Tal Día como Hoy

Rafael Carrera

1° y 5° presidente de la República de Guatemala

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José Rafael Carrera y Turcios (Ciudad de Guatemala, 24 de octubre de 1814-Ciudad de Guatemala, 14 de abril de 1865), fue un caudillo militar guatemalteco, jefe del Estado de Guatemala (1844-1847), primer Presidente de la República de Guatemala (1847-1848; 1851-1854) y presidente vitalicio de la República de Guatemala (1854-1865).

Fue el mayor representante del siglo XIX de la tendencia conservadora en Centroamérica y de la alianza del Estado con la Iglesia, siendo muestra de ello haber tomado la Salve Regina como Himno Nacional y la proclamación del 8 de diciembre como feriado en todo el país por ser la «Patrona Principal de la República» la Inmaculada del templo de San Francisco de la Ciudad de Guatemala, iglesia que se estrenó durante su mandato.

Fue el máximo dirigente que luchó contra el presidente liberal de la República Federal de Centroamérica, Francisco Morazán y se le considera el principal causante de la disolución de dicha federación al impedir que los liberales despojaran a los conservadores de los privilegios que hasta entonces disfrutaban,​ aunque logró equilibrarlo con concesiones a los indígenas guatemaltecos —con quienes fue sumamente benévolo y respetuoso— y con el apoyo de Inglaterra, lo que llevó a la población guatemalteca a disfrutar de cierta prosperidad durante su gobierno.​

Desde su ascenso al poder, permaneció gobernando directa o indirectamente, mediante presidentes propicios para esto, con apoyo de religiosos y conservadores. Se constituyó como presidente vitalicio y, a pesar de la oposición liberal, se mantuvo en el cargo hasta su muerte en 1865.

Varios sucesos internacionales condicionaron el gobierno del general Carrera. La guerra de Secesión de los Estados Unidos​ y la expansión de Inglaterra particularmente en Belice, Roatán, en Honduras y el Reino de Mosquitia en Nicaragua. Asimismo, la ocupación militar de México por los Estados Unidos que dio como resultado la incorporación a Estados Unidos de cerca de 900,000 km² mexicanos y la Guerra de Castas en Yucatán, que se inició en 1847, que enfrentó a las etnias mayas de la localidad contra los criollos y mestizos y se prolongó hasta 1901.​

Posteriormente, ya cuando Estados Unidos eran dueños de California, la fiebre de oro en ese estado norteamericano y la declaración de Nicaragua como un Estado más de los Estados Unidos —esclavista y hablando inglés—, gobernado por William Walker, y que desencadenó la guerra contra los Filibusteros.

Localmente, el principal obstáculo que enfrentó el general Carrera fue el deseo del general Francisco Morazán de someter a los conservadores de Guatemala e imponer una Unión Centroamericana dirigida por liberales. Propició en 1839 la separación de Guatemala de la República Federal de Centroamérica, lo que conduciría a la disolución de la misma y al establecimiento como repúblicas independientes de los estados que la conformaban (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica). Convertido desde entonces en el hombre fuerte del país, ejerció en dos ocasiones la presidencia de la nueva República de Guatemala (1844-1848 y desde 1851 hasta su fallecimiento en 1865).

El capitán general Rafael Carrera fue el primer presidente de la República de Guatemala, la cual fue instituida por él mismo el 21 de marzo de 1847; durante su gobierno vitalicio que duró desde 1839 hasta 1865, Guatemala se constituyó en el baluarte del partido conservador en Centroamérica, y evitó la formación de una Federación Centroamericana dirigida por los criollos liberales que querían a toda costa.​​ Ahora bien, el presidente Carrera era mestizo y con rasgos indígenas, lo que junto al apoyo que recibió del conservador Clan Aycinena, ha sido la razón para que su figura haya sido polémica en la historia guatemalteca y centroamericana.​​

He aquí lo que se ha relatado del expresidente:

Versión del partido liberal: el partido liberal estaba formado por antiguos criollos agricultores que se dedicaban a la producción agrícola en sus latifundios en la antigua Capitanía General de Guatemala. Estaban radicados en los actuales departamentos guatemaltecos de Totonicapan, Quetzaltenango, Huehuetenango, parte de los actuales estados mexicanos de Chiapas, y las provincias centroamericanas de Comayagua en Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.​ Detestaban a los criollos guatemaltecos y a la Iglesia Católica, a quienes consideraban como explotadores por ser ellos quienes se encargaban directamente del comercio con la metrópoli española durante la colonia. El partido liberal perseguía obtener el poder comercial que habían ostentado hasta entonces los criollos guatemaltecos y utilizó los argumentos de la Ilustración francesa para atacar los intereses eclesiásticos.​

Los historiadores liberales​​​ describen a Carrera como un gobernante despótico e ignorante que retrasó el desarrollo de Centroamérica y contribuyó a la desintegración de la Federación Centroamericana. También le criticaron que era analfabeto, argumentando que no tenía suficiente conocimiento para gobernar y que por ello era simplemente un títere de los jefes del Clan Aycinena —poderoso grupo del partido conservador—. Por su carácter positivista el partido liberal no le perdonaba que favoreciera a la Iglesia Católica —a la que había devuelto lo que ya había sido expropiado por el general Francisco Morazán en 1829 y con la que había establecido el Concordato de 1852 en el que le entregaba la educación del pueblo guatemalteco, se comprometía a respetar los bienes eclesiásticos y autorizaba el diezmo obligatorio.​ Los liberales lo atacaron también por suprimir la libertad de prensa y por ser un gobernante represivo.

Por haber cerrado la Academia de Ciencias, lo acusaron de cometer actos en contra del desarrollo educativo laico que los Liberales proponían, cuando en realidad, Carrera cerró la Academia de Ciencias por su carácter laico, pero no dejó a Guatemala sin educación superior: instauró nuevamente a la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo de carácter teológico.​

Autores como Ramón Rosa —ideólogo del liberalismo de Justo Rufino Barrios y Marco Aurelio Soto en Guatemala y Honduras, respectivamente— y Lorenzo Montufar y Rivera —intelectual destacado de los gobiernos liberales de Guatemala— en sus biografías del general Francisco Morazán se esforzaron en presentar a Carrera como un salvaje analfabeto que únicamente sabía firmar como «Raca Carraca».​​ A pesar de ello, anécdotas de renombrados escritores de la época liberal muestran que Carrera era inteligente, hábil gobernante, y sabía mantener a raya a sus rivales del Partido Liberal. He aquí un ejemplo tomado de El libro de las efemérides del escritor liberal guatemalteco Federico Hernández de León:​

Segunda Invasión de Morazán a Guatemala (1840):

Versión del partido conservador: el partido conservador, que apoyaba la gestión de Carrera, estaba conformado así:

El Clan Aycinena: criollos guatemaltecos que se dedicaban directamente al comercio con la península ibérica durante la Colonia Española y tenían el monopolio comercial de la región. Estaban radicados en la capital de Guatemala y fijaban los precios del comercio arbitrariamente, para el disgusto de los criollos agricultores, a quienes consideraban una clase inferior.​

Clero mayor: miembros de las órdenes regulares, obispos y arzobispos criollos o españoles, que dirigían el clero secular. Estaban en la capital de Guatemala.​​

Los conservadores debían su nombre a que su principal objetivo era mantener la estructura social que había imperado durante la Colonia Española, especialmente los privilegios de que disponían;​ Por estar conformados por grupos aristocráticos y privilegiados, aceptaron con desprecio y desconfianza el liderazgo de Carrera y tuvieron que tolerar las consideraciones que este tenía con los grupos indígenas del país. Sin embargo, en los escritos conservadores sus rasgos mestizos son pasados por alto y es celebrado como un héroe nacional.

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