Los ostrogodos (del latín: ostrogothi, austrogothi) fueron un pueblo germánico de origen gótico de la era romana, procedente de la división que sufrieron los godos en el siglo III. Los ostrogodos que se establecieron al este del río Dniéster, en las tierras alrededor del mar Negro (lo que hoy es parte de la actual Ucrania y Bielorrusia), formaron una confederación con los pueblos de las estepas conocida como greutungos. Los greutungos estuvieron sometidos a los hunos desde 375, año en que vencieron al rey Hermanarico, hasta la batalla de Nedao, ocurrida en 454, cuando recobraron su independencia, y los ostrogodos, como pasaron a denominarse, se establecieron como un pueblo federado de Roma. Posteriormente se les unieron otros godos que habían huido de sus tierras a la llegada de los hunos.
En el siglo V, siguieron el ejemplo de los visigodos y crearon uno de los dos grandes reinos godos dentro del Imperio romano de Occidente, aprovechando las numerosas poblaciones godas que se habían asentado en los Balcanes en el siglo IV. Mientras que los visigodos se formaron bajo el liderazgo de Alarico I, la nueva entidad política ostrogoda que llegó a gobernar Italia se formó en los Balcanes bajo el mandato de Teodorico el Grande. Teodorico, el más conocido de los monarcas ostrogodos fue elegido rey en el año 474 . Su familia, la dinastía de los Amalos, había acumulado poder real en la Panonia romana tras la muerte de Atila y el colapso de su imperio huno. Hubo varios períodos de guerras y treguas entre él y el emperador bizantino Zenón. Inicialmente, Zenón enfrentó a estos godos panónicos con los godos tracios al sur, pero ambos grupos se unieron tras la muerte del líder tracio Teodorico Estrabón y su hijo Recítaco. Zenón respaldó entonces a Teodorico para invadir Italia y reemplazar a Flavio Odoacro, rey de los hérulos y romanos, a quien previamente había apoyado como rey. Así, en 488, Teodorico lideró la conquista ostrogoda de Italia (489-493) y en 493 derrotó en el Adda a Odoacro, a quien luego mató con sus propias manos en un banquete.
Tras su muerte en el año 526, la situación se volvió tan violenta que en el 535 el emperador bizantino Justiniano I, en un esfuerzo por restaurar las antiguas provincias occidentales del Imperio romano, declaró la guerra a los ostrogodos, enviando a su general Belisario contra los ejércitos ostrogodos en Italia. Inicialmente, los bizantinos tuvieron éxito, pero bajo el liderazgo de Totila, los godos reconquistaron la mayor parte del territorio perdido hasta la muerte de Totila en la batalla de Tagina. La guerra, a menudo llamada Guerra gótica, duró casi 21 años y causó enormes daños en toda Italia, reduciendo la población de la península. La superioridad del ejército bizantino fue la clave para la derrota, el exterminio y el aplastamiento de la resistencia ostrogoda.
Este pueblo fue finalmente asimilado en forma gradual por el Imperio, los lombardos (que establecieron un reino en Italia en 568) y los francos.
La división de los godos se encuentra afirmada por vez primera en 291, donde aparecen mencionados los tervingios; esta primera mención tuvo lugar en un elogio al emperador Maximiano (285–305), pronunciado en el año 291 o poco después (o quizá pronunciado en Tréveris el 20 de abril de 292) y tradicionalmente atribuido a Claudio Mamertino, que dice que los «tervingios, otra división de los godos» (Tervingios pars alia Gothorum) se unieron a los taifalos para atacar a los vándalos y a los gépidos. El término «vándalos» puede estar equivocado y referirse en realidad a los «victohali» porque alrededor del año 360 el historiador Eutropio narra que Dacia estaba entonces (nunc) habitada por los taifalos, victohali y tervingios.
Las referencias contemporáneas a las tribus góticas usaban los términos Vesi, Austrogothi, Tervingi y Greuthungi. La mayor parte de los estudiosos han concluido que los términos Vesi y Tervingi se empleaban ambos para referirse a una misma tribu particular, mientras que los términos Ostrogothi y Greuthungi servían para referirse a otra. Herwig Wolfram indica que, mientras las fuentes primarias no mezclan los nombres de los pueblos, estas mencionan por un lado la pareja tervingios-greutungos y, por otro lado, la pareja vesi-ostrogodos y no en otra combinación, aunque ocasionalmente se enumeran los cuatro nombres como Gruthungi, Austrogothi, Tervingi, Visi. Según Herwig Wolfram, en la Notitia dignitatum los vesi son igualados a los tervingios en una referencia a los años 388-391; esto no está claro en la propia Notitia. Hay un gran debate erudito sobre la identificación de los vesi con los tervingios y los greutungos con los ostrogodos. Que los tervingios fueran los visigodos y los greutungos los ostrogodos es algo que también indica Jordanes, que identificó a los reyes visigodos desde Alarico I a Alarico II como los herederos del juez tervingio del siglo IV, Atanarico; y los reyes ostrogodos desde Teodorico el Grande a Teodato como los herederos del rey greutungo Hermanarico. Esta interpretación, sin embargo, aunque muy divulgada entre los eruditos actuales, no es universal.
Para Wolfram existe una continuidad entre tervingios y visigodos, y entre greutungos y ostrogodos. Las derrotas godas en época de Claudio II y Aureliano habrían hecho que los godos se escindieran, Al este del Dniéster permanecieron los greutungos, y en el Bajo Danubio los tervingios constituyeron junto con otros pueblos como los taifalos o sármatas, una confederación de pueblos. De esta confederación de pueblos surgirían los visigodos. Para Heather, en cambio, la división de los godos se produjo por la invasión de los hunos: los visigodos resultarían de una mezcla de tervingios y greutungos y seguidores de Radagaiso, y que se establecieron al sur del Danubio a finales del siglo IV; en tanto que los ostrogodos serían el resultado de la unión de fuerzas de Teodorico II y Teodorico el Grande a fines del siglo V. Roger Collins cree que la identidad visigótica surgió de la guerra gótica (376-382) cuando un conjunto de tervingios, greutungos y otros contingentes «bárbaros» formaron un ejército federado al este de los Balcanes que no se integró en la sociedad romana, y que por tanto no podían ser reconocidos únicamente como tervingios.
Wolfram afirma que Vesi y Ostrogothi eran los términos que cada tribu habría empleado para autodescribirse; así, los vesi eran los 'buenos' y los ostrogodos eran los 'godos del sol naciente'; mientras que Tervingi y Greuthungi eran identificadores geográficos con los que cada tribu describía a la otra tribu, lo que explicaría que estos últimos términos dejaran de usarse después del 400, cuando los godos habían sido desplazados por las invasiones de los hunos.
El término visigodo es una invención del siglo VI. Casiodoro, que era un romano al servicio del rey Teodorico el Grande, inventó el término Visigothi para hacer la correspondencia con el de Ostrogothi. Mientras él pensaba que este último término significaba godos orientales, se inventó un término para designar a los godos occidentales.
Su historia escrita se inicia con la independencia del Imperio huno, tras la muerte de Atila. Aliándose con sus antiguos vasallos y rivales, los gépidos, los ostrogodos —dirigidos por Teodomiro— logran vencer a las fuerzas hunas comandadas por los hijos de Atila en la batalla de Nedao en 454.
Los ostrogodos inician su relación con el Imperio romano y se instalan en Panonia.
Durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo V, los ostrogodos cumplirán en el sudeste de Europa el papel que jugaron los visigodos un siglo antes. Su relación con el Imperio de Occidente estuvo marcada por acercamientos y alejamientos que llegaron hasta algunas hostilidades. Todo esto duró hasta que, como antes los visigodos, se mudaron de Oriente a Occidente.
El más grande de todos los soberanos ostrogodos fue Flavio Teodorico, que nació hacia el año 455, poco después de la batalla de Nedao. Su infancia transcurre como «huésped» forzado en Constantinopla, recibiendo allí una educación muy completa.