Puntarenas es una ciudad de Costa Rica, y capital del cantón de Puntarenas y la provincia de Puntarenas, la más extensa del país. Es la ciudad más grande y poblada del Pacífico costarricense. De acuerdo a la División Territorial Administrativa de la República, el área urbana que conforma esta ciudad se compone por tres distritos del cantón al que pertenece: Puntarenas, El Roble y Chacarita. Está ubicada en la costa oriental del golfo de Nicoya, frente a la península de Nicoya, en el océano Pacífico, sobre una lengua de tierra que da origen a su nombre.
La ciudad de Puntarenas es rica en historia, tradiciones y costumbres. Históricamente, fue el puerto más importante del Pacífico costarricense, por el que se dieron las principales exportaciones que permitieron el desarrollo del país durante el siglo XIX y parte del siglo XX. Por su posición costera, fue un importante centro de llegada de inmigrantes hacia la mitad del siglo XX. Su auge como destino turístico data de 1940.
Puntarenas es uno de los puertos marítimos más importantes del país; las principales exportaciones incluyen plátanos, café y pescado procesado entre otros productos, las cuales se hacen a través del puerto de Caldera (en concesión desde el 2006). En 2007, este puerto había movilizado 640 000 toneladas en contenedores, mostrando un incremento de 63.109 contenedores Teus a 169.827 (un crecimiento de 168%) entre 2006 y 2008. De este puerto del Pacífico sale el 13% de las exportaciones del país, y el 28% de la producción agrícola que el país destina a exportación, sobre todo azúcar, alcohol, madera y productos frescos como piña, melón y yuca, principalmente con destino a Estados Unidos (45% del país, 62% por Caldera), China, Singapur, Argentina, Chile y Perú, en un país donde las exportaciones marítimas representan el 81% según volumen medio de transporte.
La ciudad de Puntarenas también es asiento de industrias que producen productos tanto para el consumo nacional como para la exportación, representando estas industrias el 1.4% del total de la producción del país destinada a la exportación. Destacan entre estas industrias la procesadora de atún Sardimar, Alunasa (produce productos de aluminio para las industrias de la conversión, empaque, construcción, salones de belleza, utensilios de cocina, aires acondicionados y metalmecánica), la empresa INOLASA (productos orgánicos), la arrocera Miramar, el Grupo Fertica (fertilizantes y abonos), así como numerosas pequeñas y medianas empresas.
Puntarenas es una de las regiones turísticas más importantes de Costa Rica. Sus costas las engalanan abundantes islas, ensenadas, playas y tesoros naturales de gran belleza, que la convierten en un destino turístico por excelencia, tanto nacional como internacional, pues es también escala de cruceros. Su territorio ofrece gran variedad de atractivos fundamentados en el sol y la playa, los cuales se complementan con zonas protegidas, áreas insulares y continentales. La ciudad de Puntarenas funciona como lugar de estadía, distribución, escala y excursión a otras playas y lugares turísticos de la costa del Pacífico costarricense. El turismo es la principal actividad económica del país, con generación de $ 2.111.000.000 en divisas en el año 2010.
La ciudad se comunica con San José por carretera a unos 99 km.
El nombre de la ciudad hace referencia a un proceso geomorfológico en forma de flecha donde está situada la ciudad ("punta de arenas"). Dicha lengua de tierra se formó debido a la acción de los ríos, vientos alisios y corrientes del río Barranca que traían arena y lodo.
La región donde hoy se ubica la ciudad de Puntarenas perteneció, durante la época precolombina, a la Gran Nicoya, área arqueológica que ocupa parte de la costa pacífica de Nicaragua, todo el actual Guanacaste y parte del litoral Pacífico de Costa Rica. Hasta antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI, existían diversos cacicazgos de etnia chorotega que habitaban no solo el litoral Pacífico sino también varias de las islas del Golfo de Nicoya (Isla de Chira), entre los que destacan Corobicí, Abangares, Chome y Orotiña. El cacicazgo de Chorotega Vieja, gobernado por el rey Coyoche, se encontraba en la ensenada de Tivives, muy cerca de la actual ciudad de Puntarenas. También había varios cacicazgos pertenecientes al Reino Huetar de Occidente, que ocupaban el valle del río Grande de Tárcoles y la costa pacífica hasta Quepos, siendo el más importante el Cacicazgo del rey Garabito, cuyo principal asentamiento se situó en los llanos que hoy ocupa el distrito de Espíritu Santo del cantón de Esparza.
Los españoles iniciaron las exploraciones de la costa pacífica costarricense en 1519 cuando el conquistador español Hernán Ponce de León, en una expedición pilotada por Juan de Castañeda, penetró por primera vez el golfo de San Lucas (hoy golfo de Nicoya), y descubrió el territorio que más tarde se conocería con el nombre de Puntarenas. Un año más tarde, Gil González Dávila llegó hasta el golfo, y recorrió y comerció con varios de los cacicazgos de la zona, llegando hasta el Reino de Nicoya y más tarde a Nicaragua.
La primera población permanente fue Villa de Bruselas, fundada por Francisco Hernández de Córdoba en 1524, cerca de la desembocadura del río Grande de Tárcoles, a unos cinco kilómetros al noreste de la actual Villa Manzanillo. Esta población, el primer asentamiento español en Costa Rica, subsistió hasta 1527 cuando fue despoblada por orden de Pedrarias Dávila, luego fue repoblada por Gonzalo de Badajoz; y despoblada por segunda vez en 1529, por el capitán Andrés Garabito, por mandato de Diego López de Salcedo, quedando esta parte de la región dentro del corregimiento de la provincia de Nicoya, puertos de Chira y Paro. Entre 1554 y 1556 se edificó, en Chomes, la segunda iglesia del territorio costarricense, luego de la ermita de San Blas en Nicoya. En 1561, Juan de Cavallón y Arboleda estableció el campamento «Real de la Ceniza» en la entrada del río Grande de Tárcoles, cuyo cauce siguió para adentrarse en el Valle Central de Costa Rica. Esta misma vía utilizó Juan Vázquez de Coronado para penetrar en territorio costarricense en 1563 y fundar Cartago en el Valle del Guarco.
En 1568, Perafán de Ribera fundó la ciudad de Aranjuez y el puerto de la Ribera cerca de la desembocadura del Río Barranca. Esta ciudad fue el principal puerto de entrada al país hasta que el gobernador Alonso Anguciana de Gamboa trasladó a los pobladores hasta la ciudad de Espíritu Santo, en el Valle de Coyoche o Landecho, fundada por él cerca del actual cantón de Esparza.
La mención más antigua del nombre de Puntarenas data del 13 de febrero de 1720, donde se menciona la llegada del pirata John Clipperton a la «Punta de Arena» del Golfo de Nicoya. El primero en utilizarla como puerto de embarque y desembarque fue Miguel Antonio de Unanué, quien fue propietario de una extensa hacienda ubicada tras los manglares y esteros, al norte de la actual ciudad de Puntarenas, que todavÍa lleva el nombre de «El Palmar». Por el año de 1722, la lengüeta de tierra donde se encuentra actualmente Puntarenas comenzó a conocerse como «Puerto de Arenas».
En un principio, la sociedad puntarenense estaba conformada por criollos, y se fortaleció con la llegada de los primeros forasteros procedentes de Nicaragua y de Chiriquí, Panamá. En 1814, se construyó un galerón de madera que tenía varios usos: fungió como oficinas de gobierno, aduana, hospital y Escuela de Primeras Letras y finalmente terminó como ermita. A solicitud del entonces gobernador de Costa Rica, Tomás de Acosta y Hurtado de Mendoza, realizada ante la Real Audiencia de Guatemala, y por intermediación del diputado de la Provincia de Costa Rica ante las Cortes de Cádiz, presbítero Florencio del Castillo, se declaró a Puntarenas, puerto mayor de Costa Rica, a partir del 21 de septiembre de 1814 (título que aún hoy en día ostenta), con Antonio Figueroa como su primer capitán de puerto (julio de 1815). Con el crecimiento de la población se hizo necesario la construcción de una iglesia. Primeramente, se edificó un galerón semidescubierto con techo de zinc, importado de Inglaterra. En el sitio donde estaba ubicado el galerón se construyó la iglesia, cuyo material era básicamente de madera. En 1898 el templo se quemó. En la actualidad, la iglesia, hoy Catedral de Puntarenas, se encuentra ubicada en el mismo lugar.