Los términos psicólogo y sicólogo se aplican al profesional que se dedica a ejercer la psicología. Se trata de un especialista de la salud mental que, por esa razón, se interesa en estudiar y entender el comportamiento (o la conducta, según el punto de vista de otras terminologías).
Académicamente, puede optar por especializarse en una o más áreas de su carrera, de modo tal que puede llegar a especializarse en psicología clínica (si trabaja en terapia y en el tratamiento en la salud mental o emocional), psicología conductual o conductista o del comportamiento (si se interesa en el estudio del comportamiento desde el punto de vista del conductismo y de las corrientes derivadas, como la terapia cognitivo-conductual), psicología industrial o psicología del trabajo o psicología laboral o psicología de las organizaciones (si se interesa en la capacitación para el trabajo y en la selección de personal), psicología social (si aborda los procesos sociales, el estudio de los grupos, la influencia o importancia de lo social sobre el comportamiento y las actitudes del individuo), psicología educativa (la educación, la infancia, la escuela, los procesos de aprendizaje), neurociencias o psicofisiología (las bases neurofisiológicas o neurobiológicas del comportamiento), psicología forense, psicólogo comunitario y otras más.
Los títulos de grado en psicología especifican las competencias adquiridas. En el caso de licenciados en psicología, el llamado suplemento europeo para títulos (que recibe cada licenciado para mostrar sus competencias fuera de España) especifica lo siguiente:
Es necesario matizar que un psicólogo es tal cuando está en posesión de un título universitario acreditativo; en España, ese título procede de la licenciatura en psicología o del grado en psicología, solo impartidos en universidades. Por ello, no debe confundirse con otras profesiones o titulaciones que, aunque pueda parecer que ejercen competencias similares, son muy distintas. Estas son:
Psiquiatra: Persona licenciada en medicina cuya especialización ha sido el estudio de la psicopatalogía a través del abordaje médico; los psiquiatras son médicos especialistas en psiquiatría. Los psicólogos son licenciados en psicología, que pueden especializarse en varias ramas, como la psicología clínica y la psicología de la salud, las neurociencias, la psicología de la educación, psicología del trabajo y de las organizaciones, etcétera. El psiquiatra utiliza principalmente la farmacología para mejorar los síntomas más incapacitantes de los trastornos de salud mental, aunque en algunos casos también realiza intervención o tratamientos psicoterapéuticos después de una formación de posgrado en estos campos.
Psicoanalista: Persona similar en funciones al psicólogo clínico, pero cuya especialidad es el psicoanálisis en una o más de sus muchas vertientes. Los psicoanalistas por tanto no practican activamente la psicología, sino el psicoanálisis, de supuestos diferenciados a la psicología predominante hoy en día. Algunos países ofertan esta titulación en sus universidades como rama dentro de la carrera de psicología; en España, no se oferta tal titulación universitaria.
Trabajador social: Persona encargada de facilitar una óptima inserción social a otras personas en situaciones de riesgo o potencialmente desfavorecidas. Aunque su aplicación profesional se apoye en los supuestos de la psicología, sobre todo en su vertiente más social, estos no se limitan a ella, por lo que los trabajadores sociales pueden estar en posesión del título de psicólogo o no estarlo. En ocasiones, su labor profesional se ve cubierta con titulaciones parcialmente afines a la psicología, como pueden ser antropología o sociología, o ciclos formativos como trabajo social, por lo que su labor terapéutica se limita a la inserción del sujeto a un entorno favorable y emocionalmente positivo para él.
Terapeuta: Persona que procura el bienestar mental de otra persona de forma profesional, aun sin estar en posesión del título universitario que lo acredita como psicólogo. Muchos son los cursos, ciclos formativos y oferta formativa no oficial en general que pueden conducir a la formación de un terapeuta, pero es necesario no confundirlo con el psicólogo, dado que no poseen la misma formación ni las mismas obligaciones. Un terapeuta no necesita acreditar titulación alguna, por lo que tanto académica como profesionalmente no están capacitados para ejercer las competencias de un psicólogo clínico.
Orientador: Persona que se ofrece a sí misma como guía para que otra persona pueda alcanzar algún objetivo, lo cual le reportará bienestar. Al igual que en el caso anterior, excepto en el ámbito educativo, no es obligatorio que un orientador posea el título de psicólogo, por lo que sus conocimientos quedan reducidos a lo que él mismo haya considerado oportuno, como cursos o ciclos no oficiales.[cita requerida]
Por tanto, aunque sean muchas las personas que intentan trabajar en el ámbito de la psicología clínica con fines lucrativos, es imprescindible hacer una distinción entre los que realmente se encuentran capacitados para ello (los psicólogos) y los que simplemente les emulan, en ocasiones satisfactoriamente, incluso sin poseer los conocimientos indispensables acreditados con la titulación universitaria.[cita requerida]
La legislación colombiana, mediante la Ley 1090 de 2006, estableció que es requisito indispensable para ejercer como psicólogo poseer la tarjeta profesional expedida por el Colegio Colombiano de Psicólogos, y esta entidad, a su vez, solo puede otorgarlo a quien demuestre mediante un título universitario su idoneidad para ejercer la profesión. Mediante la misma ley, se estableció al 20 de noviembre como el Día Nacional del Psicólogo.
La actividad profesional del psicólogo en México, así como el ejercicio del resto de las profesiones en este país, se encuentra normado por la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Profesiones, que tiene la labor de autorizar y llevar el registro profesional en el país. En particular para el ejercicio de los servicios psicológicos en México, la Sociedad Mexicana de Psicología, participó en un estudio internacional que consistió en la recabación de información directamente de profesionales, científicos y académicos del ramo para consolidar una guía de principios y normas éticas para los servicios psicológicos en México con el nombre de Código ético del psicólogo, cuyo propósito es el de la regulación de los servicios psicológicos a nivel profesional, científico y académico. Así como la Sociedad Mexicana de Psicología, en el país existen otros organismos relacionados con la profesión, tales como el Consejo Mexicano de Psicología (Comepsi), y las facultades de las universidades públicas y privadas que imparten esta carrera, como la Universidad Nacional Autónoma de México, por medio de su Facultad de Psicología. Como en cualquier otro lugar del mundo, en México se ofrecen servicios psicológicos tanto presenciales como en línea con mucha más frecuencia que en el pasado. Por la contingencia sanitaria debida al COVID-19, es posible encontrar varios canales de apoyo psicológico a distancia, tales como el "Cuestionario para la atención de riesgos a la salud mental COVID-19" de la Secretaría de Salud, para el uso del público en general y del personal de salud, con la participación de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, y el Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz".[cita requerida]
En México, el Día del Psicólogo se festeja el 20 de mayo desde 1998, cuando así lo estableció la Federación Nacional de Colegios, Sociedades y Asociaciones de Psicólogos de México, A.C.(Fenapsime), debido a que en este día, en 1937, se otorgó la primera licencia para ejercer esta profesión en este país, independientemente de que desde 1924 ya se encontraba establecida como opción de doctorado.[cita requerida]
En cuanto a la cantidad de psicólogos por habitantes, se estima que, "(..) existen 12 psicólogos en México por cada 100 habitantes" en este país.