobispo de Westminster, conocedor de las sobresalientes cualidades del joven Rafael, convenció a su padre para que le enviase a continuar sus estudios en Roma.
Su padre le acompañó a Roma para su traslado al Pontificio Colegio Escocés. El Papa León XIII, al saber que el reconocido diplomático Rafael Carlos Merry del Val estaba en la ciudad le concedió una audiencia privada, pues deseaba hablar con él y conocer a su hijo Rafael. En dicha audiencia, el Pontífice convenció al padre para que su hijo no ingresase en el Pontificio Colegio Escocés, sino en la Academia de Nobles Eclesiásticos, que era la institución donde se formaban los futuros diplomáticos de la Santa Sede. Influyó en esta recomendación del Pontífice el origen familiar de Rafael —perteneciente a una familia de diplomáticos—, su esmerada formación humanística y su gran facilidad para los idiomas; Rafael Merry del Val conocía y hablaba perfectamente seis lenguas: español, inglés, italiano, francés, alemán y latín. Finalmente ingresó en la academia.
Cursó sus estudios de diplomacia en la Academia de Nobles Eclesiásticos desde 1885 hasta 1892. Simultáneamente, prosiguió sus estudios de filosofía, y cursó los de teología y derecho canónico, en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde obtuvo el doctorado en Filosofía, el doctorado en Sagrada Teología y el doctorado en Derecho canónico.
En mayo de 1887 recibió el subdiaconado y le fue concedido —antes de ser sacerdote— el título honorífico de monseñor. Poco después (junio de 1887) fue enviado a Londres como parte de la legación diplomática encabezada por el cardenal Fulco Luigi Ruffo Scilla para ofrecer sus respetos a la reina Victoria con ocasión de su jubileo de oro. En marzo de 1888 fue nombrado secretario del arzobispo Luigi Galimberti, nuncio apostólico en el Imperio austrohúngaro, con objeto de acompañarle a Berlín para asistir a los funerales del káiser Guillermo I y a la coronación de su sucesor, Federico III (marzo de 1888). El 27 de mayo de 1888 fue ordenado diácono, y el 30 de diciembre de 1888 fue ordenado sacerdote.
Sacerdocio y servicio en la curia romana
El 31 de diciembre de 1891, el Papa León XIII le nombró camarero secreto participante de Su Santidad, cargo cuyo ejercicio implicaba introducir las visitas al Pontífice, acompañarle en las audiencias, saludando a cada personaje o grupo en su idioma, e incluso atender eventualmente al Papa en algunas circunstancias más personales. Además, entre 1890 y 1892 colaboró con el beato Manuel Domingo y Sol en la fundación del Pontificio Colegio Español de Roma.
En 1892, ya concluidos sus estudios, el Pontífice le nombró secretario de las Comisiones Pontificias para la unión de las iglesias disidentes y para el examen de la validez de las ordenaciones anglicanas (la comisión dictaminó en 1896 su invalidez, por lo que León XIII declaró la invalidez de dichas ordenaciones el 13 de septiembre de ese año).
En marzo de 1897 fue nombrado prelado doméstico de Su Santidad y fue enviado en misión diplomática a Canadá, donde permaneció tres meses, desde el 1 de abril hasta el 3 de junio. Mientras desempeñaba dicha misión, que coronó con éxito, recibió el doctorado honoris causa en Letras por la Universidad de Ottawa y el doctorado honoris causa en Teología por la Universidad Laval.
El 6 de julio de 1898 fue nombrado consultor de la Sagrada Congregación del Índice, para examinar la ortodoxia de los libros, sobre todo los escritos en ingles; ejerciendo este oficio durante cinco años (1898-1903). El 23 de octubre de 1899, también León XIII, le nombró presidente de la Academia de Nobles Eclesiásticos, oficio que ejerció durante cuatro años (1899-1903). Dicho cargo solía ser ocupado por un obispo, por lo que fue nombrado arzobispo titular de Nicea el 19 de abril de 1900.
Arzobispo titular de Nicea y presidente de la Academia de Nobles Eclesiásticos
El 19 de abril de 1900 el papa León XIII le nombró arzobispo titular de Nicea. Recibió la consagración episcopal el 6 de mayo de ese año de manos del cardenal Mariano Rampolla del Tindaro, entonces secretario de Estado de la Santa Sede, que fue asistido por Guglielmo Pifferi, obispo titular de Porfirio y sacristán del Pontífice, y por Edmund Stonor, arzobispo titular de Trapecio y capellán de los zuavos pontificios de habla inglesa. Entonces prosiguió con sus oficios de consultor de la Sagrada Congregación del Índice y presidente de la Academia de Nobles Eclesiásticos, que ejerció hasta 1903.