Un puente atirantado, en ingeniería civil, es un puente cuyo tablero está suspendido de uno o varios pilones centrales mediante obenques. Se distingue de los puentes colgantes porque en estos los cables principales se disponen de pila a pila, sosteniendo el tablero mediante cables secundarios verticales, y porque los puentes colgantes trabajan principalmente a tracción, y los atirantados tienen partes que trabajan a tracción y otras a compresión. También hay variantes de estos puentes en que los tirantes van desde el tablero al pilar situado a un lado, y de ahí al suelo, o bien están unidos a un único pilar como el puente del Alamillo en Sevilla.
El diseño más antiguo de un puente atirantado que se conoce data de 1617 y fue publicado en Venecia por Fausto Verancio, un erudito local, en una colección Machinae Novae Fausti Verantii siceni. Muestra una plataforma de madera sostenida por cadenas de hierro suspendidas desde las torres situadas en cada una de las dos orillas. Este tipo de puente también se encuentra en África, con tirantes hechos en liana, y en Asia, con tirantes de bambú.
El primer puente atirantado construido data de 1784 y fue diseñado por el alemán Carl Imanuel Löscher (1750-1813). Tiene 12 m de largo y está hecho de metal y madera.
Dos ingenieros británicos, James Redpath y John Brown, construyeron en 1817 la pasarela peatonal del King's Meadows Bridge sobre el río Tweed, que tenía un tramo atirantado de 33,6 m de luz. Los tirantes eran cables anclados a pilonas de fundición. Un sistema de cadenas inclinadas se adoptó en 1817 para el puente de la abadía Dryburgh sobre el Tweed. Tenía una luz de 79,3 m. Se había observado ya que el tráfico peatonal en el puente causaba vibraciones que podían desplazar fácilmente las cadenas. El puente fue destruido por un fuerte vendaval.
En 1821, fue el arquitecto Poyet quien propuso construir un tablero suspendido de torres mediante barras de hierro colocadas en forma de abanico. En 1823, el ingeniero y matemático Henri Navier (1785-1836) estudió este tipo de puente con cadenas inclinadas.
En 1824, el arquitecto alemán Gottfried Bandhauer (1790-1837) construyó un puente atirantado para cruzar el río Saale en Nienburg. Su luz central tenía 78 m; con una flecha importante, colapsó bajo el peso de la multitud. Motley construyó otro puente atirantado en Tiverton en 1837 y Hartlley, en 1840, construyó un puente de tirantes paralelos. Al mismo tiempo, se instaló el puente del canal navegable de Mánchester (Manchester Ship Canal Bridge) con tirantes en forma de abanico. En 1843, Clive propuso un original sistema de sujeción, mezcla de cables de suspensión dispuestos en paralelo y en abanico.
En 1858, Rowland Mason Ordish, junto con William Henry Le Feuvre, tomó una patente sobre un sistema de puente suspendido atirantado. Fue implementado en el puente Franz Josef, en Praga, y luego en el Albert Bridge de Londres.
Realizaciones aisladas (fin del siglo XIX - inicios del XX)
Muchos de los primeros puentes colgantes incluían construcciones atirantadas, como el puente peatonal de la Abadía Dryburgh de 1817, el patentado puente Victoria de Bath de sir James Dredge (1836) y el posterior puente Albert de Londres (1872) o el puente de Brooklyn (1883). Sus diseñadores descubrieron que la combinación de ambas tecnologías creaba un puente más rígido. Un ejemplo de esto es el puente de las cataratas del Niágara construido por John Augustus Roebling (1806-1869).
Uno de los primeros puentes de tipo moderno fue el puente atirantado con tablero de hormigón de Albert Caquot de 1952 sobre el canal Donzère-Mondragon en Pierrelatte, pero tuvo poca influencia en el desarrollo posterior. El citado más a menudo como el primer puente atirantado moderno es el puente de Strömsund con tablero de acero diseñado por Franz Dischinger (1956).
El ejemplo más antiguo y conocido de un verdadero puente atirantado es el puente de acero de Bluff Dale, situado en Bluff Dale (Texas, Estados Unidos), construido en 1890 por E.E. Ruyon. En pleno siglo XX, los ejemplos más pioneros incluyen a Albert Gisclard, con el puente de Cassagnes (1899), en el que la componente horizontal de la fuerza de los cables es compensada por un cable puntal horizontal, previniendo así la compresión significativa del tablero.
El sistema fue asociado con el de los puentes en consola de Leinekugel Lecocq en el puente de Lézardrieux en 1925 en un sistema bastante complicado. Al año siguiente, Eduardo Torroja, un ingeniero español, diseñó y construyó un puente atirantado para el acueducto de Tempul cerca de Jerez de la Frontera; para evitar apoyar una pila en el río, elevó el tramo central de 17 a 34 m y alivió el peso con dos juegos de cables que suspendió de las pilonas. Luego obtuvo la tensión deseada accionando gatos colocados debajo del pasaje de los cables en la parte superior de las pilonas.
Pero estos fueron logros aislados.
El verdadero estudio de los puentes atirantados se remonta a principios de la década de 1950. En general, se acredita la paternidad a los ingenieros alemanes o incluso a los japoneses (puente Wakato), lo que parece inexacto si se consideran las fechas. Fritz Leonhardt sitúa en 1952 el estudio de la travesía del Rin, en Düsseldorf con tres obras de una misma familia a partir de una idea del arquitecto Friedrich Tamms: Nordbrücke, Kniebrücke y Oberkasseler Rheinbrücke, pero la realización fue más tardía.
Franz Dischinger realizó en 1955 el puente de Strömsund en Suecia, que generalmente se considera el primer puente atirantado de acero. Este fue seguido en 1961 de la pasarela sobre la calle Schiller en Stuttgart, diseñada por Fritz Leonhardt, y de los puentes de Leverkusen (1965) y de Bonn-Norte (1967), obras de Hellmut Homberg. Pero Albert Caquot fue más rápido y construiría un nuevo puente atirantado con tablero de hormigón sobre el canal de Donzère-Mondragon, el puente de Donzère-Mondragon en Pierrelatte en 1952, que puede ser considerado el primer puente atirantado moderno, pero aún con una gran influencia de los diseños previos.
Otros pioneros clave en esa época fueron Fabrizio de Miranda, Riccardo Morandi y Fritz Leonhardt. En este momento se usaban muy pocos cables, como en el caso del puente de Theodor Heuss en Düsseldorf de 1958. Sin embargo, el empleo de pocos cables aumentaba enormemente el costo de construcción, por lo que los puentes modernos tienen muchos más cables. El tiempo ha hecho que los puentes atirantados se hagan un lugar en el diseño de puentes y desplacen a los puentes en ménsula.
Desde ese momento, muchos puentes atirantados han sido construidos en todo el mundo.
Los puentes atirantados ocupan un punto medio entre los puentes de acero de contrapeso y los colgantes. Un puente colgante requiere más cables (y más acero), y uno de contrapeso, más acero para su construcción, aunque desde el punto de vista estructural serían puentes que trabajan en modo contrapeso.